Familia Hortelano-García In memoriam et ad honorem Mayte Hortelano
Este blog ha sido galardonado en los Premios 20Blogs 2010:
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Sep 22 2010

Barritas de Cereales y Semillas, de Xavier Barriga

El autor de estas Barritas de cereales y mezcla de semillas es el maestro panadero artesano Xavier Barriga, muy entusiasmado por su oficio, al frente de la panadería Turris. Se dice que «Xavier Barriga es conocido como el Ferran Adriá del pan».

La receta de estas barritas viene publicada en su libro PAN – Hecho en casa y con el sabor de siempre. En él podemos encontrar panes para todos gustos, en general, muy originales, llamativos y de lo más variopintos. Sólo echar un vistazo a las fotografías y las recetas abre el apetito a cualquiera.

He estado leyendo últimamente que éste título contiene algunas erratas, parece ser que en cuanto a alguna unidad de medida. Bien… Yo ya he hecho varios de estos panes (también es cierto que no he repasado el libro al completo) y no tenido  ningún problema en absoluto. Y digo yo… si acaso viéramos, por ejemplo, que pone cl en lugar de ml, o kg en vez de g, … ¿no seríamos capaces de ver que eso no puede ser y ya está?, ¿es mejor tirar el libro a la hoguera por eso?… en fin… Tampoco puedo decir mucho más, puesto que no he localizado ninguna de las comentadas erratas.

Observaciones: 

  • En la receta se dice que salen 20 barritas aproximadamente y me salieron 20 barritas exactamente, cortando los 50 g de masa tal como se indica.
  • Yo no tenía harina panadera tostada, así que tosté 100g de harina panadera en el horno. La extendí bien en una bandeja de horno y la dejé durante unos 20 minutos, momento en que perdió bastante humedad y tomó un color ligeramente amarillento, solo perteptible en comparación con la original. De ahí, pesé los 50g necesarios. Realmente ignoro si el autor se refería a ésto o no (creo que no), pero no tenía otra cosa a mano.
  • Los 5 g de malta tostada en polvo los sustituí por 10 g de azúcar moreno. Hay quién también pone miel en lugar de malta. Para la próxima, sí usaré el ingrediente original, para probar la diferencia en color y en sabor.
  • Además de los ingredientes de la receta, añadí 2 – 3 cucharadas soperas de masa madre de centeno integral.

 

INGREDIENTES (20 Barritas)

  • 325 g de harina panadera
  • 50 g de harina de centeno integral
  • 75 g de harina de trigo integral
  • 50 g de harina panadera tostada
  • 10 g de sal
  • 5 g de malta tostada (yo, 10 g de azúcar moreno)
  • 350 ml de agua (siempre uso mineral, ya que el agua de mi zona es muy dura)
  • 10 g de levadura fresca (yo puse 3g de levadura seca de panadería instantánea)
  • 3 cucharadas grandes de masa madre de centeno integral (opcional)
  • 125 g de semillas (para la masa). Puse: lino dorado, pipas de calabaza, sésamo tostado, copos de avena.
  • Para la cobertura de semillas usé: lino dorado, pipas de calabaza, copos de avena, sésamo negro.

 

 

