Familia Hortelano-García In memoriam et ad honorem Mayte Hortelano
Este blog ha sido galardonado en los Premios 20Blogs 2010:
  • Categoría Gastronomía: Ganador
  • Premio del jurado: Ganador
  • Premio de los blogueros: Finalista
Dic 13 2010

Tallarines con salsa de mascarpone y nueces, trufa negra y aceite de naranja

Esta es otra de esas recetas que de pronto me surgió de lo que tenía en la despensa. Y de una idea que hace tiempo daba vueltas en mi cabeza. Trufa negra + naranja… No sé porqué, esa combinación se había instalado cansinamente entre mis ideas, a pesar de que no me cuadraba mucho. Al final tuve que probarla, cómo no, con lo cabezota que soy…

Y desde luego que para nada obtuve los resultados esperados. ¡Mucho mejor!. Os lo recomiendo muchísimo, de verdad. Solo probadlo y me contáis!!. 

 

INGREDIENTES

  • 250 g de tallarines
  • 250 g de queso mascarpone
  • 1 chorrito de brandy (lo dejo a vuestra elección, aconsejo que vayáis probando a vuestro gusto)
  • 1 buen puñado de nueces sin cáscara
  • 1 trufa de unos 40 – 50 g aprox. (en conserva, en su jugo)
  • Para el aceite de naranja (os sobrará aceite, pero seguro que lo utilizaréis muchas más veces)
    • 1 vaso de aceite de oliva
    • las pieles de 1 ó 2 naranjas, sin la parte blanca y en trozos pequeños

PREPARACIÓN

  1. Preparación del aceite de naranja. Una forma de prepararlo, sería poner las pieles de naranja junto con el aceite en un recipiente, dejándolo reposar durante al menos 10  – 15 días. Pero lo que os propongo hoy es aromatizar el aceite de manera mucho más rápida. En un cazo ponemos el aceite a calentar a fuego mínimo e incorporamos las pieles de naranja. Dejamos que se vayan infusionando en el aceite, de modo que éste vaya aromatizando poco a poco durante, al menos 30 minutos. Las cáscaras no deben quemarse ni tostarse. Si observamos que esto sucede, vamos retirando del fuego para que pierda un poco de calor y lo volvemos a poner. Así, hasta aromatizar el aceite. Finalmente lo colamos, dejamos que vaya perdiendo algo de calor y lo tendremos listo para usar.
  2. Preparación de la salsa. En una sartén o cazuela ponemos el queso mascarpone, junto con el brandy a fuego suave para desleírlo. Si fuera necesario, añadiríamos un chorrito de leche o nata escaso. Sazonar. Dejar que hierva a fuego suave durante unos minutos, para que se evapore el alcohol.
  3. Mientras tanto, en un mortero, machaca las nueces y ve añadiéndoles algunas cucharaditas de aceite de naranja. Obtendrás una rica pasta. No es preciso que la dejes muy fina, que queden pequeños trocitos de nueces.
  4. Retira la crema de queso del fuego e incorpórale las nueces con naranja.
  5. Mientras la salsa pierde un poco de temperatura, cuece la pasta (según instrucciones del fabricante).
  6. Ya solo queda montar los platos. Coloca un lecho de pasta y salséalo bien con la crema de queso. Sobre ella, ralla un poco de trufa negra y, si quieres, decora con una nuez entera. Verás qué rica la combinación trufa negra con naranja. ¿Me contaréis?

Espero que os guste.

 

 

Dic 08 2010

Pastel de verduras con langostinos y queso

Esta receta que os presento hoy ofrece varias posibilidades, además de que resulta muy rica y nada pesada. Podemos servirla como una entrada ligerita, o bien como unos pinchos formando parte de una cena o comida a base de aperitivos, por ejemplo. A vuestra elección lo dejo.

