Familia Hortelano-García In memoriam et ad honorem Mayte Hortelano
Este blog ha sido galardonado en los Premios 20Blogs 2010:
  • Categoría Gastronomía: Ganador
  • Premio del jurado: Ganador
  • Premio de los blogueros: Finalista

Posts tagged: dulces

Dic 12 2011

Mantecados Jerezanos (6)

 

Hoy volvemos con unos deliciosos mantecados jerezanos, que toman su nombre por el vino de Jerez que usamos en su elaboración. Estos mantecados son muy diferentes a los que hemos publicado anteriormente, tan hojaldrados; su textura recuerda mucho a la de los polvorones, más compacta pero muy suave. A pesar de ser tan diferentes al resto de la serie, no tienen nada que envidiar al resto de las recetas que hemos ido publicando, son muy ricos y con un saborcito muy especial. De hecho, en mi opinión, lo mejor es tener una fuente grande con unos cuantos de cada para elegir y repetir, que acompañados de un café con leche bien calentito hace un poco más llevadero el frío del invierno.

 

INGREDIENTES (para 36 piezas)

–         ¼ Kg. de manteca de cerdo

–         125 ml de aceite de oliva suave

–         125 ml de vino de Jerez seco (si no se dispone se puede usar dulce, yo utilicé mistela)

–        700 grs. de harina

–         ralladura de ½ limón

–         azúcar glass para espolvorear

ELABORACIÓN

Comenzamos deshaciendo la manteca en un cazo a fuego muy suave, ya que no queremos calentarla,

simplemente que se funda (yo lo hice en el microondas) Una vez fundida la pasamos a un bol grande donde podamos trabajar la masa con facilidad, añadimos el resto de los ingredientes y amasamos hasta formar una bola más o menos compacta.
Al terminar de formar la bola la masa estará templada, así que tapamos el bol con un paño limpio y lo llevamos al frigorífico durante una hora. Transcurrido el tiempo de reposo espolvoreamos algo de harina sobre la superficie de trabajo y volcamos la bola sobre ella; a continuación la aplanamos con el rodillo hasta formar una plancha de unos 2 centímetros de grosor. Los podemos cortar con el cortapastas que tengamos por casa o que más nos guste, yo hice unas medias lunas con un vaso de vino. Precalentamos el horno a 180º y horneamos durante 20 minutos. Una vez horneadas dejamos enfriar y espolvoreamos con azúcar glass.

Os animo a todos a hacerlos, como veis son muy sencillos y, por su delicioso sabor, no pueden faltar en ninguna mesa estas navidades.

Os animo a todos a hacerlos,

 

Dic 08 2011

Pan de Plátano (Boliviano)

 

La receta que os traemos hoy, aunque se llama Pan boliviano, es realmente un bizcocho denso, muy rico y jugoso. En una familia grande como la nuestra no podía faltar un poquito de cada lugar: tenemos bolivianos, estadounidenses, franceses, búlgaros… Y como la diversidad enriquece nosotros procuramos coger y aprender un poquito de cada uno. Frank, el novio de mi sobrina Raquel nos pasó esta receta hace unos días y nada más verla ya sabía que en casa nos iba a encantar. Mi intuición no falló y ha sido un éxito, se queda en nuestra cocina como personal fijo!! Nos quedamos a la espera de otras recetas que nos ha prometido, que como estén tan ricas como ésta vamos a triunfar.

 

INGREDIENTES

1 1/2 tazas de azúcar

7 cucharadas de mantequilla

6 huevos

1 yogurt sabor natural o sabor plátano

vainilla al gusto

1/2 taza de leche

1/2 taza de nueces picadas

1/2 taza de uvas pasas sin pepitas

3 plátanos muy maduros previamente aplastados

6 tazas de harina (taza desayuno 250 cc. llena de harina, peso 130 grs.)