PREPARACIÓN

  1. Mezcla las harinas con la malta o el azúcar, la levadura seca (si es fresca, disuelta en un poco de agua tibia, a temperatura no superior a 40ºC) y la sal, procurando que estas dos últimas no entren en contacto. Añade el agua poco a poco, apretando con las manos hasta acabar con toda. Dale unos minutos a la harina para que absorba el agua. Si tienes este libro de X. Barriga, puedes intentar el mezclado y amasado con su técnica. O bien, adáptalo a tu robot de cocina o amasadora, procurando no calentar la masa.
  2. Cuando hayas conseguido un engrudo, más bien poco manipulable, enharina la superficie de trabajo y amásalo allí hasta obtener una masa lisa y bonita. Entonces, tendrás que agregar las semillas y un poco de agua. Parecerá que se estropea todo el trabajo logrado, pues la masa se descompone un poco y vuelve a quedar pegajosa. Hay que volver a enharinar y conseguir esa masa firme que teníamos anteriormente. Ahora nos costará un poco más, debido a la cantidad de semillas. Puede ser conveniente usar la técnica de estirar y plegar la masa y dejarla descansar unos minutos; así, en varias secuencias, hasta lograr una bola homogénea. No importa si queda algo adherente (no muy pegajosa), siempre que se pueda manipular, es mejor eso a que te pases de harina (lo que provocaría que estos panes pequeñitos te salieran como piedras).
  3. Deja la masa reposar unos 30 minutos (yo la dejé casi 1 hora) tapada con un paño húmedo. Puedes depositarla sobre una tela de lino, cualquier otra superficie antiadherente, o sobre la misma mesa ligeramente enharinada.
  4. Pasado este tiempo, corta la masa en fragmentos de 50 g cada uno y, con ellos, forma pequeñas barritas terminadas en punta. Pulveriza agua sobre ellas y rebózalas en una buena cantidad de semillas, que habrás depositado sobre una superficie plana.
  5. De ahí, yo las puse sobre las bandejas de horno, con la tela de cocción que normalmente utilizo, para no evitar traspasos posteriores. Tápalas con paños húmedos y déjalas fermentar otros 75 minutos. En mi caso, acorté el tiempo a 60 minutos, ya que la temperatura ambiente aceleró el proceso de fermentación. En este caso, es conveniente acortar la fermentación, antes que prolongarla. Como véis, todo depende de muchas variables…
  6. Una vez fermentadas las barritas, practícales un corte longitudinal con decisión, por encima de las semillas y pulverízalas con agua.
  7. Precalienta el horno a 250ºC, con algún recipiente lleno de agua. Pulveriza agua en su interior. Introduce las barritas a una altura media, baja la temperatura a 200ºC y hornéalas durante 24 minutos.

El autor sugiere elaborar mini bocadillos rellenos de salmón ahumado y mantequilla. Yo les puse lo que tenía a mano: lonchas finas de pechuga de pavo, jamón serrano, queso.

 

Jun 27 2010

Calabacines Rellenos de Bulgur y Verduras

Hoy os traigo una receta sencillísima, para un día cualquiera, que vais a poder preparar rápidamente y que, además, queda muy vistosa en el plato. 

El relleno de estos tronquitos de calabacín, además de ser muy ligero, se presta a infinidad de variaciones. Yo os he puesto los ingredientes que más me gusta utilizar para estos rellenos, pero vosotros podéis cambiarlos por otros que os gusten más. 

Eso sí, no os paséis mucho con la cantidad de ingredientes que cambiais y ponéis, porque os saldrá muchísimo relleno!!. Aunque si os ocurriera eso, tampoco sería un gran problema, puesto que el sobrante se puede aprovechar perfectamente. Por ejemplo, sofriendo unas gambas y unos trocitos de pescado, añadiendo el relleno y si queréis, hierbas o especias al gusto. Cambiará completamente el sabor y no parecerá la misma receta. 

Otra de las ventajas de esta receta es que, con las instrucciones que os doy, las verduras quedan casi casi al dente, mientras que el bulgur estará en su punto. Con ésto, mantendremos las propiedades nutricionales de las verduras, en la medida de lo posible. 

Si no estáis a dieta y os apetece algo más contundente, en el último momento podéis poner una generosa cantidad de queso manchego rallado sobre los tronquitos y meterlos al horno, a gratinar unos minutos, hasta que el queso esté fundido y un poco dorado. 

Otras alternativas: preparar una salsa con pimientos asados, salsa de zanahorias, o de calabaza, etc. Personalmente, prefiero la de pimientos asados, que podéis preparar, por ejemplo, con una base de bechamel clarita y añadiendo en el último momento una lata de pimientos asados y triturando bien. 

Con las cantidades que os doy, tendréis para rellenar 2 calabacines medianos (en mi caso, pesaban 600 g cada uno). De ahí, obtendréis 4 raciones no demasiado grandes (como la que véis en la fotografía) que os servirán perfectamente como una entrada ligera. 

Para el relleno, incorporad solamente la pulpa de uno de los calabacines. La del otro, podéis aprovecharla para cualquier otra cosa. También podéis cambiar el calabacín por 2 berenjenas del mismo peso. El procedimiento sería igual, solo que obtendríamos 4 medias berenjenas rellenas.