INGREDIENTES

  • 3 patatas medianas, cortadas en rodajas como si fueran para tortilla o un poco más gruesas
  • 1/2 berenjena mediana, cortada en daditos
  • 1 cebolla pequeña, troceada fina
  • 1/2 pimiento verde, en trozos pequeños
  • 1/2 pimiento rojo, en trozos pequeños
  • 1/2 calabacín mediano, en daditos
  • langostinos (o gambas) al gusto, pelados, bien limpios y cortados en trozos
  • un trocito de queso manchego fresco, cortado en daditos (podríamos usar también queso feta, por ejemplo)
  • 8 huevos tamaño L
  • aceite, para freir
  • sal

PREPARACIÓN

  1. En aceite no muy caliente (más bien fuego medio-suave), freimos las patatas hasta que estén tiernas pero no lleguen a deshacerse las rodajas (casi como si fuésemos a confitarlas). Retirar de la sartén y reservar aparte. Cuando estén casi frías, las cortamos en daditos (o podemos dejarlas en rodajas si queremos).
  2. Rehogamos las verduras a fuego medio-bajo hasta que queden al dente, no demasiado blandas. Procuraremos que no nos queden jugos y, al mismo tiempo, que no se nos tuesten.
  3. Agregamos los langostinos (o gambas) a las verduras y dejamos un minuto o dos, que se hagan ligeramente. Reservar en un recipiente aparte hasta que el sofrito pierda temperatura.
  4. Batimos los huevos y les incorporamos las verduras y el queso. Sazonamos.
  5. Engrasamos con aceite un recipiente apto para horno. Yo uso un recipiente rectangular (20*30cm aprox., adaptable a lo que tengas en casa) y presento porciones cuadradas o versión pincho, pero las posibilidades son muchas. Verás que la altura de la mezcla te queda como la de una tortilla de patatas (o algo menos).
  6. En el recipiente, vierte una primera capa de la mezcla de huevos y, sobre ella, dispón una capa de patatas. Continúa así hasta terminar con todo. Al final, alisa la superficie con una espátula y cubre el recipiente con papel de aluminio.
  7. Introduce en el horno a 160ºC, altura media,  durante unos 20 – 30 minutos (dependerá de los hornos). Tendrás que vigilar que el pastel no vaya cuajando demasiado por abajo. En los últimos minutos retira el papel de aluminio y, si fuera preciso, sube el pastel a una altura superior para que termine de cujar la parte de arriba.
  8. Cuando haya cuajado, sácalo inmediatamente y desmolda en frío, despegándolo de las paredes si fuera necesario (según el molde/recipiente que hayas usado). Sívelo como entrantes, o como pequeños pinchitos.

 

 

Nov 23 2010

Buñuelos de Bacalao

Los buñuelos de bacalao pueden prepararse de muchas maneras. En esta receta, la masa base es una de las que mi abuela usaba para buñuelos de muchos tipos, tanto dulces como salados. A simple vista (sobre todo si nos fijamos solo en el modus operandi) parece una masa para pasta choux, pero no lo es, aunque guarda muchas similitudes

Estos buñuelos quedan dorados y crujientes por fuera, y tiernos y jugosos en su interior. El tipo de masa empleada hace que sean bastante densos, por lo que las cantidades por ración se reducen respecto a otros buñuelos más ligeros, que servirían más bien como aperitivo. Éstos serían más apropiados como entrante, servidos con alguna salsita de tomate (con un toquecito picante si te gusta; a mí me encanta).

Las cantidades que os pongo hoy sí que son orientativas, tal como venían en el recetario de mi abuela. Eso es porque llega un momento en la preparación de la masa en que es más tu intuición la que te dirá lo que tienes que hacer.

Una pequeña recomendación: a pesar de que pasé un montón de tiempo ingeniándomelas para elaborar veintitantas bolitas lo más perfectas posibles, no os lo recomiendo. En este caso, es una pérdida de tiempo total. Lo mejor que podéis hacer es intentar dar forma con un par de cucharas y, con una de ellas, empujáis la masa hacia el aceite caliente directamente, con un poquito de maña y sin más complicaciones. Los buñuelos son eso: buñuelos, con sus crestas bailando en la sartén. No bolitas, ni pelotas, ni albóndigas. Así que, lo dicho, no os compliquéis!.

INGREDIENTES (aprox. 24 ud.)

