Familia Hortelano-García In memoriam et ad honorem Mayte Hortelano
Este blog ha sido galardonado en los Premios 20Blogs 2010:
  • Categoría Gastronomía: Ganador
  • Premio del jurado: Ganador
  • Premio de los blogueros: Finalista
Abr 16 2010

Pimienta Rosa

Los granos de pimienta rosa son los frutos del Pimentero Brasileño, falso pimentero de nombre científico Schinus terebinthifolius, L., un arbusto que se llevó al continente americano en principio con fines ornamentales y allí, ha llegado a constituir una plaga invasora.

Hasta la década de los `80 no comenzaron a emplearse sus atractivos frutos como condimentos, ni a comercializarse como sucedáneos de la pimienta.

Desde el punto de vista botánico, este arbusto está emparentado con el mango, los anacardos y también con la hiedra venenosa y otras plantas tóxicas. Los granos quebradizos de pimienta rosa contienen un compuesto de naturaleza fenólica, el cardanol, que consumido en grandes cantidades, podría resultar irritante. Por ello, su adición a las comidas debe ser, en cierto modo, limitada. Pero tampoco debemos alarmarnos, ya que eso mismo también ocurre con otras muchas especias de uso muy habitual.

En cuanto a sus propiedades organolépticas, la pimienta rosa posee unas agradables notas aromáticas frescas, de pino, cítricos y dulces, originadas por sustancias terpenoides.

Este condimento suele utilizarse mucho en la elaboración de dulces, siendo muy típica la mermelada de fresas y pimienta rosa, así como los bombones de chocolate negro con esta baya.

Nuestras recetas con pimienta rosa:

Mousse de Pato con Mango al Aliño de Fresa y Pimienta Rosa

 

Abr 16 2010

Pan Integral con Salvado de Avena y Trigo

Hoy os presentamos un pan integral con una miga rica, jugosa y tierna, de sabor muy agradable, tanto que podría comerse sólo. Mejor aún, si lo utilizamos como acompañamiento en las comidas, o como tostadas para el desayuno, riquísimo.

La receta de este pan contiene Salvado de Trigo y Salvado de Avena. Los salvados, son los productos que se desechan al refinar los granos de los cereales, es decir, las capas externas de los granos del cereal. Estas capas son muy ricas en algunos nutrientes y, al haber sido eliminadas en el proceso de refinamiento, no estarán presentes en la harina blanca, pero sí en la integral. Una de las principales propiedades del salvado de trigo es que contiene una gran cantidad de proteínas. El salvado de avena es muy rico en vitaminas del grupo B y también contiene muchas proteínas.

Por tanto, en esta receta, no sólo hemos empleado harina integral de trigo, sino que hemos reforzado sus propiedades nutritivas con la adición de salvado de trigo y de avena.

Respecto al modus operandi, para la elaboración de este pan, hemos partido de un prefermento como masa de arranque, que dejamos levar durante 6 horas. Lo recomendable sería una noche entera. Los prefermentos vendrían a ser «masas madre» a las que se les ayuda a levar más rápido incorporándoles pequeñas cantidades de levaduras; con el empleo de prefermentos logramos mejorar las cualidades organolépticas de los panes. Existen varios tipos de prefermentos o masas de arranque, que os explicaremos en otro capítulo.  

Después de eso, al integrar ya todos los ingredientes, la masa queda en principio un pelín pegajosa. Uno de los errores más frecuentes que solemos cometer es el de añadir harina hasta que la masa no esté pegajosa… Pero es que la masa hay que trabajarla, amasarla, debe reposar, descansar, estabilizarse; las cadenas de gluten deben ir formándose adecuadamente y con ello, la masa deja de estar pegajosa y se vuelve manejable y elástica. Los que tengáis amasadora, claro está, podéis utilizarla. Si no, ya sabéis, hay que estirarla, plegararla sobre sí misma, volver a estirar, girarla 90º, repetir, …. A mí, personalmente, me encanta el proceso…

Por último, nosotros, para variar un poco, hicimos 3 barras rústicas, pero reconocemos que el aspecto no ha sido muy satisfactorio, la verdad. Vosotros, si no os queréis aventurar, haced 2 hogazas (de unos 700 g cada una), que siempre os quedarán muy lucidas.