  

INGREDIENTES

  • 2 Calabacines de 500 – 600 g cada uno, aproximadamente
  • 2 dientes de ajo picado
  • 150 g de pimiento rojo, picado
  • 1 puerro o 1 cebolleta, troceada fina
  • 150 g de zanahoria, picadita
  • 50 g de setas chinas secas grandes: poner a hidratar en agua caliente, durante 20 – 30 minutos; escurrir y trocear
  • 90 g de bulgur fino
  • 150 ml de agua hirviendo
  • Sésamo blanco, que tostaremos en el último momento
  • Aceite
  • Sal

 

PREPARACIÓN

  1. Lavar bien los calabacines, cortar los «culos» y partir cada uno en 4 trozos, procurando que los cortes sean limpios y rectos, ya que tendrán que apoyar en el plato. Con un sacabolas (o una cucharilla) vamos sacando la pulpa de cada tronco de calabacín, sin llegar hasta el fondo, pues debemos dejar una base de un par de centímetros. Si alguna base se nos rompiera, no pasa nada, podríamos terminar de romperla (dejando 2 huecos), para luego colocar el tronco tumbado, como en la fotografía. La pulpa extraída la trocearemos y reservaremos.
  2. Una vez tengamos todos los troncos vacíos, se colocan en un recipiente apto para microondas, se salpican con agua y un poco de sal y se tapan. Introducir en el microondas 2 minutos a máxima potencia. Al sacarlos, veremos que están cocidos, pero se mantienen firmes y no se han deformado. Tirar los jugos que hayan quedado en el recipiente y reservar los troncos dentro, tapados para que no se enfríen demasiado.
  3. Comenzamos preparando el bulgur, poniendo los 150 ml de agua, con un poco de sal al fuego hasta que hierva. En ese momento, incorporamos el bulgur, retiramos del fuego y removemos bien. Reservar.
  4. Preparamos el relleno calentando un poco de aceite en una sartén para sofreir las verduras. Agregamos el ajo, el puerro o cebolleta, el pimiento y la zanahoria, dejando sofreir a fuego medio unos 5 minutos.
  5. Incorporar el calabacín y las setas, salar y dejar unos 2 ó 3 minutos más. En ese tiempo, si el fuego no está demasiado fuerte, las verduras habrán ido soltando algunos jugos. Si no es así, pasados esos 2 – 3 minutos, al agregar el bulgur, añadiremos un poquito de agua caliente. Removemos todo bien y dejamos que se consuman los líquidos. Comprobamos el punto de sal, así como el grado de cocción del bulgur, que estará listo en 1 ó 2 minutos. Retirar del fuego y reservar.
  6. Para rellenar los troncos de calabacín, dejar que el relleno pierda un poquito de temperatura.
  7. Mientras tanto, en una sartén caliente(sin aceite ni nada), poner un par de cucharadas soperas de sésamo blanco y tostar sin dejar de mover la sartén. Estará listo cuando veamos que las semillas empiezan a dorar ligeramente, a chisporrotear y a desprender su olor característico. No hay que dejar que se tuesten del todo ya que, con el calor que conservan se quemarían; hay que retirarlas un poquito antes.
  8. Rellenar el calabacín, presentar en platos individuales, decorar con el sésamo tostado y servir inmediatamente.

  

  

  

 

May 31 2010

Crema de Malanga y Calabacín

Esta receta que os traigo hoy, es más bien una propuesta como alternativa exótica a los miles de recursos que tenemos ya para incluir en nuestra Operación Maldito Bikini, de la que muchos sabéis que yo no soy muy partidaria… Prefiero mantener unos hábitos de dieta saludable todo el año, en la que no excluyo los dulces, eso sí, en consumo muy moderado y NADA DE BOLLERÍA INDUSTRIAL. Todo hecho en casa, por supuesto. Gracias mamá, por haberme enseñado la importancia de este concepto.

Como os decía, lo que os propongo es tan, tan fácil, que ni siquiera parece una receta!… Digamos que se trata más bien de una base, para que luego con ella elaboréis a vuestro gusto una crema diferente, según vuestras preferencias culinarias y también según lo estrict@s que seáis en vuestras dietas. La Malanga aporta a la crema cierta cantidad de hidratos de carbono, el aporte calórico del calabacín ya sabéis que es mínimo. El salteadito del principio no va a suponer el Apocalipsis, desde luego que no. Y, si de segundo plato, tomáis una ración de carne o pescado a la plancha, acompañado de ensalada verde, completando con un postre ligero, pues ahí tenéis vuestro menú comida de dieta (la cena ya sería otra cosa, claro).

Os comento que el sabor es muy distinto al de una crema de calabacín corriente; es de un aroma intenso, con un fondo parecido a nueces, que se mantiene en el paladar… muy rico. Y la textura, dónde va a parar!, mucho más cremosa, envolvente y agradable. Me encantó, así que pienso repetirla muchas veces, variando y probándola con diferentes condimentos. Ya os contaré.