  • 2 vasos (de los de agua) de agua
  • 2 vasos (de los de agua) de harina colmados (harina común)
  • 125 g de mantequilla (puedes usar margarina)
  • 1 -2 ajos machacados
  • 300 g de bacalao desalado, limpio de piel y espinas y desmigado
  • 5 – 6 huevos, aprox.
  • aceite, para freir

PREPARACIÓN

  1. En un cazo, pon al fuego el agua con la mantequilla. Cuando rompa a hervir, añade la harina y, con una pala de madera, mueve rápidamente y con fuerza hasta integrarla en los líquidos.
  2. Una vez mezclado, aparta del fuego, pero sigue removiendo sin parar (cada vez costará más, por la densidad que adquiere la pasta), hasta que la masa se despegue de las paredes del cazo. En ese momento la masa parece una bola de puré de patatas espeso.
  3. Déjala reposar unos minutos, hasta que adquiera una temperatura templada.
  4. Cuando ya no esté tan caliente, incorpora el primer huevo y remueve bien con la cuchara de madera, hasta que éste se haya integrado por completo. Entonces, agrega el segundo huevo y repite el proceso. Así, sucesivamente. Con cada huevo que añadas, la masa se irá poniendo más brillante y resbalosa.
  5. OJO. Es posible que llegue un momento en que tengas que parar de incorporar huevo: si ves que la pasta comienza a desligarse demasiado, quedando unas porciones separadas del resto, que se unen con dificultad, entonces ya no añadas más huevos.
  6. Termina incorporando el ajo machacado y las migas de bacalao bien escurridas.
  7. Solo quedará freir la masa en abundante aceite bien caliente. Para ello, ve depositando porciones no demasiado grandes en el aceite caliente, con ayuda de dos cucharas soperas (una empujará a la otra). No pongas muchos buñuelos en cada tanda. Sácalos cuando estén dorados y deja que escurran el aceite sobrante sobre papel absorbente.

Nov 18 2010

Conejo con Pisto

Hoy, sin más dilación, vamos al ataque con esta receta tradicional, que estoy segura haréis en un santiamén, pues no entraña dificultad alguna.

INGREDIENTES

  • 1 conejo limpio y troceado
  • Aceite de oliva (en cantidad suficiente para dorar el conejo)
  • Sal
  • Pisto Manchego (pincha sobre el título para acceder a la receta)

PREPARACIÓN

  1. Calienta el aceite a fuego medio y dora los trozos de conejo. Sazónalos.
  2. Retira el aceite sobrante para proceder a elaborar el Pisto Manchego en la misma cazuela que estás utilizando, bajando la temperatura para ello.
  3. Una vez esté casi preparado el pisto, agrega sobre él el conejo y deja que se integren los sabores durante, al menos 15 minutos, a fuego lento.
  4. Si observas que antes de ese tiempo ya se ha evaporado gran cantidad de jugos, para prevenir que se te queme, puedes añadir un chorreón de vino blanco seco, vino tinto o, simplemente agua.
  5. El plato estará listo cuando ya se hayan evaporado los líquidos (en esos 15 minutos, más o menos).
Nov 15 2010

Tarta de Zanahorias, Coco y Magdalenas. Receta Antigua

Esta Tarta de Zanahoria, Coco y Magdalenas es una de las muchas variaciones que mi abuela, María, preparaba a su marido e hijos con cuatro cosas que tenía en la despensa. No es ni mucho menos, una de las preparaciones que ella elaboraba para otros eventos (tartas nupciales, elaboraciones para concursos…), ésta es mucho más sencilla.

 

Al parecer, esta receta tan sencilla ha estado durante años atrapada en el olvido hasta que, de forma un tanto curiosa, ha vuelto a llegar a nuestras manos. Una persona a quién mi abuela dio la receta, nos la reenvia como «Tarta de zanahorias (María del horno)». María del horno….

En esta primera tarta experimental, el resultado ha sido bastante satisfactorio. Me cuentan los catadores (que también probaron la original) que está muy lograda: «Este sabor me transporta a mi infancia«. ¿Qué más puedo pedir?.  

Queda ahora que vosotros probéis a hacerla y me contéis si os gustó esta tarta, cuya receta tendrá más de 50 años a sus espaldas. Y que os guste, claro está.

  

 Os adelanto que, si bien esta receta la hice un poco a ciegas, tirando de recuerdos ajenos y descripciones imprecisas, finalmente me quedó bastante claro lo que tenía que hacer y cómo.

De modo que ya tengo otra versión mejorada, deseando ver la luz y que presumo os encantará.

