Familia Hortelano-García In memoriam et ad honorem Mayte Hortelano
Este blog ha sido galardonado en los Premios 20Blogs 2010:
  • Categoría Gastronomía: Ganador
  • Premio del jurado: Ganador
  • Premio de los blogueros: Finalista

Posts tagged: facil

Oct 29 2010

Judías Verdes Salteadas con Bacon, al Pesto

Si las judías verdes no os gustan demasiado, os aconsejo que probéis esta receta, puede que hasta cambiéis de opinión.

No es necesario utilizar mucha salsa, pues no es nuestra intención ocultar el sabor de las judías; un toquecito nada más de pesto será suficiente para aromatizar el plato.

INGREDIENTES

  • 800 g judías verdes, de vaina ancha.  Limpiarlas y cortarlas en trozos de unos 5 cm de largo
  • 250 g bacon, cortado en trocitos pequeños
  • 30 g (aprox.) hojas frescas de albahaca
  • 30 g piñones (más un puñadito para adornar)
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 1 trozo de queso parmesano, de unos 30 – 50 g, aprox. (mejor si lo rallamos en casa)
  • aceite de oliva

 

PREPARACIÓN

  1. Cuece las judías bien limpias en agua salada, hasta que queden más o menos «al dente«. Tardarán aproximadamente unos 15 minutos, puede que algo menos, puede que un poquito más. Lo mejor es que las vayas probando hasta que estén a tu gusto. Una vez cocidas, pásalas por agua fría y deja que escurran bien.
  2. Mientras cuecen las judías, puedes ir preparando la salsa pesto. Para hacerla más rápido, usa una batidora o robot de cocina, aunque también puede hacerse en un mortero. Tritura el diente de ajo, junto con las hojas de albahaca y los piñones. Ha de quedar muy homogéneo. Comienza a agregar aceite de oliva poco a poco (a hilo, es decir, vertiendo un chorrillo fino, como si estuviéramos haciendo una mayonesa) con la batidora en marcha. Verás como el conjunto comienza a ligar y obtienes una emulsión de un verde brillante. Yo, en este punto, añadí un poco de parmesano (en lugar de sal) y mezclé con la batidora. Esta salsa, al reposar en la nevera, queda una pasta riquísima a la que podrás sacar mucho partido (si te sobra algo, claro…)
  3. En una sartén grande, con poquito aceite y a fuego medio, saltea el bacon. Cuando esté dorado, añade las judías y saltéalas un par de minutos más, sin dejar de mover. Corrige el punto de sal si fuera necesario.
  4. Ya tienes listo el salteado. Emplátalo. Salsea con un poquito de pesto y decora con unos piñones y una pizca de parmesano. Sirve aparte el resto de la salsa y el parmesano rallado, para quienes quieran ponerse más en su plato. 

 

Oct 19 2010

Empanada Rápida de Morcillas

Quería preparar una Empanada de Morcillas, peno no tenía tiempo de elaborar la masa casera, así que utilicé unas planchas de masa para empanada congeladas. Si miráis nuestras recetas de Empanada de atún y Empanada Manchega con Chorizos, (ambas elaboradas con masa casera) notaréis enseguida la diferencia y la calidad entre la masas casera y la industrial.

Merece la pena emplear un poco de tiempo en elaborar la masa casera, pero muchas veces desgraciadamente, no lo tenemos. Por eso, propongo hoy una forma rápida y fácil de hacer esta empanada de morcilla, que al mismo tiempo es muy básica en cuanto a sus ingredientes.

Parece ser que en algunas zonas de La Mancha, originariamente estas empanadas se hacían originariamente solo con la morcilla, cebolla, piñones y alguna que otra hierba. Así es como la hice. Hay quién gusta añadir también tomate frito y huevo duro.  