1 cucharada pequeña  de sal

3 cucharadas soperas rasas de levadura royal (1 sobre y medio)

1/2 cucharada pequeña de canela molida

ELABORACIÓN.

Batimos el azúcar, los huevos, la mantequilla, el yogur y la esencia de vanilla hasta tener una crema homogénea. A continuación agregamos la leche, las nueces, las pasas y los plátanos y volvemos a mezclar hasta integrar todos los ingredientes. En otro recipente ponemos la harina, la sal, la levadura y la canela y tamizamos tres veces. A continuación vamos añadiendo la harina a la mezcla de plátano , a cucharadas, añadiendo más conforme veamos que se va integrando. Como sale mucha masa yo la dividí en dos moldes (engrasados y enharinados) más pequeños para facilitar la cocción. Horneamos a 180º durante unos 4 minutos, hasta que al pinchar con la aguja salga limpia.

La lástima es que no podáis percibir el aroma que desprendía, os recomiendo encarecidamente que lo hagais, no os arrepentiréis!!!

Dic 03 2011

Mantecados de almendra (5)

Seguimos con estas recetas tradicionales de mantecaos, esta vez nos toca probar los mantecaos de almendra, una delicia facilísima de hacer y de comer, porque si me descuido no llego a poder hacerles la foto ya que en casa fue sacarlos del horno y que mi familia hiciera cola en la cocina para llevarse a sus casas!! Nos hemos criado alrededor de estos dulces y siempre nos recuerdan a nuestra infancia, y como llevábamos un tiempo sin prepararlos, ahora que los tenemos aquí, vamos a disfrutarlos todos juntos. Y sin más preámbulo vamos con esa receta.

INGREDIENTES:

¼ K de manteca de cerdo (a temperatura ambiente)

¼ L de aceite de oliva (aceite suave)

125.g de azúcar

125.g de almendra cruda sin piel molida

El zumo de una naranja grande y la ralladura de la piel

1 K. de harina

Para decorar:

Un huevo batido

Azúcar

Almendra entera pelada y cruda

 

ELABORACIÓN:

En un recipiente grande ponemos la manteca, el aceite de oliva, el azúcar, la almendra molida, el zumo de la naranja y la ralladura de la misma. Vamos añadiendo el harina poco a poco y vamos amasando todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea.

Con la mezcla resultante cogemos porciones de masa y las trabajamos dándole forma de bolita, cuando ya las tenemos tendremos que aplanarlas para darles el aspecto de una pasta.  Colocamos las pastas en la bandeja de horno con papel vegetal para evitar que se peguen al fondo y las separamos unas de otras, ponemos una almendra encima de cada pasta y las pincelamos con el huevo batido para conseguir un efecto brillante y por último le añadimos un poquito de azúcar por encima. Precalentamos el horno a 180º y metemos las pastas que estarán en el horno unos 25 minutos, una vez que estén doradas solo tenemos que retirarlas del horno y dejarlas enfriar.

 

Yo hice la cuarta parte de esta tasa y me han salido cuarenta y dos unidades, espero que os gusten y os salgan tan ricas como a mi!!!

Nov 27 2011

Mantecados de vino blanco.(4)

Si existen unos mantecados estrella en la Mancha esos son los de vino blanco. Son ligeros, de un sabor muy suave, una textura hojaldrada realmente deliciosa. En casa son los preferidos de más de uno, conocemos un par de sitios donde los hacen muy ricos, pero como siempre digo, nada que ver con los caseros. Además resulta de lo más desestresante elaborarlos, ya veréis lo que le hacemos a la pobre e indefensa masa antes de mandarla a pasar la noche al balcón.

