Malanga
Lo que vemos en estas imágenes corresponde a la parte comestible de la planta conocida como Malanga Blanca, entre otros muchos nombres más.
Pertenece al género Xanthosoma, que abarca cerca de 50 especies tropicales y subtropicales de la familia de las Aráceas, nativas de América. La diferenciación entre especies se hace bastante difícil.
Muchas Xanthosomas son cultivadas con fines ornamentales (destaca X. roseum), como la Hoja elegante de lustrosas y grandes hojas; la Oreja de elefante con cierto parecido de la hoja con la oreja del elefante; la costilla de Adán, con las hojas rasgadas y con sus partes unidas en el filo de la hoja, etc.
Otras Xanthosomas se cultivan con fines culinarios, como es el caso de esta Malanga Blanca que os presentamos hoy. Existe también una variedad en color morado. Estas especies de Xanthosomas comestibles son muy ricas en almidón y en muchas regiones suponen una fuente importante de alimento. Se conocen como: mafafa, malanga, cocoñame, ocumo, bore, yautía, chonque, macabo, rascadera y tania.
Algunas especies no son aconsejables para su consumo en crudo, debido a la presencia de sustancias fitotóxicas, que pueden dar lugar a problemas digestivos; estas sustancias desaparecen cuando los cormos se someten a procesos de culinarios que implican temperatura. Ésto mismo no nos queda muy lejos, sucede lo mismo con algunas solanáceas, por ejemplo, con la patata.
El nombre científico de la Malanga es Xanthosomas sagittifolium (L.) Schott y, como ya hemos mencionado, existen dos variedades, la Blanca y la Morada. Está emparentada con el Taro o Ñame (Colocasia esculenta (L.) Schott).
[NOTA: Cuando hagamos referencia a una especie, utilizando su nombre latino, es decir, «científico», hay que mencionar SIEMPRE y sin excusa al/ los botánicos que » se curraron» dicha clasificación. Así, omitir la L., de Linneo es, pués un INSULTO mayúsculo. Si se ignora cuándo se usan los paréntesis, las cursivas, los puntos y las comas, los nombres binomiales y demás, tal vez, la opción más correcta sería emplear el castellano]
Otros nombres que recibe la Malanga: Calusa, Uncucha, Yautía, Huitina, Mafafa, Tiquisque, Tania, LLocumo, Rascadera, Malangay, Taioba, Mangara, Cocoyam, New cocoyamtl, O´tanier, Chou-caraiba, Ocumo…
Se trata de una planta de comportamiento naturalmente perenne (así lo sería en estado salvaje), pero cuando es cultivada tiene una vida útil de unos 10 meses (12 para la morada). Consta de un vástago subterráneo (cormo) alargado, que hace las funciones que haría un tallo aéreo. De él nacen las hojas en la parte aérea y, en la subterránea, se desarrollan unos pequeños cormos o cormelos a su alrededor, más cortos y engrosados, de corteza marrón oscuro y pulpa que va del blanco al amarillento en variedades blancas.
Se ha descrito su sabor como el de nueces terrosas, hecho que confirmamos. En nuestra experiencia, guarda cierto parecido lejano con la patata, el boniato, siendo su corteza mucho más dura y la pulpa más resbalosa. El tiempo de cocción sería el mismo que para las patatas. Observamos que, a medida que se cuecen, los trozos de malanga van liberando gran cantidad de almidón, que queda en el caldo de cocción, lo que lo hace muy apto para aprovecharlo para cremas y sopas.
Probamos también a elaborar chips de malanga, salpimentados simplemente, otros especiados a nuestro gusto. Apreciamos que el corte ha de ser ligeramente más grueso que el de la patata (según el diámetro de vuestros cormos) y hay que vigilar bien el tiempo de fritura, pues parece que están listos antes que los chips de patata. El resultado son unos chips muy originales, de un sabor muy peculiar y agradable).


