 

INGREDIENTES

  • 1 paquete (van 2 ud.) de masa para empanada extendida, descongelar según intrucciones del fabricante
  • 4 morcillas hermosas, preferiblemente tiernas
  • 2 cebollas, cortadas menudas
  • 1 puñado de piñones, que habrás tostado previamente (en una sartén, sin aceite, unos minutos a fuego no muy alto hasta dorarlos un poco)
  • Hierbas aromáticas a elegir (tomillo, romero, orégano)

 

 

PREPARACIÓN

  1. Sofríe la cebolla y, cuando esté bien blanda, añade el contenido de las morcillas (sin las pieles). Deja que se frían un rato más.
  2. Agrega los piñones y las hierbas, remueve y retira del fuego. En este punto, a mí me gusta retirar el exceso de grasa del refrito, bien con un cucharón, bien colándola. Deja que el relleno se atempere un rato, antes de ponerlo sobre la masa.
  3. Extiende sobre una bandeja de horno con papel sulfurizado (o lo que vayas a emplear) la masa que hará de base y, sobre su centro, pon el relleno, extendiéndolo hacia los bordes, pero deja un margen para luego poder cerrar la empanada.
  4. Sobre el relleno, coloca la otra capa de masa y ve apretando ligeramente los bordes de ambas capas. Como te quedarán irregulares, puedes doblarlas hasta darles forma y/o cortarlas. Luego, termina de sellarlas aplastándolas suavemente con un tenedor.
  5. Pincha la superficie suavemente con un tenedor (para que la masa no suba en el horno). Pincela la empanada con huevo batido y hornéala según las instrucciones del paquete de la masa que has empleado.

 

  

 

Oct 07 2010

Pan (Bizcocho) de Maíz

Siempre tengo varias listas de recetas pendientes. Recetas pendientes de publicar. O en programación. Las que se pierden. A la cola de cocinar. En la basura. En la lista de ideas. Las que se encuentran. Mejunjes y probaturas varias. Las de los libros. Y las que encuentro en otros blogs. Y qué de maravillas se encuentran en otros sitios. Si por mí fuera, probaría muchísimas recetas de las que encuentro, pero el tiempo no da para más.

Hasta ahora, sí que he ido probando algunas de las recetas que circulan por la gastrosfera, pero no las he trasladado aquí.  Siempre hay una primera vez para todo, ¿verdad?.

Cuando vi este Pan de Maíz, de Mari´s Cakes, supe que tenía que hacerlo enseguida. Me sedujo mucho la idea de que se tratara de lo que aquí conocemos como un bizcocho, pudiendo elaborar dos versiones, dulce o salada, dependiendo de la ocasión. Por otra parte, ya tenía ganas de elaborar algo diferente con harina de maíz (no maicena, que es blanca y refinadísima), me refiero a la harina amarilla sin refinar.

Este Pan de Maíz está buenísimo de verdad, os recomiendo que probéis ambas versiones. Aquí yo solo incluyo los ingredientes que pongo en el Pan Salado, que me encanta, en el cual tan solo varío ligeramente la sal y el azúcar.

¡Importante!. Si queréis que el pan os salga un poquitín más alto, como a Mari, utilizad un molde más parecido al suyo (mirad sus fotos aquí). El que yo uso es más rectangular y por eso sale más bajito.

La harina de maíz que utilicé es la que véis en las siguientes fotografías. No vais a tener problema ninguno en encontrarla, ni ésta ni similares. Incluso podéis mirar en secciones de productos de importación, probablemente se parezcan más a la que usa Mari.

INGREDIENTES

  • 160 g de Harina de trigo, de uso común (para todos los usos)
  • 160 g de harina de maíz (amarilla, como la que véis en las fotografías, ya comentada más arriba)
  • 6 – 10 g de sal, según gustos personales
  • 24 g de levadura química (OJO!, NO es levadura de panadería, es tipo «Royal»; el equivalente a 1 sobre y 1/2)
  • 3 huevos
  • 235 ml de leche o Buttermilk
  • 118 ml de mantequilla sin sal derretida
  • 70 g aprox. azúcar (yo puse unos 50 – 60 g)

 

PREPARACIÓN

Respecto a la preparación, os remito a la receta original de la autora. Lo tiene perfectamente explicado con fotografías paso a paso aquí.

Gracias Mari, por compartir tu receta con nosotros. Que sean muchas más!.

Sep 28 2010

Muffins de Plátano y Nueces con Jengibre y Canela

Últimamente la vida en este Horno transcurre demasiado rápido. Tan rápido como pude, a propósito de una reunión informal improvisada, preparé estos Muffins de Plátano y Nueces con Jengibre y Canela que podría decirse que surgieron de la nada. No me entendáis mal, lo que pretendo decir es que cociné con lo que había en casa y nada más. A toda prisa (para no variar, como viene siendo habitual últimamente) y sin confiar mucho en los resultados.