INGREDIENTES (para unas 4 docenas)

–        1 kgde harina

–         ¼ kg de manteca de cerdo a temperatura ambiente

–         ¼ de litro de vino blanco

–         1 copa de brandy

–         ralladura de un limón

–         azúcar glass para decorar

ELABORACIÓN

Ponemos todos ingredientes menos la harina en un bol. Vamos agregando la harina muy poco a poco, sin trabajar demasiado la masa para no calentar la manteca. La masa es muy pegajosa, así que cuando ya quede poca harina por integrar nos “lavaremos” las manos con un puñado de harina de la que quede en el bol, así nos quitaremos sin problema los restos de masa de los dedos y podremos terminar de formar nuestra bola. Una vez tenemos la masa lista la golpeamos con fuerza contra la encimera, yo lo hice seis veces. Dividimos la masa en tres trozos iguales, los ponemos en una bandeja, tapamos con un paño limpio y sacamos toda la noche a la intemperie, yo lo saqué al balcón. Antiguamente cuando las temperaturas eran bajísimas por estas fechas, se dejaban toda una noche a la intemperie (al sereno decía mi madre) Así que si vivís en una zona templada probad a meterlos un par de horas en la nevera, necesitan frío en el reposo.

A la mañana siguiente vi que mi cocina tenía una temperatura templada y que podría reblandecer la masa, así que cogí sólo una porción de masa y guardé las otras dos en la nevera. Esta masa se trabaja de una manera muy similar al hojaldre, estiramos la masa formando un rectángulo,  cogemos las esquinas superiores y las llevamos al centro formando un pliegue y volvemos a estirar con el rodillo.

Repetimos con la parte inferior de la masa. Antiguamente hacía mucho más frío y se podía repetir el plegado y posterior estirado en numerosas ocasiones, dándole así una textura mucho más hojaldrada al mantecao, ahora hemos de trabajar con rapidez y repetir el proceso el número imprescindible de veces para no calentar la masa, yo doblé y estiré cuatro veces en total.

Una vez hemos estirado del todo la masa cogemos un cortapastas, lo “mojamos” en harina y vamos cortando los mantecaos. Los restos de masa los volvemos a hacer una bola y los metemos en el frigo sin trabajar la masa. Repetimos la operación con el resto de la masa y horneamos con el horno precalentado a 180º durante unos 25 minutos.

Cuando vemos que se forma un pie y el copete se inclina ligeramente están hechos, no tienen que tostarse. Dejamos enfriar sin tocarlos, una vez completamente fríos espolvoreamos azúcar glass por encima y ya están listos para disfrutar.

 

Nov 21 2011

Mantecados tontos (3)

 

Otra receta manchega perfecta para las fechas que se aproximan; aunque a mí me gustan los mantecaos todo el año, con un buen café con leche calentito. Éstos vienen de un pueblecito de Albacete llamado Pozo Lorente, pueblo de mi bisabuela. La receta nos la dio Agustina, una compañera de trabajo de mi hija, que es de allí y nos contó que les llaman «los tontos» por la poca complicación que tienen, seguro que hasta el tonto del pueblo se atrevió alguna vez! Así que si os gustan los mantecaos no vais a tener excusa para poneros el delantal y encender el horno. Coged lápiz y papel o encended la impresora porque esta receta se hace sola.

Os pongo las cantidades que hice yo, lo reduje a la cuarta parte porque la original era muchísimo, simplemente reduciendo las proporciones.

INGREDIENTES (unos 40 mantecaos)

 

– 1/4 kg de manteca de cerdo a temperatura ambiente

– 1/4 de litro de aceite de oliva frito y frío (yo puse aceite de oliva suave sin freír)

– 250 g de azúcar

– ralladura de un limón

– 1 CS de jarabe o zumo de medio limón (yo puse el que me regaló Agustina)

– 1 kg de harina

 

ELABORACIÓN

Os vamos a transcribir literalmente la receta que nos dio Agustina.

Mezclar todo hasta conseguir una masa homogénea. Hacer los mantecaos con moldes metálicos y echarles azúcar por encima. Cocer a 180º hasta que estén dorados.