 

INGREDIENTES PARA 2 HOGAZAS (de unos 700 gramos cada una)

Para el Prefermento:

  • 300 g de Harina integral
  • 300 g de agua
  • 10 g de Levadura fresca, disuelta en un poco de agua tibia

Para el resto de la masa:

  • 300 g de Harina de Fuerza
  • 300 g de agua (OJO: añadir poco a poco, con cuidado, viendo cuánta agua os admite vuestra masa)
  • 30 g de Levadura fresca, disuelta en un poco de agua tibia
  • 2 y 1/2 cucharaditas de sal
  • 1 cucharadita rasa de azúcar
  • 30 g de Salvado de Trigo
  • 30 g de Salvado de Avena
  • más harina, para enharinar la superficie de trabajo

 

PREPARACIÓN

  1. Preparamos el prefermento (masa de arranque) disolviendo la levadura en un poco de agua templada (nunca caliente). En un bol amplio, ponemos la harina integral y vamos agregando y mezclando los 300 g de agua y la levadura disuelta. Tapamos con un paño y dejamos levar por un período de 4 a 12 horas, siendo el óptimo unas 8 horas, de ahí el hacerlo coincidir con las horas de sueño. Aclaración: como es harina integral, absorberá mucha agua y este prefermento nos quedará muy espeso. Para otras veces que lo utilicemos con harina blanca, con las mismas cantidades, nos quedaría líquido, ya que la harina refinada absorbe mucha menos agua.
  2. Ahora esta masa de arranque está viva y lista para que le incorporemos los demás ingredientes. Añade al bol la mitad del agua con la levadura disuelta, la sal, el azúcar y mezcla bien con la mano. Agrega poco a poco la harina de fuerza y ve mezclando bien, estrujando con la mano. Ve incorporando agua hasta que la masa deje de admitirla. Termina de agregar la harina y los salvados. En el mismo bol, mézclalo todo muy bien con las manos durante un rato, hasta que todo quede bien homogéneo y trabajable, no importa si está algo pegajosa.
  3. Enharina la mesa de trabajo y vuelca allí la masa. Vamos a trabajarla durante 10 – 15 minutos, hasta que nos quede una bola elástica, no pegajosa y manejable. El proceso consiste en estirarla, plegarla y comprimirla sucesivamente, una y otra vez (utilizando los puños y las palmas de las manos). Lo importante es estirar – plegar y chafar de nuevo. Irás viendo cómo se transforma.
  4. Ahora, esta bola de masa trabajada, la tapamos con un trapo limpio y la dejamos reposar en un lugar cálido (ojo, no exponer a fuentes de calor directo), resguardada de corrientes de aire. Esperaremos a que doble su volumen. El tiempo que transcurrirá es variable, entre 1 y 2 horas, aproximadamente.
  5. Pasado ese tiempo, cortamos la masa en dos partes para hacer las dos hogazas (nosotros la cortamos en tres para hacer tres barras), desgasificamos un poco la masa y hacemos dos bolas con ella, que dejaremos levar nuevamente, hasta que doblen su volumen, pero esta vez, mucho menos tiempo. Mientras tanto, vamos precalentando el horno a 250ºC.
  6.  Cuando nuestras hogazas hayan doblado su volumen, estarán listas para hornear. Por curiosidad, si con la yema del dedo, ahondamos sobre una de ellas, vemos que el hueco practicado ya no recupera su forma. Este fenómeno recibe el nombre de «Relajación del gluten» y es uno de los indicativos de que nuestra masa está en condiciones de adoptar la forma que queramos darle (barra, hogaza, etc…). Bien, ahora, con tijeras o cuchillo afilado, practicamos unos cortes a las hogazas, a nuestro gusto pero no demasiado profundos, ya que se abrirán mucho más en el horno. Para dar un toque rústico, las cubrimos de harina.
  7. En el horno, introducimos un recipiente lleno de agua, que creará un vapor muy favorable en la cocción del pan. Introducimos las hogazas en el horno y las dejamos unos 10 minutos a 250ºC. Después, bajamos la temperatura a 200ºC y dejamos hornear unos 30 minutos más, aproximadamente. O bien, hasta que la corteza se muestre dorada y el «culo» del pan suene a hueco cuando lo golpeamos con los nudillos.
  8. Tras hornear las hogazas, dejamos que se enfríen sobre una rejilla, a fin de que se produzca ventilación por su parte trasera. De lo contrario, habría condensación y humedecimiento, tanto en el «culo», como en el interior de la miga.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abr 12 2010