Por último, como sabéis, las tartas decoradas con merengue (al menos de esta manera) hace décadas que no tienen muchos amigos, aunque ahora parece que se le ve resucitar un poco, al pobre.

De todos modos, si el merengue no te gusta, puedes cambiar la decoración final a tu antojo y que vaya acorde con los sabores del relleno. ¡A tartear!.

 

INGREDIENTES

  • 500 g de zanahorias limpias y troceadas
  • 100 g de azúcar
  • 200 g de coco rallado
  • 8 – 10 magdalenas. Que sean hermosas y consistentes.
  • 1 copita de brandy (a ojo, o al gusto, o cámbialo por cualquier otro licor, o sin alcohol)

Para el almíbar:

  • 2 vasos de agua
  • 170 g de azúcar
  • 1 copita de brandy

 Para el merengue:

  • 4 claras de huevo
  • 250 g de azúcar

PREPARACIÓN

Hoy optaré por explicar la receta por pasos, como siempre y al final del todo, encontraréis unas fotografías donde podréis ver un resumen gráfico del proceso.

  1. Cocer las zanahorias hasta que estén muy blandas, escúrrelas y, con ellas, hacer un puré fino. Agregar el azúcar, el coco, la copita de brandy y mezclar muy bien.
  2. Mientras tanto, prepara el almíbar poniendo a hervir el agua con el azúcar unos minutos. Luego añade el licor y deja unos minutos más. Yo lo dejo con consistencia bastante ligerita.
  3. Corta las magdalenas en rodajas no muy finas. En un molde (también se puede elaborar en una olla, como se hacía antiguamente) redondo, acomoda la primera capa de magdalenas. Baña las magdalenas con el almíbar a tu gusto, dependiendo de si te gusta más o menos calada. Como luego voltearemos la tarta, esta capa será la superior, es decir, la que decoraremos con el merengue.
  4. Encima, extiende la mitad del puré de zanahoria y coco, bien repartido. Cúbrelo con otra capa de magdalenas, que calarás nuevamente con almíbar. Vuelve a extender el puré restante y coloca sobre él la última capa de magdalenas y vuelve a bañarla ligeramente (ésta capa será la base de la tarta).
  5. Ahora, pon «algo» sobre la tarta, que la separe del peso que vas a ponerle encima. Ese «algo» puede ser cualquier cosa que tengas por ahí y, eso sí, que luego puedas sacar con facilidad del molde. Yo usé la base de otro molde viejo que tenía por ahí perdido.
  6. Pon encima unos 5 kg de peso y deja reposar una noche. O con unas 4 ó 5 horas sería suficiente.
  7. Una vez transcurrido ese tiempo, has de volcar la tarta encima de la superficie sobre la que la vayas a decorar. No suele pegarse a la base del molde, no obstante, si tuvieras ese problema, ayúdate un poquito con una espátula de silicona, que no estropean el pastel.
  8. Monta las claras con el azúcar, hasta que estén bien brillantes y bien firmes. Cubre con el merengue toda la tarta y decórala como gustes. Yo puse coco rallado en los laterales y, el resto ya lo véis en las fotos. Usé una especie de «jeringuilla pastelera» (funciona como una jeringuilla, con un émbolo), me puse de merengue hasta las cejas para hacer cuatro pegotes que bien podría haber hecho con una manga pastelera improvisada.

Nov 08 2010

Muffins de Dulce de Calabaza

Con la receta de Calabaza dulce asada, aproveché para elaborar unos muffins con yogur edulcorado, harina de trigo 50% integral, 50% blanca, unos huevos y algunas especias. ¿Habéis leído azúcar?. No, no les puse azúcar, ya que la calabaza estaba asada con azúcar, aunque para elaborar con ella un puré le quité muy bien todo el almíbar.

Salieron muy, pero que muy tiernos y esponjosos. Respecto al dulzor, son menos dulces de lo habitual, pero se compensa con el sabor de la calabaza y las especias. No obstante, si quieres que queden más dulces, prueba a agregar unos 50 – 75 g de azúcar.

 

Esta vez usé un molde para muffins de silicona, con las cavidades bastante profundas, con la intención de obtener la típica forma de seta (que no se parece al copete de nuestras magdalenas). En el horno crecen una barbaridad, así que es fácil que se desborden. Si vas a usar cápsulas, ten ésto en cuenta. En estas cavidades tan amplias, me salieron 12 muffins bastante grandes; corresponderían a una Talla L.