Yo puse todos los líquidos en un bol, añadí todos los demás ingredientes y lo amasé en un pis-pas. Una vez tuve una masa homogénea lo volqué en la mesa de trabajo y lo estiré con el rodillo hasta tner una lámina de 1’5 cm de grosor aproximadamente y fui cortando con un cortapastas de flor que tenía en casa


Como la masa no es nada elástica resulta muy fácil volver a unir los trozos de masa sobrantes de cortar las flores, no hace falta volver a amasar. Una vez hemos hecho todas los mantecaos los ponemos en una lata de horno con papel vegetal y espolvoreamos azúcar por encima.

 

Llevamos al horno precalentado a 180º, a mí me tardaron unos 25 minutos cada lata. No manipular en caliente pues se desmoronan, si sólo tenéis una lata de horno sacadlos con el papel vegetal y tratad de no darles mucho meneo, cuando estén completamente fríos los ponemos en la bandeja que más nos guste y a disfrutar.

Nos han sorprendido porque, siendo tan sumamente fáciles, están francamente deliciosos, muy crujientes. En conclusión podemos decir que han sido todo un descubrimiento estos tontos y que se van a quedar en nuestra cocina para siempre, ¡muchas gracias Agustina!

Nov 19 2011

Pastas de huevo de la Abuela María (2)

 

Seguimos con el ciclo de recetas y mantecaos típicos manchegos, que como ya os hemos dicho en alguna ocasión, tienen más de 150 años y están muy arraigadas en nuestra familia. No os imagináis la expectación que estoy creando en la familia, los tengo a todos pendientes deseando que las haga, casi me riñen cuando hago otra cosa!! La abuela está siempre presente en nuestra vida y recuerdo, pero cuando hacemos pastas o mantecaos la casa entera se impregna de un olor que hace que su presencia sea aún más fuerte y notable. Me hace muy feliz el hacer estas cosillas, ver las caras de los demás cuando las prueban… Hoy el comentario ha sido unánime: están exactamente igual que las de la abuela. Yo insisto en que deberíamos hacer el esfuerzo de recuperar las recetas tradicionales, os aseguro que ninguna de las pastas que podáis comprar en la mejor panadería tienen nada que ver, ni de lejos con las hechas en casa. Y menos aún si la receta es de la abuela María.

 

INGREDIENTES para 5 docenas y media

– 6 huevos

– 1/2 kg de azúcar

– 1 kg 125 g de harina de repostería

– media caja de gaseosas (4 papelillos blancos y 4 azules)

– 1/2 litro de aceite de oliva suave

– raspadura de un limón

– guindas para decorar partidas por la mitad

– 1 huevo batido para pintarlas

 

ELABORACIÓN

En un bol bastante grande ponemos todos los ingredientes y amasamos hasta obtener una masa homogénea. Hacemos bolitas del tamaño de una nuez, y las disponemos en una fuente de horno con papel vegetal dejando separación entre ellas, ya que luego suben y se nos podrían pegar. A continuación las aplanamos un poquito, las pintamos con huevo batido y les ponemos la media guinda encima; llevamos al horno precalentado a 180º con aire y calor arriba y abajo durante unos 20 minutos, hasta que estén doraditas. Repetir con el resto de la masa.

Os doy un consejo, siempre que hagáis mantecaos o pastas de este tipo haced primero la prueba y hornead sólo uno, si veis que se extienden en el horno perdiendo la forma es que a la masa le falta harina; le añadís un poquito más, trabajáis un poco y ya estará lista. Ésta es la receta que yo sigo siempre, pero como infalible no hay nada en la vida no está de más hacer la prueba.

Os dejo que me voy corriendo a tomarme un café con leche con un par de pastas, qué dura es la vida!!