Mousse de Plátano con Gelatina de Naranja y Crujiente de Galleta

Esta mousse para mí tiene un valor muy especial… porque representa un pequeño Viaje a la Infancia… ¿No hay olores o sabores que os recuerdan a otros tiempos?. Pues seguramente, a más de uno de vosotros os suceda lo mismo con esta mousse. ¿Recordáis aquella papilla que nos daban de niños, a base de galletas, plátano y naranja?. Bien, mi intención ha sido recrearla en esta versión para adultos y puedo decir que lo he conseguido. He logrado traer el sabor de la niñez, un poquito.

Los que ya la han probado cuentan maravillas. Ahora quisiera que fuéseis vosotros quienes compartiérais conmigo esta receta…

  

INGREDIENTES PARA 6 – 8 PERSONAS

Para la gelatina de naranja:

  • 1 vaso (250 ml) de zumo de naranja natural
  • 2 hojas de gelatina neutra (o el número de hojas que indique el fabricante en el paquete)
  • 1 gotita de colorante alimentario rojo líquido, si queremos reforzar el color naranja
  • 1 cucharada de azúcar (o la cantidad necesaria para endulzar el zumo, en función del dulzor de las naranjas utilizadas)

Para la mousse de plátano:

  • 400 g de plátanos maduros pelados, troceados y libres de sus filamentos (en nuestro caso, 3 plátanos)
  • el zumo de 1 limón
  • 100 g de azúcar
  • 500 ml de nata para montar, 35% de materia grasa

Para los crujientes de galletas:

  • 10 – 15 galletas María
  • 1 cucharada sopera colmada de azúcar
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 2 – 3 cucharadas soperas de mantequilla a temperatura ambiente
     

 

 

 

 

 

 

  

PREPARACIÓN

  1. Comenzamos preparando la gelatina de naranja, siguiendo las instrucciones del paquete de las hojas de gelatina. Partimos del vaso de zumo de naranja, al que habremos añadido azúcar a nuestro gusto y una gotita de colorante rojo, si lo deseamos. Agregaremos las hojas de gelatina (previamente remojadas) en el zumo caliente, las disolveremos y ya podremos repartir la gelatina, directamente sobre las copas en las que serviremos la mousse. Introducimos en el frigorífico y dejaremos allí varias horas, hasta que la gelatina cuaje.
  2. Mientras cuaja la gelatina, podemos ir elaborando la mousse de plátano, ya que también le conviene reposar un tiempo en la nevera antes de consumir, para «asentarse». Ponemos en el vaso de la batidora los plátanos troceados, el zumo de limón y el azúcar y batimos muy bien, hasta obtener una finísima crema.
  3. Por otro lado, montamos la nata con las varillas. A la nata montada vamos agregando, poco a poco, pequeñas cantidades de la crema de plátano, mientras la vamos integrando con una varilla manual de forma envolvente (como siempre), procurando que no pierda aireación. Así, hasta acabar con toda la crema. Al terminar, refrigerar.
  4. Para el crujiente de galleta, precalentaremos el horno a 200ºC. Trituramos las galletas hasta pulverizarlas prácticamente y ponemos ese polvo en un cuenco, junto con el azúcar y la canela; con las manos, vamos introduciendole la mantequilla. Veremos que se forman como unos grumos o «pegotes«: eso es lo que buscamos.
    Vamos depositando esos grumos de mantequilla y galleta en una bandeja de horno con papel extendido previamente, de modo que al final, tendremos varios montoncitos de polvo de galleta con mantequilla distribuidos de forma muy irregular. Los horneamos hasta que se tuesten un poquito y los reservamos para el final.
  5. Una vez que ha cuajado la gelatina y la mousse ha reposado (lo ideal sería al día siguiente), solo nos queda montar las copas, distribuyendo la mousse sobre la gelatina con un cucharón de servir, por ejemplo (no precisa manga pastelera). Por encima, repartimos los crujientes a nuestro antojo.
    Como decoración adicional, nosotros hemos puesto algunas physalis, que armonizan con este postre, tanto en color como en sabor.
    Se podría recurrir también a otras frutas, como unos trocitos de naranja confitada, por ejemplo. O, simplemente con los crujientes de galleta y nada más.