Pero es curioso, cómo muchas veces estas recetas improvisadas acaban siendo sorprendentes, mientras que, otras de las que se espera unos super-resultados, terminan en total y absoluta decepción. Tal vez, sea solo cuestión de nuestras expectativas y no de los resultados finales.

Y sin más preámbulos, os dejo esta receta. Os recomiendo no prescindir ni una pizca de Jengibre ni de Canela, son parte importante de la receta y por ello aparecen en su título. Aunque creo que tendría que haberles llamado Esponjas de plátano o algo así… porque salen esponjosísimos… Espero que os gusten.

 

 

INGREDIENTES (20 Ud. Talla M)

  • 250 g Harina de repostería (harina floja, fuerza cero; os dejo enlazada la que yo uso)
  • 150 g de azúcar
  • 120 – 130 g Huevos aprox. (2 ud. de tamaño grande)
  • 120 g de mantequilla ablandada(utilicé una salada, holandesa)
  • 1 sobre de levadura química (16 g = 2 tsp aprox.)
  • 300 g de puré fino de plátanos maduros (me quedaron algunos trocitos en el puré, pero los dejé así y quedaron bien)
  • 1 cdta. bastante generosa de canela en polvo, sin miedo (ó 1 tsp)
  • 1 cdta. de jengibre en polvo al gusto (algo menos que de canela, pero también sin miedo)
  • 1 pizca de nuez moscada

 

 

 

 

PREPARACIÓN

  1. Pesa bien y mezcla los ingredientes secos por una parte y resérvalos. Serían: harina, levadura, canela, jengibre , nuez moscada.
  2. En un cuenco aparte, pon la mantequilla ablandada con el azúcar y bate hasta obtener una crema bien homogénea. Incorpora los huevos poco a poco; baja la velocidad y bate solo lo justito para que queden integrados en la crema. Agrega el puré de plátano y haz lo mismo, bate, pero no en exceso.
  3. A esta crema, ve agregando los ingredientes secos poquito a poco (tamizándolos si quieres) por encima, mientras que vas mezclando de modo envolvente con una espátula. Procura no remover mucho la mezcla, solo lo suficiente para que todo quede de aspecto homogéneo. NOTA: en este paso, hay quienes lo hacen al revés, es decir, agregan los ingredientes húmedos sobre los secos (yo lo prefiero al revés, tú házlo como creas oportuno).
  4. Homogeneizada la mezcla, refrigérala una 1/2 hora. Observarás que en ese tiempo se oscurece. Es normal: el plátano se está oxidando. Nada por lo que debas preocuparte…. Espera un momento, ¿para qué refrigeramos la masa?. Para crear un contraste térmico entre la masa y la temperatura interior del horno, que provocará que haya una mejor subida de los muffins, más redondita, más homogénea (esto ya lo he comprobado varias veces). Y, ¿se puede prescindir de este paso?. Sí, claro. Solo haz la prueba.
  5. Saca la masa de la nevera y llena las cápsulas con ella, la cantidad no es mucha pues subirán bastante en el horneado. Fíjate en las fotografías. La masa, tras haber sido refrigerada es bastante densa pero esponjosa. Necesitarás un par de cucharas para ponerla en las cápsulas. Yo (y casi toda la gastrosfera) pongo las cápsulas sobre una bandeja metálica para muffins, a modo de prevención, por si éstas se abren durante el horneado. El que se abran o no, dependerá tanto de la calidad de las cápsulas (resistencia que ofrecen), como de la consistencia de las masas que usamos. Hablaremos de eso otro día.
  6. Mientras las vas llenando, ya estará el horno precalentándose a 200ºC, con calor arriba y abajo. Yo lo pongo con ventilación.
  7. Hornea 5 minutos a 200ºC. Después, baja a 180ºC y deja unos 10 – 15 minutos más, dependiendo de tu horno. Sácalos antes de que se doren ni una pizca, con aspecto tierno y esponjoso.

 

Sep 06 2010

Galletas de Frutas al Ron

Estas galletas están basadas (más o menos…) en una de las recetas de María Mestayer de Echagüe (conocida también como Marquesa de Parabere, su pseudónimo), autora de Enciclopedia Culinaria. Confitería y Repostería (1930), entre otros libros. De éste título concretamente, el que yo tengo es una sexta edición, de 1947. Sin duda alguna, uno de mis preferidos.