Respecto a su conservación, por fin pude esconder un par de ellos para comprobarla. Hacia el cuarto día comenzaron a resecarse, estando todavía comestibles. Entonces, alguien llegó, los descubrió y ¡se los comió!.

INGREDIENTES

  • 220 g harina de trigo de uso común
  • 220 g harina de trigo integral
  • 1 sobre de levadura química (tipo Royal, equivalente a 16 g de polvos de hornear)
  • 150 g aceite girasol
  • 300 g de puré de Calabaza dulce asada (pincha para ver receta)
  • 2 yogures naturales edulcorados
  • 3 huevos grandes
  • especias (en polvo): canela, jengibre, nuez moscada

 

PREPARACIÓN

  1. Prepara la Calabaza dulce asada, siguiendo los pasos de la receta y deja que enfríe. Escúrrela lo que puedas (que no quede muy impregnada de almíbar) y elabora un puré con ella. Lo harás sin problemas con un simple tenedor o cucharón, aplastándola.
  2. Pesa bien y mezcla los ingredientes secos y apártalos en un cuenco mediano: harinas, levadura, canela, jengibre , nuez moscada.
  3. En un cuenco grande, pon el puré de calabaza, el aceite y los yogures. Bátelos hasta obtener una mezcla homogénea. Unas varillas eléctricas te irán perfectas para ésto. Incorpora los huevos a la mezcla y vuelve a batir, pero no en exceso, solo hasta que queden integrados.
  4. Ahora, vierte la mezcla de ingredientes secos poco a poco, sobre la crema batida, mientras vas removiendo con una espátula de forma envolvente (y recuerda, no hay que remover demasiado). Así, hasta terminar con toda la harina.
  5. Una vez obtenida una mezcla homogénea, engrasa la bandeja para muffins (o sigue instrucciones del fabricante) y llena las cavidades dejando un borde de crecimiento.
  6. Introduce en el horno precalentado a unos 200ºC con ventilación los primeros 5 – 10 minutos y luego baja la temperatura a 180ºC. Déjalos alrededor de unos 30 – 40 minutos (tiempo muy variable, tendrás que ir observando). Sácalos inmediatamente en cuanto veas que empiezan a tomar una pizca de color.

 

 

Nov 08 2010

Calabaza dulce al horno

Estaba buscando una receta concreta de mi abuela que, finalmente no llegué a encontrar (otra vez será…). Así que, con las calabazas que compré y las que me llegaron, hice algo que no puede ser más simple y, al mismo tiempo más rico. En un principio, la intención era la experimentación para intentar llegar a aquella receta perdida, pero en el camino me quedé con este dulce de calabaza, o calabaza dulce asada, que he hecho de varias maneras y al que he sacado muchísimo partido, tal como os contaré en posteriores recetas.

Sé que en algunas zonas es frecuente comer la calabaza asada de esta forma (por aquí se asan en esta época los boniatos). Sinceramente, nunca la había probado así y es una delicia. La que véis en esta fotografía está asada solamente con azúcar y un poquito de agua, más los jugos de la misma calabaza. Esta vez la corté en trozos gordos, sin quitar su corteza, cubrí de azúcar y pelín de agua (proporciones e indicaciones al final) y tardó algo más de media hora en adquirir la consistencia que buscaba: blandita, pero no deshecha, que se pudiera pinchar al menos.

También probé a asar media calabaza cortada longitudinalmente, practicando unos cortes transversales (sin llegar a la corteza), la cubrí de azúcar moreno, canela y pelín de agua y tardó más del doble de tiempo, lógicamente. Esta vez buscaba que la calabaza estuviera más cocida, una textura más blanda, para elaborar otras preparaciones posteriormente.

En resumen, por cada unidad de peso de calabaza limpia (sin pepitas, pero con su corteza), pondríamos la mitad de azúcar y sólamente un dedito o dos de agua. Introduciríamos en un recipiente apto para el horno, colocaríamos a media altura, a unos 200ºC con ventilación los primeros 10 – 15 minutos. Después, quitamos el aire y dejamos finalizar la cocción a unos 180ºC. Durante el proceso, iremos regando la calabaza con el almíbar que se va formando, para que no se reseque. Si éste va quedando muy espeso, tendríamos que añadir más agua, pero POCA, tampoco queremos un caldo…

Y una vez cocida, está buenísima. Así sola, cortada en unos taquitos, a modo de postrecillo improvisado, tanto tibia, como fría. Acompáñala con el almíbar sobrante, con canela u otras especias, o utilízala para cualquier otra elaboración que se te ocurra.