 

Abr 11 2010

Mousse de Pato con Mango al Aliño de Fresa y Pimienta Rosa

Sobre este plato, la primera cosa importante que tenéis que saber (si no lo sabéis ya), es que la Pimienta Rosa es una «falsa pimienta». No temáis a la hora de probarla, es muy aromática, suele combinarse con fresas y utilizarse en muchos postres.
También es importante que compréis los mejores mangos que encontréis en el mercado y en su punto exacto de madurez, han de estar tersos y dulces.

Con las cantidades que os doy, esta receta constituye una entrada abundante. Pero también podríais optar por inventar vuestra versión mini, reduciendo la receta a tartaletas o pequeños panecillos, mini-tostas, o cualquier otra cosa que se os ocurra.

 

INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

  • 1 paquete de Masa Brisa
  • 1 huevo batido, para pincelar la masa
  • 2 Medallones de Mousse de Pato
  • 1 Mango (de la mejor calidad posible) y en su punto exacto de maduración
  • 1 Bolsa de preparado de ensalada, o de brotes variados
  • 1 Cucharada sopera colmada de Pimienta Rosa
  • Aceite  de oliva virgen
  • Sal

PREPARACIÓN

  1. De la masa brisa, cortar dos rectángulos e ir enroscando los bordes, hasta formar cuadrados un poco más grandes que los medallones de mousse de pato. Pincelar con huevo batido.
  2. Con el horno precalentado a 220 – 250º C, hornear los cuadrados de masa a media altura, durante unos 10 – 15 minutos.
    Cortar el mango por la mitad y, de ahí, vamos cortando lonchas finas.
  3. En un mortero, machacamos la pimienta rosa junto con una pizca de sal. No hay que machacarla mucho, solo romperla un poco para que libere su aroma. Incorporamos un buen chorro de aceite, removemos y reservamos.
  4. Una vez horneada la masa montamos el plato: sobre ella disponemos el lecho de hojas verdes, que regamos ligeramente con un toque del aceite con pimienta; colocamos el mousse de pato y, sobre él, las lonchas de mango y volvemos a regar con otro poco de aceite.
  5. Terminamos rociando con una buena cantidad de crema de módena a la fresa, que nos creará el contraste final del plato. Para decorar (y muy ricas de comer) podemos colocar algunas bolitas sueltas de pimienta rosa.

 

Abr 08 2010

Magdalenas de Chocolate

Hoy toca las Magdalenas de Chocolate que, eso sí, las hemos hecho con un montón de chocolate!. Y han salido bien esponjosas y ligeras, como ha de ser. La receta está basada en la de las magdalenas normales, solo que agregamos chocolate. Con la cantidad de ingredientes que os damos, os saldrá, unas 12 ó 15 magdalenas más o menos, dependiendo de los moldes que uséis, cómo los llenéis, etc…  

 

INGREDIENTES para 12 – 15 Magdalenas

  • 2 huevos medianos (90 – 100g)
  • 100 g de azúcar
  • 75 g de leche
  • 150 g aceite de girasol
  • 150 g de harina de repostería (si falta, se puede agregar)
  • Papelillos o gaseosillas, por ejemplo, las de «El Tigre» (van dos unidos, pues uno de cada)
  • Ralladura de 1 naranja
  • 150 g de Chocolate Nestlé Postres (o marcas blancas), troceado para fundirlo bien

 

 

 

 

 

 

 