En la receta original, la autora propone realizar unas pastas finísimas, que se hornean a fuego fuerte en apenas 5 minutos y, al enfriarse, se van uniendo de dos en dos (por sus bases), untándolas para ello con miel blanca que sea muy densa. Yo he omitido este acabado, por el simple hecho de que estas galletas, ya de por sí son deliciosas. Les damos un poquito más de grosor (solo un pelín más), un par de minutos más de horno y los resultados son realmente buenos. La textura crujiente, el sabor de la fruta muy intenso y la preparación fácil y poco laboriosa.

Con esta base que os doy, podéis preparar múltiples combinaciones, tan solo variando las frutas (confitadas o secas), así el resultado será siempre diferente. Y si en alguna ocasión queréis probar con el acabado que propone la autora, tal vez os interese reducir un poco la cantidad de azúcar de la masa, teniendo en cuenta que luego les untaremos miel…

 

INGREDIENTES (Para unas 50 ud. aprox.)

  • 250 g de harina (puedes utilizar de uso común)
  • 125 g de azúcar
  • 125 g de mantequilla
  • 5 g de sal
  • 4 yemas de huevo
  • 125 g de frutas confitadas, picadas en trocitos pequeños y puestas a remojar en una copita de Ron
  • Leche, para barnizar antes del horneado

Puedes elegir las frutas confitadas (o deshidratadas) que más te apetezcan, naranjas, orejones de albaricoque, mango, frutos rojos, etc… Combínalas o ve probando diferentes sabores cada vez. En esta ocasión yo elegí arándanos, fresas y uvas pasas.

PREPARACIÓN

  1. Ponemos la harina sobre la superficie de trabajo en forma circular, abriendo un hueco en el centro, en el cual incorporaremos el resto de los ingredientes. Mezclamos y trabajamos bien con las manos hasta que obtener una pasta fina y compacta. Tardaremos apenas unos minutos. Notaremos que apenas se pega a las manos y su aspecto es liso y uniforme (ver fotografía superior). La tapamos con un cuenco o plato y la dejamos en la nevera unos 30 – 45 minutos. Podríamos dejarla un poco más, no pasaría nada.

  2. Tras dejarla reposar, vamos a estirar la masa y dar forma a las galletas. Si nos resulta más cómodo o no tenemos mucho espacio para estirar toda la masa, podemos dividirla en dos trozos. Enharinamos ligeramente la superficie de trabajo y el rodillo y estiramos la masa, según la autora: «hasta dejarla del grueso del canto de un duro». Yo las prefiero un pelín más gruesas, apenas unos milímetros (ver fotografía). Una vez estirada, cortamos discos de 5 cm de diámetro y los vamos depositando sobre el papel de hornear (o lo que utilices habitualmente). Si al despegar los discos éstos se deforman, se rompen o se estropean los bordes, verás que es muy sencillo volver a darles forma con los dedos, a base de ligeros toquecitos, o incorporando nuevos trocitos de masa y apretando.
  3. Píntalas con una brocha mojada en leche, introdúcelas en el horno, con calor arriba y abajo, sin aire, precalentado a 200ºC, a una altura media – alta y hornéalas unos 5 – 7 minutos. En cuanto veas que los bordes comienzan a dorarse, sácalas inmediatamente. Al sacarlas, notarás que están blandas: pónlas a enfriar sobre una rejilla, donde se endurecerán y terminarán la cocción.
Ago 29 2010

Tarta de Queso Rápida, de la Abuela María

Esta es una de las tropecientasmil versiones de Tartas de queso que tenemos de la Abuela María y la que nosotros hacemos más frecuentemente, porque su preparación es ultra-rápida. Viene fenomenal si, por ejemplo, tienes visita al día siguiente, pero no cuentas con demasiado tiempo.

El resto de las Tartas de queso ya iré publicándolas, no todas,  tal vez solo las de mayor interés.