 

Nov 02 2010

Olla de Aldea

La Olla de Aldea es uno de los guisos más importantes de la gastronomía de Albacete, y sus ingredientes principales son legumbres (generalmente alubias), carne de cerdo y algo de verduras.

Como siempre ocurre con estos platos tan arraigados a las costumbres, en cada zona geográfica, en cada pueblo, incluso en cada familia, los ingredientes y proporciones de los mismos pueden llegar a ser muy variables.

Os doy hoy la receta de la Olla de Aldea que hemos preparado siempre en mi familia.

Espero que os guste.

 

INGREDIENTES (6 – 8 Personas)

  • 500 g habichuelas blancas, remojadas una noche en agua fría
  • 400 g papada de cerdo
  • 1 rabo de cerdo
  • 2 manos de cerdo, cortadas por la mitad y bien limpias
  • 1 hueso de jamón curado
  • 2 huesos de espinazo fresco (300 g aprox.)
  • 1  trozo de tocino blanco
  • 2 morcillas
  • 200 g de cardo limpio y partido en trozos de unos 5 cm de longitud
  • 2 – 3 patatas grandes, chascadas en trozos bastante grandes

 

PREPARACIÓN

  1. Ponemos a cocer en crudo todas las carnes (sin trocear) junto con las habichuelas, a fuego medio – bajo, y dejamos así hasta que la carne esté bien tierna, lo que tardará aproximadamente unas 4 horas.
  2. Alrededor de 1 hora antes de que finalice la cocción, agregamos el cardo y la patata.
  3. Una vez que ya se ha cocido todo, añadimos la morcilla y dejamos que hierva unos 5 minutos (no más, para que no se deshaga en el caldo). Rectificar el punto de sal sólamente si fuera preciso.
  4. Terminada la cocción, retiramos la carne de la olla para trocearla un poco. Servimos en cada plato un fondo con el contenido de la olla y, sobre él, ponemos la carne troceada. Con el caldo sobrante pueden elaborarse sopas.

 

 

Oct 29 2010

Judías Verdes Salteadas con Bacon, al Pesto

Si las judías verdes no os gustan demasiado, os aconsejo que probéis esta receta, puede que hasta cambiéis de opinión.

No es necesario utilizar mucha salsa, pues no es nuestra intención ocultar el sabor de las judías; un toquecito nada más de pesto será suficiente para aromatizar el plato.

INGREDIENTES

  • 800 g judías verdes, de vaina ancha.  Limpiarlas y cortarlas en trozos de unos 5 cm de largo
  • 250 g bacon, cortado en trocitos pequeños
  • 30 g (aprox.) hojas frescas de albahaca
  • 30 g piñones (más un puñadito para adornar)
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 1 trozo de queso parmesano, de unos 30 – 50 g, aprox. (mejor si lo rallamos en casa)
  • aceite de oliva

 

PREPARACIÓN

  1. Cuece las judías bien limpias en agua salada, hasta que queden más o menos «al dente«. Tardarán aproximadamente unos 15 minutos, puede que algo menos, puede que un poquito más. Lo mejor es que las vayas probando hasta que estén a tu gusto. Una vez cocidas, pásalas por agua fría y deja que escurran bien.
  2. Mientras cuecen las judías, puedes ir preparando la salsa pesto. Para hacerla más rápido, usa una batidora o robot de cocina, aunque también puede hacerse en un mortero. Tritura el diente de ajo, junto con las hojas de albahaca y los piñones. Ha de quedar muy homogéneo. Comienza a agregar aceite de oliva poco a poco (a hilo, es decir, vertiendo un chorrillo fino, como si estuviéramos haciendo una mayonesa) con la batidora en marcha. Verás como el conjunto comienza a ligar y obtienes una emulsión de un verde brillante. Yo, en este punto, añadí un poco de parmesano (en lugar de sal) y mezclé con la batidora. Esta salsa, al reposar en la nevera, queda una pasta riquísima a la que podrás sacar mucho partido (si te sobra algo, claro…)
  3. En una sartén grande, con poquito aceite y a fuego medio, saltea el bacon. Cuando esté dorado, añade las judías y saltéalas un par de minutos más, sin dejar de mover. Corrige el punto de sal si fuera necesario.
  4. Ya tienes listo el salteado. Emplátalo. Salsea con un poquito de pesto y decora con unos piñones y una pizca de parmesano. Sirve aparte el resto de la salsa y el parmesano rallado, para quienes quieran ponerse más en su plato. 