Nov 14 2011

Cortadillos de anís seco de la Abuela María (1)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aprovechando que tenía mi preciado cabello de ángel, cuya receta podeis ver aquí, hice la receta que os triago hoy. Estos cortadillos son muy similares a los de cidra, pero con algunas variaciones que hizo  mi madre a la masa hará más de cuarenta años. Ella los hacía tanto rellenos de dulce de boniato como de cabello de ángel y ambas opciones resultan exquisitas. Yo hoy traigo la versión con cabello de ángel porque lo tenía recién hecho y no se me ocurre mejor manera de emplearlo. He intentado traducir lo más verazmente posible la receta de mi madre para daros las cantidades exactas, pero por si hay alguien por ahí que se apañe con puñados y chorreones os voy a poner las cantidades originales y las exactas que averiguamos después.

 

INGREDIENTES para unos 35 cortadillos

– 1/2 litro de aceite de oliva suave

-300 gmanteca de cerdo a temperatura ambiente (una cuarta y un poco más decía ella)

-250 gde almendra molida (una cuarta)

-200 gazúcar (un poco menos de una cuarta)

-1 kg400 gde harina de repostería (la abuela decía hasta que la masa esté dura)

– 185 ml de aguardiente (un vaso de los del agua que le falten dos dedos en lenguaje de la abuela)

– ralladura de un limón

– 1 cc rasa de canela en polvo (una miajica)

– azúcar glass

– cabello de ángel para rellenar (al gusto, yo puse TODO el que hice en la otra receta, mis hijos dicen que soy muy bruta)

 

ELABORACIÓN

Mi madre solía freír el aceite con una corteza de naranja y otra de limón para quitarle intensidad y lo utilizaba una vez frío; pero como actualmente contamos con muchísimos tipos de aceites yo he utilizado un aceite suave en crudo. Mezclamos la harina, el azúcar, la ralladura del limón y la canela y hacemos un volcán; en el centro ponemos los líquidos (el aguardiente y el aceite) y la manteca a porciones y vamos incorporando los ingredientes secos poco a poco, desde fuera hacia dentro con movimientos envolventes con mucho cuidado de no desparramar los líquidos del interior del volcán; amasamos hasta tener una bola compacta en la que todos los ingredientes estén perfectamente incorporados. Dividimos la masa en dos y extendemos, usando el rodillo, las dos bolas sobre papel vegetal. Ponemos la primera en una placa de horno recortando los bordes para que adapete por completo a la forma de la llanda, formando una capa de unos dos centímetros de grosor; ponemos una capa de cabello de ángel (yo la puse bastante gruesa pero eso ya va al gusto) y cubrimos con la otra bola extendida, y ahí es donde viene la dificultad. Esta masa se rompe con una facilidad extrema, lo que la hace muy difícil de transportar. Yo lo hice con dos palas grandes de panadería ya aún así se me partió. Para solucionarlo la pegué con un pincel mojado con agua y quedó bastate bien. No intentéis colocar la masa dándole la vuelta al papel vegetal volcándola sobre la capa de cabello de ángel porque pesa muchísimo y el resultado puede ser desastroso. Si alguien encuentra una manera mejor de transportarla que la mía que por favor me lo haga saber, que no sabéis lo que sudé!!! Una vez que hemos conseguido montarlo llevamos al horno preclanetado a 180º, yo con aire y calor arriba y abajo, cada uno como sepa que le va a funcionar en su horno, os aconsejo que si vuestro horno no tiene convección pongáis sólo calor por abajo. Horneamos unos 35 minutos, hasta que adquiera un ligero color dorado. Sacamos del horno, tapamos con un paño de cocina limpio y esperamos al día siguiente para poder cortarlos. Al día siguiente lo sacamos de la placa de horno y lo ponemos en una bandeja, cubrimos con azúcar glass espolvoreada y vamos cortando a cuadrados grandes con un cuchillo de punta fina.

 

Espero que os guste, en mi familia ha sido un exitazo.