 

INGREDIENTES

  • 500 g de Malanga (en mi caso, 3 cormos, que pesé sin pelar). Pélalos, lávalos y córtalos gruesos, como si fueran patatas para hervido.
  • 300 g de Calabacines, cortados en rodajas gruesas, sin pelar
  • La parte blanca de un puerro gordo, cortada a rodajitas
  • Un chorrito de aceite de oliva para sofreir el puerro
  • Sal

 

PREPARACIÓN

  1. En una cazuela (donde ya de paso lo herviremos todo) sofreir unos minutillos las rodajas de puerro, hasta que estén blanditas. Apartar del fuego e incorporar la malanga.
  2. Incorporar agua, la justa para cubrir la malanga y tres o cuatro dedos más. Agregar un poco de sal y llevar a ebullición.
  3. Dejar que hierva suavemente unos 20 minutos o hasta que los trozos de malanga estén tiernos. Durante el proceso, veréis cómo van liberando el almidón y se espesa el caldo. Puede que necesite algo más de agua, así que estad pendientes, por si acaso.
  4. El calabacín, lo añadimos cuando observemos que a la malanga parece quedarle ya poquito tiempo de cocción. Así, ambas verduras terminarán de cocerse prácticamente al mismo tiempo.
  5. Ya está todo cocido, así que vamos a triturar. Pon SOLO las verduras en el vaso de la batidora y tritura. Ve añadiendo caldo hasta que la textura te parezca que es ideal para tu gusto. Prueba y rectifica la sal si es necesario. Y ya está. Chimpúm.

Esta vez, como véis, no he puesto especias, ni aderezos, «cosas raras» (dicen algunos, jejeje…), así que ya lo dejo todo a vuestra imaginación, porque la encontraremos en cada rincón, en cada cajón y cada estante de nuestras cocinas. Cada uno, que la busque a su manera…

May 19 2010

Hummus de Calabaza

El Hummus es, en esencia, una mezcla de garbanzos con ajo y aceite, que da lugar a  un cremoso puré. En el Mediterráneo Oriental, el Hummus suele formar parte de un mezze (un surtido de aperitivos muy popular) al estilo turco, donde se sirve acompañado con pan de pita y verduras para mojar. En algunas regiones se sirve este plato para el desayuno. El resto es delicioso para sandwiches, ensaladas, etc…

Esta deliciosa receta, hummus, que en árabe significa «garbanzo«, también se conoce por su nombre más completo: hummus bi tahina, que significa «garbanzo y sésamo».

Aunque se desconoce la procedencia exacta de este rico plato, lo que sí sabemos es que está extendido por todo Oriente Medio y que cada vez tiene más aceptación en Occidente.

La receta básica varía localmente, si bien podemos afirmar que siempre contiene garbanzos, ajos, tahini (o tahina), zumo de limón, sal , aceite de oliva y especias. Estas especias son frecuentemente, el comino y el pimentón (en Grecia). Según las regiones pueden emplearse otras especias completamente diferentes.

Respecto al Tahini (o Tahina) es una pasta elaborada con semillas de sésamo, muy empleado en recetas de Oriente Medio.

Para que no os quedéis con las ganas de probar el Auténtico Hummus, os dejamos la deliciosa Receta de Gastronomia&Cia. Pincha Aquí

En definitiva, el Hummus es un plato delicioso, nutritivo, sano, mediterráneo, sin colesterol y muy fácil y rápido de preparar. Como de esta preparación no se comen grandes cantidades, si tenemos invitados, podemos preparar pequeños canapés, donde la base serían verduras crudas cortadas, o pan de pita…

Y ahora que os he contado todas las bondades del Humus tradicional, vamos con mi Hummus de calabaza, no?. Seguramente ya está todo inventado y no pueda atribuirme ningún mérito en absoluto, pero poco importa eso. El caso es que tenía todos los ingredientes y me apetecía mucho preparar hummus con calabaza!. Solo pensaba en lo bien que maridan garbanzos y calabaza en los potajes, en el dulzor y suavidad que aportaría la cucurbitácea al plato y en cómo tendría que corregir las cantidades de especias para conseguir cierta armonía, sin ofender demasiado a la tradición.

Y el resultado fue increíble. Una textura también muy cremosa, prácticamente no se ve alterada por la calabaza. Lo que sí aporta ésta es cierto toque de dulzor y algo de magia a la receta. Os invito a probarla!!.