PREPARACIÓN

  1. En un cuenco, batimos los huevos con el azúcar, hasta que esté espumoso; entonces se añade la leche y la ralladura de narnaja y se sigue batiendo.
  2. Ahora, incorporaremos el aceite muy lentamente, en forma de hilo, sin dejar de batir la mezcla; así, hasta acabar con todo el aceite.
  3. En otro cuenco, habremos mezclado bien la harina con las gaseosas de papelillo. Esta mezcla la agregamos tamizada (en froma de lluvia) a la anterior, al tiempo que, movemos la crema de huevos con unas varillas, tratando de incorporar bien toda la harina. Así, hasta terminar. Al final, nos habrá quedado una masa cremosa. La tapamos y dejamos reposar 1/2 -1h.
  4. Precalentamos el horno a 250ºC arriba y abajo, con aire.
  5. Vamos fundiendo el chocolate, con un chorrito de leche (no mucho), en el microondas a baja potencia, cuidando mucho de que no se queme. Abrir de vez en cuando, removerlo y volverlo a introducir; así, hasta que se funda por completo. Esperar unos minutos a que se temple un poco y entonces, le añadimos un par de cucharadas de la masa reservada y mezclamos bien; agregamos otro par y volvemos a mezclar. Cuando el chocolate esté ya más bien frío y ya no esté tan oscuro, vamos incorporándolo a la masa, poco a poco, de manera envolvente, hasta que nos quede una crema de color homogéneo.
  6. Llenamos los moldes dejando libre como 3/4 partes del molde, puede que un poco más, pués estás suben algo más que las magdalenas normales. Si quieres, antes de hornear, espolvorea azúcar.
  7. Introduce las magdalenas en el horno  y déjalas un poco de tiempo a 250 – 220ºC, a altura media.
  8. Verás que empiezan a formar copete (si ves que tu horno calienta mucho, baja el fuego a 200ºC), déjalas un poco mas. Con el copete bien formado, baja a 200º – 180ºC, sin demora, pues el chocolate se quema fácil y rápidamente. El resto de la cocción, regula entre esos 200 – 180º, y el tiempo, depende de tu horno y del tamaño de tus moldes. Incluso puede que tengas que sacarlas cuando parece que están un poco tiernas por dentro, pero no te preocupes, pues con el calor que les queda se terminarán de hacer.

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Originales Moldes para Magdalenas, Cupcakes, Muffins

Originales Moldes para Magdalenas, Cupcakes, Muffins – II Parte

 

Abr 06 2010

Magdalenas, las de siempre!

Después de alguna que otra prueba, al fin dimos con las magdalenas de la abuela, qué ricas están!!.

 

Eso sí, antes os quisiera comentar un par de cosas. Hemos observado que suben mejor y antes, en los moldes de silicona que en la cápsulas de papel. También es cierto que las cápsulas que tenía a mano en ese momento eran demasiado finas y débiles, así que las me tuve que apañar para «reforzarlas» y que no se esparciera la masa en lugar de subir. Moraleja: si usais moldes de papel, que sean de calidad. O bien, introducidlas en una bandeja para muffins del tamaño adecuado, que hará que las cápsulas no se abran.

 

Preparar magdalenas es un gustazo… la elaboración de la masa no tiene misterio alguno, no tienes que estar pendiente de nada. Simplemente, te relajas y esperas a ver cómo van subiendo los copetes, ¡qué momento!. Y ya el olor «a dulce» impregna toda la cocina, mientras el café sale… Merece la pena hacerlas, poco esfuerzo, grandes resultados. Vamos a ello!!!.

  

  

 INGREDIENTES para 24 Magdalenas

  • 4 huevos medianos (los nuestros pesaron 200g)
  • 300 g de azúcar
  • 100 g de leche
  • 300 g aceite de girasol
  • 300 g de harina de repostería (si falta, se puede agregar)
  • 1 juego de papelillos o gaseosillas, por ejemplo, las de «El Tigre» (van dos unidos, pues uno de cada)
  • ralladura de una naranja

 