Nov 06 2011

Bolitas de coco

 

Ya ha venido el frío a recordarnos que la Navidad está ya cerca y no hemos publicado ninguna de las recetas de la abuela, y para eso creó nuestra queridísima Mayte este blog, ¿verdad? Pues en la adorada memoria de ambas vamos a empezar a publicar una serie de recetas de mantecaos manchegos, todas ellas antiquísimas, tal y como los hacían la abuela y la bisabuela. Ésta en concreto la rescató la tía Pili de Madrid (hermana de la abuela) pues nosotros no recordábamos cómo era. Desde aquí le mandamos un beso enorme por guapa, por buena, por graciosa y por cantarme las mañanitas el día de mi cumpleaños. Bueno, y otro al tío Victoriano, que no se ponga celoso ¡¡¡¡Y ya que nos ponemos, otro a todos los García!!!!

En España podemos presumir tranquilamente de variedad y riqueza gastronómica, cada comunidad tiene una tradición diferente; la misma receta tiene sus peculiaridades en cada zona, incluso muchas veces en cada casa. Nosotros os vamos a mostrar los mantecaos tradicionales manchegos.  Para nosotros son las mejores recetas, las que han pasado de boca en boca, de ojo en ojo en nuestra familia; os aseguro que no tienen nada que ver con los que más fama tienen por aquí.

Para comenzar esta serie de recetas hemos elegido las bolitas de coco por su sencillez, para que todo el mundo se atreva y no haya excusas. Estas deliciosas bolitas, con una textura finísima, cuentan con la patata entre sus ingredientes, imaginamos que la razón es la longevidad de la receta original, que cuenta con más de 100 años; por aquella época el coco era carísimo y con patata cundiría más la masa. Pero nosotros hemos preferido no quitarla por dos razones: la primera es que la patata le aporta una textura maravillosa, y la segunda es mostraros la receta tal cual la hacía la abuela María. Eso sí, previa traducción, que las cantidades que ella daba eran “una miaja, un puñao y un chorreón” (¡¡¡¡menos mal que nos pusimos con ella a pesarlo todo!!!!)

 

INGREDIENTES  para unas 25 bolitas medianas

–        300 gde coco rallado

–        250 gde patata

–        300 gde azúcar

–         cápsulas pequeñas (como las de las trufas)

 

ELABORACIÓN

En primer lugar cocemos la patata entera y con piel. Una vez cocida la pelamos y pasamos por el pasapuré en caliente, con cuidado de no quemarnos. Es importante hacer este paso con la patata caliente para que no adquiera una textura chiclosa. Reservamos 50 gramos de coco y otros 50 de azúcar para rebozar las bolitas. Mezclamos la patata, los 250 gramosde coco y azúcar restantes y vamos amasando hasta obtener una masa homogénea en la que queden bien integrados todos los ingredientes. En un bol aparte mezclamos el coco y el azúcar que habíamos reservado. Vamos formando bolitas no muy grandes con las manos y las rebozamos de una en una en la mezcla de coco y azúcar. Las bolitas que vamos haciendo las colocamos en cápsulas* y las llevamos al frigo. Se podrían comer una vez frías, pero os recomendamos hacerlo al día siguiente puesto que la textura es muchísimo mejor si tenemos paciencia.

*sugerencia: si las cápsulas que tenemos no son de muy buena calidad se abren y se deforman, nosotros pusimos dos cápsulas para cada bolita a modo de refuerzo.

 

Oct 30 2011

Buñuelos de la Abuela

 

En nuestra familia hemos celebrado siempre las cosas importantes alrededor de la mesa. Es por eso que creemos que la cocina une tanto a las familias, pocas cosas nos gustan tanto como sentarnos todos juntos a comer, hablar de cómo ha ido el día o recordar cosas que sucedieron años atrás; ¡hablamos tanto de la abuela María! Como ya sabéis este blog lo creó Mayte como homenaje a su abuela y, también en su honor, traemos hoy estos esponjosos y sabrosos buñuelos que hacía la abuela cada vez que juntaba a su prole. La receta que os mostramos hoy es la base, a partir de ahí se pueden hacer muchas variantes que os iremos mostrando.

buñuelos1

INGREDIENTES:

–         2 vasos de agua

–         125 g de mantequilla

–         2 vasos colmados de harina

–         6 huevos

–         1 pizca de sal

–         aceite de oliva para freír

–         azúcar glass para espolvorear

para el relleno:

–         crema  pastelera (receta aquí) Hacer igual pero sin chocolate.