Eso sí… creo que me he ganado un gran tortazo por parte de algún libanés. O de un griego.  O de … Me pongo en sus respectivos lugares y, si veo que nuestro exquisito y mancheguísimo Atascaburras lo están cocinando como… «Atascaburras de Brócoli»… y, sí, lo consideraría un sacrilegio!!… jejeje…

: )  Bueno, bueno… como le doy a la tecla… Vamos con la receta, de una vez por todas!.

 

Coste: Bajo
Dificultad: Muy Fácil
Tiempo: Muy rápido
Estacionalidad: Cualquier época del año

 

INGREDIENTES

  • 400 g garbanzos cocidos. Puedes usar en conserva, pero en ese caso, lávalos y escúrrelos muy bien.
  • 500 g de calabaza (pesada en bruto, sin pelar ni arreglar)
  • 2 dientes de ajo, en láminas
  • 50 g de aceite oliva virgen
  • 125 ml tahini
  • zumo de 1/2 limón
  • 3 – 4 cucharadas soperas de agua templada, o la que necesitemos (para rectificar la textura)
  • 1 cucharada sopera rasa de comino en polvo (o la cantidad que nos guste, pero no hay que prescindir de esta especia)
  • 1 pizca de cayena molida (opcional)
  • 1 cucharadita de cúrcuma (opcional, si se quiere acentuar el color)
  • sal
  • Para cubrir por encima: aceite de oliva virgen y pimentón (esenciales), sésamo negro (podemos reemplazar por sésamo blanco tostado…)

 

 

PREPARACIÓN

  1. Lo primero es asar la calabaza, podéis hacerlo en el horno o en el microondas. Yo lo hice en el microondas, en un recipiente apto, con un pelín de sal, salpicada de agua y apenas tardó unos minutos. La reservé y la dejé templar un ratito.
  2. El resto del proceso solo consiste en trituración. Comenzamos triturando los garbanzos, el zumo de limón y el ajo, hasta obtener un puré homogéneo.
  3. Agregamos la calabaza en trozos y seguimos triturando. Vemos como el puré ahora nos queda más cremoso.
  4. Incorporar el tahini, el aceite, las especias y la sal y triturar de nuevo.
  5. Probar, rectificar la sal, o la textura con agua si estuviera demasiado dura.
  6. Para servir, regamos con aceite de oliva virgen y decoramos esparciendo pimentón (dulce/picante, el que nos guste) y con unas ricas semillas de sésamo negro. Acompañar con crudités de verduras, pan de pita o, simplemente, unas varitas de pan tostado por nosotros mismos (si es integral con semillas queda delicioso).

Y a disfrutar de esta maravilla mediterránea.

 

May 09 2010

Ensalada de Brotes de Alfalfa y Queso de Cabra a la Plancha con Salsa de Tamarindo

Una ensalada muy rica y especial, que perfectamente podéis presentar en un festivo, por ejemplo, o cuando tengáis invitados. Teniendo la Salsa de tamarindo  preparada con antelación, la ensalada se prepara en un momento.

INGREDIENTES (4 personas)

  • Salsa de Tamarindo, elaborada según la receta que os dimos anteriormente. Pincha aquí.
  • 1 Bolsa de lechugas variadas
  • 50 g de Brotes de alfalfa
  • 400 g de Queso fresco de cabra, partido en 4 rodajas, de 100g cada una
  • aceite de oliva, sal

PREPARACIÓN

  1. Preparamos la salsa de tamarindo y la reservamos. Luego la podremos servir fría o templada, como más nos guste.
  2. Mezclamos las hojas de ensalada con los brotes de alfalfa y añadimos una pizca de sal y de aceite y mezclamos bien. Repartimos en 4 platos, en forma de lecho para el queso.
  3. En una sartén o plancha, ponemos tan solo unas gotas de aceite y, a fuego alto, hacemos las rodajas de queso por ambos lados. El objetivo es solo dorarlas, pues si las tuviésemos demasiado tiempo al fuego, nos quedaríamos sin queso!.
  4. Dispondemos cada rodaja de queso sobre cada plato y, sobre ellas repartimos la salsa de tamarindo. Y ya está, como véis, no entraña dificultad alguna.
May 06 2010

Espinacas con Huevo, como las hacía la Abuela María

Así hacía mi abuela las espinacas revueltas. Uno de sus platos más sencillos, pero que recuerdo con muchísimo cariño… Mi abuela. Esa grandísima persona, a quien va dirigido todo lo que en esta página podéis encontrar.