PREPARACIÓN

  1. En un cuenco, batimos los huevos con el azúcar, hasta que esté espumoso; entonces se añade la leche y la ralladura de narnaja y se sigue batiendo.
  2. Ahora, incorporaremos el aceite muy lentamente, en forma de hilo, sin dejar de batir la mezcla; así, hasta acabar con todo el aceite.
  3. En otro cuenco, habremos mezclado bien la harina con las gaseosas de papelillo. Esta mezcla la agregamos tamizada (en froma de lluvia) a la anterior, al tiempo que, movemos la crema de huevos con unas varillas, tratando de incorporar bien toda la harina. Así, hasta terminar. Al final, nos habrá quedado una masa cremosa. La tapamos y dejamos reposar 1/2 -1h.
  4. Precalentamos el horno a 250ºC arriba y abajo, con aire.
  5. Mientras, vamos llenando los moldes, pero no hasta arriba. Dejar libre como 3/4 partes del molde, más o menos. Si quieres, antes de hornear, espolvorea azúcar.
  6. Introduce las magdalenas y déjalas un poco de tiempo a 250ºC, a altura media.
  7. Verás que empiezan a formar copete (si ves que tu horno calienta mucho y se queman, baja el fuego a 200ºC), dejalas un poco mas. Con el copete bien formado, baja a 220ºC, deja 5 minutos más. Se empezarán a dorar. El resto de la cocción, a 200 – 180º, y el tiempo, depende de tu horno y del tamaño de tus moldes. Como ves, esto es un poco jugar con las temperaturas.

Y ya estaaaaaa…..déjalas enfriar si eres capaz!!. Yo nunca puedo evitar el pellizco por aqui y por allá… me saben taaan ricas calientes…

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Abr 06 2010

Croquetas de Queso Manchego

Como apoyo a esta receta, os invito a visualizar nuestro video Técnica para trabajar las croquetas. Veréis que es rapidísima y muy fácil. Os sorprenderá! (a los que no lo hayáis visto todavía).

Aprovecho para decir, que podéis suscribiros en nuestro canal de YouTube, para ser los primeros en tener nuestros vídeos, en el siguiente link: http://www.youtube.com/user/albacillus?feature=mhw5

Vamos allá con la receta!. 

INGREDIENTES

  • 100 g queso rallado, curado o semi-curado
  • 100 g de mantequilla
  • 250 g de harina común
  • 1 litro de leche. Es importante que la leche esté templada.

PREPARACIÓN

  1. Calentamos la mantequilla a fuego medio – bajo, cuando se funda (no se dore) agregamos la harina, que sofreiremos durante unos 5 minutos, sin dejar de remover. Procuraremos que no se dore ni llegue a tomar color.
  2. A continuación, incorporamos el primer chorro de leche templada y, con ayuda de una cuchara de madera, vamos ligándolo a la harina. Hasta que no haya ligado, no incorporaremos más leche.
  3. Repetimos el proceso sucesivamente, manteniendo el fuego medio – suave, hasta terminar con el litro de leche completo.
  4. Continuar la cocción para que espese la masa, hasta que la misma llegue a despegarse de las paredes del recipiente.
  5. Agregar el queso y un poco de sal y continuar dando vueltas otros 5 minutos.
  6. Retiramos del fuego, la pasamos a otro recipiente para que enfríe y lo tapamos con film, que evitará que forme costras indeseadas.

Una vez que tengamos fría la masa de nuestras croquetas, ya solo nos quedará darles forma, rebozarlas y freirlas. Y a ver el videooo!!!!

 

Abr 04 2010

Crepes de Espinacas con Crema de Queso

La receta de hoy son unas crepes rellenas de espinacas con piñones y una crema de queso, elaborada a partir de bechamel ligera. La salsa roja que véis, está elaborada también a partir de bechamel ligera y pimientos rojos asados.
La bechamel podéis comprarla, pero si es demasiado espesa, tendréis que aligerarla con leche, en caliente.
Para los que queráis hacerla en casa os doy los ingredientes para que os salgan las cantidades justas.

Aunque os parezca lo contrario, es una receta bastante fácil y que no requiere mucho tiempo. Por lo rica que está, merece la pena que la probéis.

INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

  • Para los crepes:
    125g de harina (de repostería, nada de harinas especializadas)
    250 g de leche entera
    1 huevo
    sal
  • Para el relleno:
    1 cebolla mediana, picadita
    1 diente de ajo picado
    500 g de espinacas frescas, bien limpias, sin los tallos y picadas finas
    aceite de oliva
    sal
  • Para la Crema de queso y la Salsa de Pimientos, necesitaremos un total de 250 g de Bechamel ligera.
    Si quereis hacerla en casa, los ingredientes serían:
    300 g de leche
    30 g de harina
    30 g de mantequilla
    nuez moscada, sal
  • Crema de Queso:
    150 g de Bechamel
    50 g de queso rallado (el que más os guste)
  • Salsa de Pimientos
    100 g de Bechamel
    50 g de Pimientos asados (caseros, o en conserva)