 

 

INGREDIENTES

  • Molde de cake rectangular clásico
  • 400 g de queso crema para untar (tipo filadelfia)
  • 2 yogures naturales (sin azúcar, ni sabores)
  • 150 g de azúcar
  • 300 g de huevos, aprox. (4 – 5 unid., según tamaño)
  • Caramelo líquido, casero o industrial 

 

PREPARACIÓN

  1. La elaboración es muy simple: ponemos en un recipiente el queso, los yogures y el azúcar y batimos bien, a velocidad alta, hasta que la mezcla quede bien homogénea. Bajamos la velocidad y vamos agregando los huevos poco a poco; continuamos batiendo hasta que se integren.
  2. En el molde de cake, incorporamos caramelo líquido cubriendo bien el fondo (alrededor de 1cm más o menos). Con este caramelo, y mediante los giros apropiados, trataremos de impregnar las paredes del molde. Podemos ayudarnos de una brocha de silicona para insistir en algunas zonas donde ho hayamos podido llegar, como las esquinas. El caramelo impedirá que la tarta se pegue al molde, por eso es importante que quede una ligera capita alrededor de las paredes. El sobrante escurrirá hacia el fondo, que siempre debe conservar alrededor de 1cm de caramelo.
  3. Verter cuidadosamente la crema de queso sobre el molde impregnado de carmelo.
  4. Para hornear la tarta al baño maría, busca un recipiente apto para horno, más grande que tu molde de cake. Llénalo de agua, comprobando que llega, al menos,  hasta 2/3 del nivel de la crema. Ten en cuenta también que el agua no debe entrar nunca dentro del molde de cake, solamente estar en contacto con sus paredes.
  5. Pon el recipiente con agua sobre una bandeja o de horno, sitúala en la zona media del mismo y precalienta a 200ºC. Cuando esté caliente, introduce el molde con la crema, déjala un par de minutos así, y después baja la teperatura a 180ºC. Hornea aproximadamente 20 – 30 minutos, o bien hasta que pinches (sin llegar hasta el fondo) y el palillo o cuchillo salga seco.
  6. Saca la tarta del horno y deja enfriar a temperatura ambiente durante unas horas. Cuando esté bien fría, para desmoldarla, sumergimos la base del molde en un recipiente con un poco de agua tibia, para que se caliente el caramelo y nos permita despegar la tarta. Con una espátula de silicona (mejor que con un cuchillo), separa la tarta de las paredes. Comprueba que está ya suelta del todo, moviendo el molde hacia los lados. Vuelca la tarta sobre el recipiente escogido y decórala como tú quieras. Yo puse unas tiras de pieles de cítricos confitadas (caseras).

 

Ago 21 2010

Ensalada de Cuscús con Aguacate y Langostinos

Lo primero de todo, quería agradecer a todos los que nos estáis votando en el concurso en el que estamos participando, Premios 20Blogs. Todos esos votos ya son un tesoro, además de una enorme y grata sorpresa. Millones de gracias!!.

La receta de hoy es tan sumamente fácil y rápida, que no requiere presentación alguna. Eso sí, antes os diré algunas cosillas que a mí me gusta añadirle a esta rica y completa Ensalada de cuscús con aguacate y langostinos.

Por ejemplo, unas nueces picadas bien finas, que las podéis comprar ya troceadas. O en lugar de nueces, avellanas o almendras. No pongáis demasiada cantidad, con dar un punto crujiente a la ensalada será suficiente. Si queréis potenciar el sabor de los frutos secos, tostadlos un poquito con anterioridad.

 

Personalmente me encanta el aguacate y su combinación con estos frutos secos concretamente, tiene un «algo» que no sabría definir… En esta misma línea, os recomiendo que probéis también nuestro Aperitivo de Aguacate y Crema de Módena al Limón, buenísimo y muy fácil de preparar.

 

INGREDIENTES (4 personas)

  • 300 g de cuscús
  • 1 tomate grande, cortado a daditos
  • 1/2 – 1/4 de cebolla, picada fina
  • 1 aguacate (bastante grande, ó 2 pequeños), cortado en dados
  • zumo de 1/2 lima
  • cilantro fresco, picado bien finito
  • nueces, avellanas o almendras, picadas finamente (opcional)
  • 24 langostinos (6 ud./ persona, aproximadamente). Límpialos bien y quédate solo con los cuerpos limpios. El resto puedes guardarlo para hacer un fumet destinado a otra preparación
  • Sal, un buen aceite de oliva.
  • Opcionalmente, si vas a servir los platos de forma individual, puedes adornar cada uno con un par de tiritas de pimiento asado (que aportarán color y aromas) y una ramita de cilantro. Puedes reservar también algún langostino para decorar… Eso ya forma parte de tus gustos y tu imaginación.