–         ganache de chocolate

 

ELABORACIÓN:

En un cazo ponemos el agua a hervir junto con la mantequilla y la sal. Cuando llega a ebullición retiramos del fuego, añadimos toda la harina de una sola vez y removemos con una cuchara de madera hasta que se integren todos los ingredientes. Volvemos a poner el cazo al fuego, esta vez a fuego medio y seguimos dándole vueltas SIN CESAR hasta que la masa se despegue de las paredes formando una bola. En ese momento retiramos el cazo del fuego y dejamos que la masa temple. Por otro lado batimos un poco los huevos con un tenedor –como para tortilla- y vamos añadiéndoselos a la masa poco a poco; con cada chorrito de huevo batido que incorporemos a la masa, ésta parecerá estar como cortada, cuando logremos integrarla del todo será el momento de añadir otro chorrito y así hasta finalizar. Calentamos una sartén con abundante aceite a fuego alto y cuando esté bien caliente vamos cogiendo porciones de masa con una cuchara sopera (la mitad de la cuchara) y las soltamos sobre el aceite ayudándonos con otra cuchara. Cuando veamos que están doraditos les damos la vuelta, pero no los sacamos de la sartén, esperamos a que se den la vuelta solos (sí, sí, se dan la vuelta ellos solitos!) Ahí es cuando están hechos, los sacamos uno a uno y los vamos poniendo sobre un papel absorbente para quitarles el exceso de aceite y dejamos enfriar.

 

buñuelos huevo2

buñuelos masa 2

 

buñuelos fritos2

Una vez enfriados les hacemos un pequeño corte con la punta de las tijeras y vamos rellenando, bien con una cucharilla de café, bien con una manga pastelera. Nosotros rellenamos unos de ganache de chocolate puro y otros de crema pastelera, pero se pueden rellenar de nata, confituras variadas, compotas o cualquier crema dulce que os guste.

Aunque esté mal que yo lo diga, estos buñuelos están deliciosos y además son muy sencillos de preparar, así que animaos y a cocinar!

Advertencia: con esta receta salen muchos buñuelos –a mí me salió una fuente grande llena- así que si queréis menos podéis hacer la mitad.

buñuelos2

 

 

 

 

Oct 22 2011

Minitartas con crujiente de avellana (Thermomix y tradicional)

 

MINITARTAS CON CRUJIENTE DE AVELLANA (Thermomix y tradicional)


Muchas veces hago tantos dulces que acaban por quedarse resecos en la despensa, y como ya sabeis, en casa no se tira nada, suelo aprovechar para reciclarlos y reconvertirlos en ricos postres para mis fieras. Esto me ocurrió con unas magdalenas abizcochadas (prometo daros la receta) ya que hice cantidad para un regimiento, en casa somos cuatro y dos están a dieta. Vamos, que al final o lo regalo o me lo acabo comiendo yo.Así han surgido estas minitartas tiernísimas que parecieron no haber estado resecas jamás.

