Pollo al orégano
Esta receta es una de las invenciones de la abuela María y una de las habituales en las cocinas de los García. Os puedo asegurar que todo el que la prueba nos pide la receta, es un éxito asegurado. Además es sencilla a más no poder y, como procuramos últimamente, bastante barata.
INGREDIENTES: (2 personas)
– 1 pechuga de pollo limpia
– 1 CS de harina de trigo
– ½ CS de orégano molido
– sal
– ½ copita de vino blanco
– 25 ml de aceite de oliva
– una copita de agua
– 5 dientes de ajo
– 1 CC de pimienta negra en grano
– 1 bandeja de champiñón laminado fresco
ELABORACIÓN:
Sazonamos la pechuga, la partimos en dos filetes grandes y los pasamos por harina, a la que previamente habremos incorporado el orégano. En una sartén mediana doramos a fuego medio los ajos enteros con un cortecito (para que no salten) los retiramos, subimos el fuego y sellamos las pechugas por ambos lados. Cuando estén doradas añadimos los ajos, la pimienta, el agua y el vino. Con la mezcla de harina y orégano sobrante de rebozar las pechugas, espesaremos la salsa: espolvoreamos una cucharadita de café de la mezcla moviendo enérgicamente la sartén para evitar que se formen grumos. Una vez que se han consumido aproximadamente la mitad de los líquidos, probamos y rectificamos la sazón si es necesario. Añadimos el champiñón laminado y dejamos unos 15 minutos a fuego medio, hasta obtener una salsa espesita.
Como acompañamiento podemos poner infinidad de cosas, según queramos un plato más ligero o más contundente; desde unas lechugas variadas a unas patatas fritas, pasando por una menestra o unos espárragos.



