 

PREPARACIÓN

  1. Prepara el cuscús siguiendo las instrucciones del fabricante y deja enfriar a temperatura ambiente (si quieres la ensalada más bien tibia) o en la nevera (si quieres la ensalada fría).
  2. Mientras, trocea las hortalizas y rocíalas con el zumo de lima para evitar la oxidación y, sobre todo, el ennegrecimiento del aguacate. Reserva aparte.
  3. Saltea los langostinos mínimamente, lo justo para que queden jugosos.
  4. Prueba el cuscús y verifica su punto de sal y su temperatura. Durante su enfriamiento se habrán pegado unos granos con otros, así que tendrás que separarlos, con ayuda de un cucharón, un par de tenedores, tus manos, etc… Añádele las hortalizas, el cilantro picado, los frutos secos (si los usas) y los langostinos. Riega todo ello con un chorreón de un buen aceite de oliva virgen y mezcla todo bien. Sirve individualmente o en una fuente amplia, decorando la ensalada como tu imaginación te dicte.

 

Ago 11 2010

Tarta Flaugnarde (o Flognarde) de Melocotón con Almendras

Continuamos con nuestra sección de Cocina Básica con otra de estas maravillosas tartas de frutas, tan fáciles como deliciosas. Os adelantamos que próximamente trataremos de ir enfocando esta sección casi exclusivamente a nociones básicas de cocina, para que tanto los principiantes, como los que ya os desenvolvéis perfectamente,  podamos seguir las recetas al mismo ritmo. O al menos intentarlo.

La receta de hoy es una Tarta flaugnarde (flognarde, clafoutis o clafoutí) de melocotones y almendras. Para saber más sobre este tipo de tartas recomiendo consultar nuestro artículo Tartas Clafoutis y Flaugnarde (o Flognarde).

Es muy frecuente el uso de almendras en la elaboración de estas tartas. Algunos autores, incluso sustituyen íntegramente la harina de trigo por la de almendra. En su elaboración, yo he utilizado una parte de harina de almendras y además, he añadido almendras picadas, que aportan un crujiente delicioso. Para acentuar los matices almendrados, os sugiero añadir unas gotas de esencia de almendras a la masa. Podría ser interesante tostar ligeramente las almendras picadas, antes de incorporarlas, de este modo (como ocurre con frutos secos y especias) se potencian sus aromas.

Si comparáis con la Tarta Flaugnarde de Ciruelas, veréis que el aspecto es bastante diferente. Es completamente normal. El propio peso de la harina de almendras, en combinación con la harina de trigo, impide que la masa «suba». Por tanto, en este caso la tarta nos va a quedar más finita, más lisa, sin esos bordes rizados. Pero no es ni mejor ni peor. Tiene una estética diferente.

Por cierto, la harina de almendras no es más que almendras naturales, crudas, reducidas a polvo con cualquier de robot de cocina que tengáis en casa.

 

INGREDIENTES

  • 5 huevos (290 g en mi caso)
  • 100 g Harina de uso común
  • 50 g Harina de almendras (moler 50g de almendras peladas crudas, hasta reducirlas a polvo)
  • 50 g de almendras picaditas
  • 130 g de azúcar
  • 250 g de nata líquida (35 % materia grasa)
  • 50 g de leche
  • 50 g de mantequilla fundida
  • 300 g de pulpa de melocotón en daditos
  • esencia de almendras (opcional)
  • azúcar glass para espolvorear (si la presentas tal cual)
  • Si la vas a decorar:
    • 2 ó 3 melocotones laminados
    • 1 volumen de azúcar + 1 volumen de agua, para preparar un almíbar claro, con el que sellaremos las láminas de fruta y les aportaremos brillo

 

 

 