Mi abuela, MARÍA GARCÍA CUESTA fue, además de un ser maravilloso, una cocinera de categoría, panadera y repostera que creaba con sus manos, auténticas obras de arte que además, eran delicias para el paladar. Ojalá conservásemos alguna fotografía de sus tartas!!!

Nunca antes lo he mencionado así, pero es hora de que lo haga tajantemente. Todas las recetas y fotografías que se encuentran en este espacio, sobre todo las de MARÍA GARCÍA CUESTA, son absolutamente intocables, amén de que te pongas en contacto con nosotros (EN NUESTRO APARTADO CONTACTO) y expongas tu interes por alguna de ellas. Entonces hablaremos. Porque estoy hartita ya de encontrarme las recetas por ahí copiadas, sin mención alguna.

En fin, voy a contaros cómo hacía mi abuela las Espinacas con Huevo.

INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

  • 2 dientes de ajo picados
  • 800 g de espinacas frescas (pesadas antes de limpiarlas), bien limpias, sin los tallos, troceadas y secas
  • aceite de oliva
  • 1 cucharada rasa de cominos en grano
  • 2 ó 3 huevos, semibatidos
  • 1 o 2 picatostes, según nos guste la textura con más o menos crujiente
  • Sal

 

PREPARACIÓN

  1. Ponemos aceite de oliva en una sartén (no demasiado) y vamos friendo las espinacas a fuego medio. Para evitar que «nos pidan» más aceite en el proceso, les añadimos una pizca de sal (no hay que pasarse porque reducirán muchísimo su volumen) y dejamos la sartén semitapada.
  2. Mientras, preparamos una majada, machacando los cominos en granos con una pizca de sal en un mortero. Añadimos los picatostes y los machacamos tambien. Incorporamos los huevos emibatidos, lo removemos todo y reservamos.
  3. Cuando observemos que las espinacas han reducido mucho y que ya se muestran tiernas, le damos un «apretón» subiendo el fuego un par de minutos, sin dejar de remover, hasta que se doren y pierdan jugos. Entonces, volvemos a poner a fuego medio e incorporamos la mezcla de huevo, revolviendo continuamente hasta que cuaje.

Supersencillas, pero están buenísimas!!.

 

Abr 28 2010

Magdalenas Integrales con Semillas de Amapola

Ignoro si os habéis atrevido con la receta que os di de las magdalenas normales, espero que sí, porque es infalible.

Pero claro, sois todos tan calladitooos!!!!…jeje… Bueno, al grano,  con esa masa básica, elaboraré (con algunas modificaciones en determinados casos) varias recetas de magdalenas, de manera que podamos hornear distintos tipos cada semana si queremos, porque es tan fácil y salen tan bien, que vais a querer hacer más.

Las de hoy son integrales trigo – avena y con semillas de amapola, que le dan un ligero sabor almendrado, pero lo mejor es su toque crujiente, les va fenomenal. En esta receta (y creo que lo repetiré en sucesivas) he incluido determinada cantidad de miel, no solo por su sabor y poder endulzante, sino porque funciona como un azúcar invertido de origen natural, que nos va a incrementar la humectación en el interior de la masa, ayudando a que ésta sea más esponjosa y tierna, y retrasando su envejecimiento.

Las medidas que os doy estás calculadas para obtener una docena de magdalenas, pero según las cápsulas que utilicéis, es posible que os salgan más. 

INGREDIENTES para 12 – 15 Magdalenas

  • 100 g de huevos (2 ud. de tamaño mediano)
  • 150 g de azúcar
  • 150 g de harina de repostería (NO especializada en bizcochos ni nada por el estilo; serviría también harina corriente «Gallo», por ejemplo)
  • 150 g de aceite de girasol
  • 50 g de leche
  • 1 juego de gaseosas o sodas de repostería (El Tigre, El Vesubio…)
  • Ralladura de naranja
  • 1 cucharada generosa de miel
  • 15 g de salvado de trigo (Si hubiésemos empleado Harina integral de trigo, no le añadiríamos el salvado de trigo, pero sí el de avena)
  • 25 g de salvado de avena
  • 15 g de semillas de amapola

  