INGREDIENTES

– 6 magdalenas abizcochadas (son muy grandes y planitas)

– 6 CS de avellanas tostadas y picadas grandes

– 1 vaso de leche con un chorrito de brandy (azúcar opcional)

 

Para la crema pastelera:

 

– 1 CS de avellanas tostadas y picadas

– 3 cubiletes y medio de leche (350 ml)

– 2 huevos

– 1/2 cubilete de nata líquida para montar (50 ml)

– 1/2 cubilete de harina (30 g)

-4 onzasde chocolate al 80%

– 3/4 de cubilete de azúcar (75 g)

 

Para el caramelo líquido:

 

– 8 CS de azúcar

– 3 CS de agua

– 1 chorrito de zumo de limón

 

 

ELABORACIÓN EN THERMOMIX

 

1. Batimos en el vaso todos los ingredientes de la crema pastelera excepto las avellanas durante unos segundos a velocidad 3. Finalizado el tiempo abrimos el vaso, colocamos la mariposa y programamos 5 minutos, temperatura 90º, velocidad 1 1/2. Paramos la máquina, quitamos la mariposa y volvemos a batir unos segundos a velocidad 3 sin temperatura. Dependiendo de la harina utilizada podemos encontrar una crema más o menos espesa; si es demasiado espesa añadimos un chorrito de leche; siempre teniendo en cuenta que al enfriar se vuelve bastante más compacta. Añadimos la cucharada de avellanas reservada, mezclamos y ponemos nuestra crema a enfriar en un recipiente hondo y la cubrimos con film transparente sin que toque la crema con el fin de que no haga costra.

 

2. Calentamos la leche un poquito, que esté templada, abrimos las magdalenas de manera longitudinal y con mucho cuidado vamos bañando un poquito ambas mitades, lo justo para que no se nos rompan al manipularlas. A la hora de colocarlas les damos la vuelta, es decir, la parte de abajo debe quedar hacia arriba: así mostraremos la superficie más lisa y la de arriba, que es la que tiene costra, será la que haga de base de nuestras minitartas. En cada base ponemos una buena capa de crema y tapamos.

 

3. Cuando estén todas montadas nos disponemos a hacer el caramelo*, pues ha de estar recién hecho para poder manejarlo. Para ello ponemos en un cazo de fondo grueso el azúcar, el agua y el zumo de limón a fuego a fuerte, sin moverlo hasta que empiece a adquirir un color dorado; en ese mismo momento retiramos del fuego, pues el propio calor residual del cazo terminará de tostar el azúcar.

 

Mientras el azúcar se está tostando ponemos una cucharada de avellanas sobre cada minitarta y finalizamos regando con el caramelo, con cuidado de no tirar las avellanas!!! Dejar enfriar antes de hincar el diente.

 

*he leído que el caramelo líquido se puede hacer también con la thermomix, pero como no lo he hecho nunca no pongo la receta.

ELABORACIÓN TRADICIONAL.

Para elaborar nuestras minitartas de manera convencional sólo debemos adaptar el paso 1, los pasos dos y tres son comunes a ambas recetas.

 

1. Mezclamos en un bol los huevos, la harina y el azúcar. En un cazo llevamos la leche a ebullicion, una ve que hierve la retiramos del fuego y le añadimos el chocolate, removiendo constantemente hasta su completa disolución. A continuación añadimos a la leche con chocolate la mezcla del bol y llevamos nuevamente al fuego, esta vez a fuego lento, removiendo sin parar hasta obtener la textura adecuada. Dependiendo de la harina utilizada podemos encontrar una crema más o menos espesa; si es demasiado espesa añadimos un chorrito de leche; siempre teniendo en cuenta que al enfriar se vuelve bastante más compacta. Añadimos la cucharada de avellanas reservada, mezclamos y ponemos nuestra crema a enfriar en un recipiente hondo y la cubrimos con film transparente sin que toque la crema con el fin de que no haga costra.

Continuar con los pasos 2 y 3 de la versión con thermomix.

De nuevo os hemos mostrado cómo hacer una rica receta de aprovechamiento con cosas que todos tenemos por casa; ideal como merienda con un buen café con leche o como postre de una cena ligera para sorprender a nuestros invitados.

 

 

Licencia Creative Commons
Recetas y Gastronomía por Familia Hortelano-García se encuentra bajo una Licencia
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España.
Basada en una obra en www.elhornodemaria.com.