PREPARACIÓN

  1. Ponemos los huevos en un cuenco amplio y los batimos muy bien. Vamos agregando el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa. Incorporamos la nata junto con la leche sin dejar de batir, hasta lograr una crema. Añadir la mantequilla fundida (que se haya atemperado un poco a temperatura ambiente) junto con la esencia de almendras (si la vas a utilizar) y batir un poco más para que se integre. Sin dejar de batir y, en pequeñas cantidades, vamos incorporando la harina de trigo y la de almendras. Por último, agregar los trocitos de almendras y remover un poco.
  2. Tapar el cuenco y dejarla en la nevera que repose, ésta en concreto necesita reposar un poquito más: al menos una hora.
  3. Mientras reposa la masa, puedes ir troceando los melocotones.
  4. Cuando saques la masa de la nevera, tendrás que removerla, ya que los trocitos de almendra se habrán depositado todos en el fondo.
  5. Engrasa con mantequilla un molde, dispón la mitad de los dados de melocotón y cúbrelos con la mitad de masa. Repite la operación.
  6. Introduce en el horno precalentado a 180º C, durante unos 40 minutos aproximadamente. Sabrás cuando está en su punto al observar la superficie de la tarta dorada y su interior cuajado, lo que podrás comprobar pinchando con la punta de un cuchillo fino o un palillo. Si te parece que el interior está algo húmedo, no te preocupes, esta tarta necesita un cierto reposo en la nevera. Cuando esté dorada y la saques del horno, deja que tome la temperatura ambiente y después, pásala a la nevera. Déjala allí unas horas y la tendrás perfecta. Ah!, eso sí, desmoldar en frío. Comerla bien fresquita.
  7. Si no quieres molestarte mucho, cuando vayas a servirla, simplemente, espolvorea con azúcar glass y/o dale tu toque personal.
  8. Si lo prefieres, puedes cubrirla con láminas de melocotón (ver fotografías), sellándolas con un almíbar que prepararás con 1 proporción de agua + 1 proporción de azúcar (ejemplo: 1 tacita de azúcar + 1 tacita de agua). El agua con el azúcar se pone a hervir en un cazo hasta que espese un poco (no debe hervir mucho). Con esa mezcla y con ayuda de una brocha, vamos pincelando las láminas de melocotón y también la superficie de la tarta, para que queden adheridas.

 

 

Jul 31 2010

Espaguetis Negros con Langostinos y Salsa de Gorgonzola

La receta de hoy no puede ser más sencilla y al mismo tiempo muy lucida. Además, si te organizas bien, puedes tenerla lista en media hora, verás que no tiene misterio ninguno.

La receta de hoy no puede ser más sencilla y al mismo tiempo muy lucida. Además, si te organizas bien, puedes tenerla lista en media hora, verás que no tiene misterio ninguno.

Estos espagueti negros que compré son especialmente finos, me gustan bastante por su delicadeza y por lo bien que se impregnan en las salsas cremosas.

Respecto a la salsa de gorgonzola, más bien diría que es una crema fina de queso gorgonzola, que le va estupendamente a esos espagueti tan finitos. Si hubiera empleado otro tipo de pasta, más grande o más gruesa, la salsa probablemente no la habría hecho de esta manera tan cremosa. Pero creo que de este modo ha salido bastante bien (ver fotografías).

No obstante, si por gustos personales, preferís salsas mucho más densas, podéis reducir la cantidad de nata hasta el punto que os apetezca. 

 

  

Ahí va mi propuesta.

 

INGREDIENTES (4 PERSONAS)

  • 500 g de espaguetis negros (a la tinta de sepia, que es lo mismo)
  • 24 langostinos frescos (6 ud./ persona). Quita las cabezas, patas, pélalos y reserva solo los cuerpos limpios. El resto puedes guardarlo para hacer un fumet destinado a otra preparación.
  • 250 g de queso gorgonzola dulce, troceado
  • 200 ml de nata líquida
  • 2 dientes de ajo grandes, laminados no muy finos
  • 1 ó 2 cayenas, según tamaño y gustos personales
  • aceite de oliva
  • Sal (sólo para cocer la pasta)

 

 

PREPARACIÓN

  1. Comenzamos con la preparación de la salsa. En una sartén con algo de fondo, ponemos un chorreón de aceite y calentamos a fuego medio, donde sofreiremos las láminas de ajo con la cayena. En cuanto veas que el ajo toma apenas un poco de color, aparta del fuego inmediatamente (se quema en cuanto te descuidas un segundo) y retira de la sartén tanto el ajo como las guindillas, reservando el aceite, donde seguiremos cocinando.
  2. Pon de nuevo la sartén a fuego medio y, cuando coja temperatura, saltea los langostinos apenas unos segundos solo para darles el punto adecuado. No queremos que queden secos ni duros. Resérvalos aparte, en un recipiente tapado.
  3. En esa misma sartén añadimos la nata líquida y subimos un poco el fuego. Cuando tenga suficiente calor, incorporamos los trozos de gorgonzola y vamos removiendo continuamente hasta que el queso se disuelva y nos quede una crema fina bien ligada. No es preciso salar.
  4. Observa el recipiente tapado donde tienes tus langostinos. ¿Han soltado jugos?. Bien, agrega los jugos a la salsa de gorgonzola y deja que ésta hierva unos minutos para que evapore líquidos y nos quede un poco más densa. Al principio te parecerá demasiado líquida. Después, pásala a un recipiente, donde perderá un poquito de calor y tomará más cuerpo. Procura reservarla calentita hasta la hora de servir los platos.
  5. Ahora sí. Cuece la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante.
  6. Monta los platos a tu gusto. Puedes terminar la decoración con unas huevas que te gusten, unas tiras de salmón, o cualquier otro elemento decorativo que se te ocurra.