PREPARACIÓN

  1. En un cuenco, con varillas eléctricas/ manuales, batimos los huevos con el azúcar hasta que esté espumoso; entonces se añade la leche, la miel y la ralladura de narnaja y se sigue batiendo.
  2. Agregamos el aceite muy lentamente, en forma de hilo, sin dejar de batir la mezcla hasta acabar con todo el aceite.
  3. En otro cuenco, habremos mezclado bien la harina con las gaseosas, los salvados y las semillas de amapola. Esta mezcla la agregamos en forma de lluvia a la anterior, al tiempo que, movemos la crema de huevos con unas varillas, tratando de incorporar bien toda la harina. Al final, nos habrá quedado una masa cremosa. La tapamos y dejamos reposar 1/2 -1h, mejor en la nevera o en un lugar más bien fresco. 
  4. Precalentamos el horno a 250ºC arriba y abajo, con aire.
  5. Mientras, vamos llenando los moldes, pero no hasta arriba. Dejar libre como 3/4 partes del molde, más o menos. Si quieres, antes de hornear, espolvorea azúcar.
  6. Introduce las magdalenas y déjalas unos minutos a 250ºC, a altura media.
  7. Verás que empiezan a formar copete (si ves que tu horno calienta mucho y se doran inmediatamente, baja el fuego a 200ºC), dejalas un poco más. Con el copete bien formado, baja a 220 – 200ºC, deja 5 minutos más. Se empezarán a dorar. El resto de la cocción, a 200 – 180º, y el tiempo, depende de tu horno y del tamaño de tus moldes. No esperes a sacarlas cuando notes que están secas. Es preferible, ante la duda, sacarlas cuando todavía tienes la impresión de que están ligeramente tiernas, algo húmedas (no crudas!!). Así, con el calor que les queda, terminaran de hacerse y te aseguras de que no se queman ni se secan en exceso.

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Abr 25 2010

Pollo con Lima

La lima es un cítrico muy parecido al limón, de piel más fina y muchísimo más aromático; nada más cortar una lima, la cocina queda invadida de una dulce fragancia cítrica de lo más agradable. Aunque conocemos su uso en bebidas y la clásica combinación lima – limón, este cítrico ofrece infinidad de elaboraciones, como el limón o la naranja.

Para la receta de hoy solo vamos a utilizar el zumo; te aconsejo que guardes la piel y la dejes secar en un tarrito de cristal. Más adelante podría serte muy útil, o quizá quieras sustituirla por la ralladura de limón o naranja en alguna de tus elaboraciones reposteras, te aseguro que no te va a decepcionar.

Entre los demás ingredientes, verás que hoy utilizamos jugo de coco y no leche de coco como en otras preparaciones; ésto es porque hoy buscamos una salsa más ligera, que no le reste protagonismo al delicioso aroma y la frescura de las limas.

Mira, en la fotografía te mostramos la marca que hemos empleado para la receta, es la más fácil de encontrar por aquí en cualquier super. Si nunca la has usado, vas a encontrarte con una sorpresa al abrirla… Verás que la leche o jugo se encuentra como en dos «fases», una líquida, tipo «suero», muy claro y por otro lado como una fase sólida, muy dura, de naturaleza grasa. Pues nada, lo único que ha ocurrido es que se han separado y ya está, solo hay que volver a unirlos. Sácalo todo del bote (te será más fácil), machaca la parte sólida y únelo todo, o bátelo, como tú quieras.

Dejémonos de explicaciones y vamos con la receta!.

 

INGREDIENTES PARA 2 – 3 PERSONAS

  • 600 g de pechuga de pollo, troceada a tacos medianos
  • 1/2 cebolla mediana, picada fina
  • 2 dientes de ajo, picaditos
  • 10 g de maizena (1 cucharada sopera colmada)
  • 50 g de zumo de lima, recién exprimida
  • 150 g de vino blanco semidulce
  • 100 g de jugo de coco ( si falta, ir añadiendo, ésto tiene que ser «a ojo»)
  • 1 cucharadita colmada de azúcar
  • aceite de oliva
  • Sal
  • Unas hojas de cilantro para decorar (opcional)
     

 