 

 

 

 

 

 

 

PREPARACIÓN

  1. Lo primero de todo, sería elaborar la bechamel o, si es comprada, calentarla y separarla en 2 recipientes, para preparar la crema de queso y la salsa. Solo se trata de añadir, a las cantidades de bechamel indicadas, el queso o el pimiento y triturar con una batidora. Reservar ambos recipientes.
  2. Preparamos los crepes, poniendo en el vaso de la batidora todos los ingredientes y batiendo unos segundos, hasta tener una mezcla homogénea. Dejar reposar media hora.
  3. Mientras tanto, vamos con el relleno. Ponemos un poco de aceite en una sartén y agregamos la cebolla picada y el ajo. Cuando esté transparente, incorporamos las espinacas y los piñones, sazonamos y dejamos freir hasta que estén bien hechas.
  4. Cuando el sofrito haya perdido todos los jugos, apagamos el fuego y, sin retirar la sartén del calor, agregamos la crema de queso y vamos removiendo hasta que todo quede homogéneo. Retiramos el relleno y lo reservamos.
  5. Para hacer las crepes, se unta una sartén mediana con un poco de mantequilla pomada (un pincel de silicona ayuda bastante) y se calienta. Entonces, añadimos un cazo de la masa de crepes y la dejamos hacer por un lado. Sabremos que esta hecha por abajo, cuando empieza a hacer burbujas. Para darle la vuelta, cada uno ha de buscarse sus mañas…yo, por ejemplo, utilizo una lengua de repostería muy larga y rápidamente les doy la vuelta.
  6. Una vez hechos los crepes por ambas caras, solo nos queda rellenarlos, emplatarlos y servirlos con la salsa de pimientos caliente.

 

Abr 02 2010

Torrijas de Vino Tinto

INGREDIENTES

  • 1 barra de pan casero (pan de pueblo, o pan candeal), cortado a rebanadas gruesas, de 1,5 – 2 cm
  • Vino tinto, de la tierra
  • azúcar
  • la piel de 1 limón
  • 1 palito de canela
  • huevo batido
  • aceite abundante para freir
  • azúcar y canela molida, para espolvorear

 

PREPARACIÓN

  1. Se pone a hervir el vino tinto con el azúcar, la corteza de limón y el palo de canela, durante unos 5 minutos y se deja enfriar.
  2. Cuando esté casi frío, procuraremos tener ya el aceite muy caliente. Comenzamos a pasar las rebanadas de pan, una a una, por el vino y el huevo batido y se van friendo,hasta terminar con todas. Las dejamos escurrir en un plato con papel de cocina.
  3. Para terminar, las espolvoreamos con azúcar y canela molida.
    Como véis, la receta es prácticamente igual a las de las torrijas de leche, solo que cambiamos ésta por vino. Estas torrijas también están ricas pero, por lo general, tienen más aceptación las de leche.
Abr 02 2010

Adobo para Costillas

 INGREDIENTES

Para adobar un costillar de cerdo de unos 2 Kg (para unas 6 personas)

  • 3 – 4 dientes de ajo, machacados apretando con el cuchillo en plano sobre ellos
  • ½ limón
  • ½ naranja
  • 1 vaso de vino blanco
  • aceite de oliva
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de curry
  • 1 pizca de cominos
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de pimienta negra molida
  • 1 pizca de canela
  • 1 pizca de orégano

 

PREPARACIÓN:

  1. Se frota bien el costillar con el limón, la naranja y los dientes de ajo.
  2. Se mezclan las especias y, con las manos, las extendemos sobre la carne.
  3. Introducimos las costillas en un recipiente, añadimos un chorro de aceite de oliva y frotamos.
  4. Por último, agregamos el vino blanco y volvemos a frotar. Dentro del recipiente, dejamos los ajos y los restos de la naranja y el limón.
  5. Tapamos y dejamos macerando durante 2 días.
  6. Transcurrido el período de maceración, cocinamos el costillar a nuestro gusto (al horno, a la brasa, …)

Esta receta es ideal para llevar el costillar adobado al campo y hacer en barbacoas, a la brasa. Pero al horno queda también muy bueno.

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