 

Jul 25 2010

Brochetas de Cerdo Marinado y Frutas

Para hoy, os traigo una receta facilísima y rápida, que nos permita huir de los calores de las cocinas en estos días. Estas brochetas solo requerirán unos minutos para adquirir su punto de asado, ya que la marinada a la que sometemos la carne proporcionará a ésta cierto punto de «cocción» (obviamente no es una cocción térmica).

Las cantidades que os doy soy muy orientativas, solo tenéis que tener en cuenta que los líquidos de la marinada han de impregnar bien la carne por todas partes, pero sin llegar a cubrirla; que quede en el fondo del recipiente un excedente de líquido, para ir regando la carne cuando sea necesario.

Respecto a las frutas, yo utilicé melocotón y melón, no muy maduros. Podéis cambiar las frutas por otras que sean de vuestro agrado, que no estén muy maduras ni que sean demasiado blandas; deben resistir el calor fuerte de la plancha, donde el objetivo es que la fruta se «selle» por la temperatura (sin romperse ni deshacerse) y guarde en su interior los jugos y todos sus sabores y aromas.

 

INGREDIENTES

  • Para la marinada
    • 500 g de cinta de lomo de cerdo, cortada en cuadrados no muy grandes
    • 1 cebolla mediana, cortada en trozos grandes
    • 2 cucharadas soperas de miel
    • 1 cucharada sopera rasa de pimentón (dulce o picante, como prefieras)
    • 1 cucharadita de jengibre en polvo
    • 1 tacita de vinagre de arroz
    • 2 tacitas de salsa de soja
    • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
    • 1 pizca de sal

 

  • Resto de ingredientes
    • Frutas cortadas en cuadraditos de tamaño similar al de los trozos de carne (melocotón, melón, piña…)
    • Cebolla, para ensartar también en las brochetas
    • Sésamo blanco tostado (opcional)

 

PREPARACIÓN

  1. La noche anterior, ponemos en un recipiente todos los ingredientes de la marinada y la carne en cuadraditos. Lo mezclamos todo muy, muy bien, tratando de que la carne quede bien impregnada y todos los ingredientes bien homogéneos. Personalmente encuentro que la mejor manera de hacer ésto es con las manos. Cubrimos el recipiente con plástico de cocina y lo dejamos así hasta el momento de uso. A la mañana siguiente, sería recomendable dar algún meneillo de vez en cuando, pero no hace falta quitar el plástico; bastaría con agitar el cacharro y que la carne cambie su posición.
  2. El montaje de las brochetas es muy sencillo. No tiene mayor misterio que sacar la carne de la marinada y escurrirla un poco. Entonces, iremos ensartando tacos de carne, cebolla (no la de la marinada, la otra) y los tacos de fruta.
  3. Para cocinar las brochetas, podemos usar una plancha eléctrica, una asadora, una sartén grande… Lo que queramos. Vamos a necesitar poquísimo aceite para ello, apenas unas pinceladas. Eso sí, el fuego ha de estar bastante fuerte. Cuando haya cogido bastante calor, ponemos las brochetas, dejamos que cojan color y bajamos un poco el fuego. Si queremos, podemos regar con un poco de la marinada. Estarán listas enseguida. Si te gusta el sésamo, nada más terminarlas, pásalas sobre un plato sobre el cual habrás puesto sésamo esparcido. Le va fenomenal. Y ya está, como os decía, fácil, rápida y muy ricas!!.
Licencia Creative Commons
Recetas y Gastronomía por Familia Hortelano-García se encuentra bajo una Licencia
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España.
Basada en una obra en www.elhornodemaria.com.