 PREPARACIÓN

  1. Salpimentamos los tacos de pollo y, durante unos 2 ó 3 minutos los freímos a fuego fuerte para que se doren un poco. Después, bajamos el fuego y dejamos que se vayan haciendo más despacio.
  2. Añadimos la cebolla y el ajo y dejamos sofreir a fuego medio.
  3. Cuando la cebolla esté transparente, incorporamos el vino blanco, el zumo de lima, el jugo de coco y el azúcar. Los líquidos han de cubrir el pollo. Sino fuera así, podríamos agregar más vino, más leche de coco, o simplemente un poquito de agua. Ahora, el pollo ha de hervir suavemente un ratito (no mucho, hasta que quede tierno), tiempo durante el cual procuraremos que siempre queden en la cazuela al menos 1/3 de los líquidos.
  4. Una vez el pollo está tierno y, conservando ese 1/3 de jugos, probamos y rectificamos de sal. Agregamos la maizena previamente disuelta en agua fría, removemos bien en los jugos y le damos nuevamente un suave hervor, hasta obtener una salsa cremosa.
  5. Decorar con unas rodajitas de lima, o con cilantro picado…     Este plato puede presentarse tal cual como segundo, o bien constituir un plato único acompañado de una ración de arroz o pasta.
Abr 24 2010

Tempura de Brócoli y Coliflor

Nuestros amigos de EntreChiquitines apuestan siempre por unas recetas sencillas, a la vez que tienen muy en cuenta la salud y la rapidez y sencillez en la preparación, ya que están dirigidas a las mamás, que quieren lo mejor, más sano y más rico para sus hijos, pero no pueden estar todo el día en la cocina (es cierto que también hay recetas con mayor grado de dificultad, sobre todo las de repostería y fiestas). Os invito a visitarles, porque tienen recetas divertidísimas y muy ingeniosas.

Además, les encanta preparar platos de otras culturas, sobre todo la nipona y, a nosotros, de vez en cuando, rescatar una de sus recetas para poder compartirla con vosotros.

En esta ocasión, os traemos una receta de tempura, bien sana. El tempura es un plato típico japonés, que consiste en rebozar los alimentos en un tipo de masa para luego freirlos.

Se pueden preparar muchos alimentos con tempura: pescado, pollo, mariscos y vegetales. En esta ocasión lo hemos preparado con brócoli y coliflor, porque quedan deliciosos.

La harina para tempura puede encontrarse en algunas tiendas ya preparada. Si no la encuentras, puedes preparar tu mism@ la masa de la siguiente manera:

  1. Bate 1 huevo y mézclalo con 1 taza de agua helada (usar agua fria, colocada en un recipiente con hielos).
  2. Añade 1 taza de harina. Bate rápidamente pero no demasiado tiempo. Es mejor utilizar la masa inmediatamente después de batirla, para que quede mejor al freirla.

Hay otras recetas para preparar masa tempura, pero esta es la más sencilla y fácil de hacer.

 

INGREDIENTES

  • Coliflor y brócoli
  • Harina tempura o masa tempura casera
  • aceite para freir
  • sal

 

PREPARACIÓN

  1. Cocinar al vapor el brócoli y la coliflor con algo de sal durante unos 5 minutos (no debe de quedar muy blanda).
  2. Rebozar en la masa de tempura.
  3. Freir en abundante aceite muy caliente durante 3 minutos o hasta que se doren.
Abr 22 2010

Aperitivo de Aguacate y Crema de Módena al Limón

INGREDIENTES PARA 4 – 6 Personas (Según pongamos Tapas o Tapitas…)

  • 2 Aguacates grandes y maduros
  • El zumo de 2 limas o, en su defecto, de 1 limón (intentad que sean limas)
  • Tomates Raf (cantidad según tamaño) picaditos muy finos
  • Cebolla picada finamente
  • Almendra cruda picada (con avellanas también va muy bien)
  • Crema de Módena al Limón
  • Un buen Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal

 

PREPARACIÓN

  1. La preparación de este aperitivo es ultrarápida. Sólo tenemos que triturar la pulpa de los aguacates junto con el zumo de lima, un chorreón de aceite de oliva y la sal, hasta obtener una crema espesita, que depositaremos en los recipientes escogidos para su presentación.
  2. Sobre la crema, pondremos el tomate picado, la cebolla, la almendra cruda (quién así lo desee, puede tostarla ligeramente para pronunciar sus aromas) y regamos las hortalizas con un chorreón del aceite de oliva, que habremos escogido con esmero.
  3. También escogido con esmero, daremos punto y final a la receta, con un generoso y dulce toque de Crema de módena al limón, sin miedo, pues su suavidad y dulzura armonizará perfectamente con el resto de ingredientes; es más, creará un agradable juego de sabores bien conocidos, Lima – Limón.

 

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