 

Oct 23 2010

Premios 20Blogs – El Horno de María elegido Mejor Blog 2010

Gracias. Gracias y mil gracias a todas las personas que tienen y han tenido que ver con éste premio. A mi enorme y maravillosa familia. A todos los que me animaron a comenzar con este blog en homenaje a mi Abuela María. A todas las personas que me han dado tantos ánimos desde que empezó el concurso. Y a todos aquellos que, en público, o en el anonimato, me estáis enviando unos maravillosos mensajes escritos de todo corazón. GRACIAS A TODOS!!!!!. Esta es vuestra casa. Ya lo sabéis, ¿verdad?.

Ya casi todos habéis visto la noticia:  Mayte, ganadora de los Premios 20Blogs: «Quería compartir la cocina de mi abuela» Aquí os dejo el enlace. Podréis ver otros titulares, las fotos de la fiesta y un video – resumen muy gracioso. Pero ahora, os lo contaré desde mi perspectiva.

El miércoles fue un día muy especial. ¡Cuántos nervios! Asimilando aún que había ganado la categoría de Gastronomía, me preparaba para asistir a la ceremonia de entrega de trofeos en Madrid, en la sala Orange Café. Conocería en persona a muchos colegas blogueros, con los que tanto había compartido en los últimos meses. ¡Por fin les pondría cara!. ¡Desvirtualización!. Al llegar… ¿quién es quiéeeen?…. qué lío al principio… Pero luego, más tarde, hablar con ellos fue casi como hacerme consciente de dónde estaba y para qué. Pero sobre todo, fue muy tranquilizador, por que todos me acogieron con mucho cariño. Gracias…

Todos los blogs ganadores, fuimos subiendo a recoger nuestros premios en las diferentes categorías. Y después, Julia, subió a recoger su premio especial por ser el blog más votado. ¡Enhorabuena Julia!.

Y llegó el momento del premio del jurado al mejor blog 2010. Sólo con oír en los nominados “El Horno de María», mi corazón se puso a mil por hora. El presentador de la gala, el Mago Karim, lo puso más emocionante aún, retrasando el momento del veredicto con un par de pausas cómicas.

Fue entonces cuando lo escuché: “El Horno de María».  Sólo pude gritar y gritar ¡Madre mía! Abrazos por todos sitios, la gente aplaudiendo y gritando ánimos… Y yo desorientada; en shock. ¡Cuántas emociones en un momento!.

Fotos y más fotos. Entrevista rápida. Más fotos. Ahora aquí. Ahora allí. Todo el mundo quiso saludarme y felicitarme. ¡Gracias!. Y gracias también a todo el equipo de 20minutos, a los miembros del jurado, a los patrocinadores y a toda la organización en general, por su amabilidad y estupendo trato; de verdad que fueron en todo momento encantadores conmigo.

En la fiesta posterior, me sentí muy arropada por todos los compañeros, de los que recibí un trato muy cálido y cercano. Lo pasé genial. Eché de menos a algunas personas que me hubiera gustado conocer, y que no estuvieron. En otra ocasión será. Me hice fotos con todo el mundo; ahora con tu cámara, ahora con la mía… Y me quedó un dulce sabor de boca por la cercanía y el cariño de todos.

Días después, una vez asimilado todo esto, la reflexión más importante que puedo hacer, es que me habéis dado muchas fuerzas y muchos ánimos para seguir adelante, seguir aprendiendo e intentando mejorar cada día. Eso es lo importante.

 

Licencia Creative Commons
Recetas y Gastronomía por Familia Hortelano-García se encuentra bajo una Licencia
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España.
Basada en una obra en www.elhornodemaria.com.