Buñuelos de la Abuela
En nuestra familia hemos celebrado siempre las cosas importantes alrededor de la mesa. Es por eso que creemos que la cocina une tanto a las familias, pocas cosas nos gustan tanto como sentarnos todos juntos a comer, hablar de cómo ha ido el día o recordar cosas que sucedieron años atrás; ¡hablamos tanto de la abuela María! Como ya sabéis este blog lo creó Mayte como homenaje a su abuela y, también en su honor, traemos hoy estos esponjosos y sabrosos buñuelos que hacía la abuela cada vez que juntaba a su prole. La receta que os mostramos hoy es la base, a partir de ahí se pueden hacer muchas variantes que os iremos mostrando.
INGREDIENTES:
– 2 vasos de agua
– 125 g de mantequilla
– 2 vasos colmados de harina
– 6 huevos
– 1 pizca de sal
– aceite de oliva para freír
– azúcar glass para espolvorear
para el relleno:
– crema pastelera (receta aquí) Hacer igual pero sin chocolate.
– ganache de chocolate
ELABORACIÓN:
En un cazo ponemos el agua a hervir junto con la mantequilla y la sal. Cuando llega a ebullición retiramos del fuego, añadimos toda la harina de una sola vez y removemos con una cuchara de madera hasta que se integren todos los ingredientes. Volvemos a poner el cazo al fuego, esta vez a fuego medio y seguimos dándole vueltas SIN CESAR hasta que la masa se despegue de las paredes formando una bola. En ese momento retiramos el cazo del fuego y dejamos que la masa temple. Por otro lado batimos un poco los huevos con un tenedor –como para tortilla- y vamos añadiéndoselos a la masa poco a poco; con cada chorrito de huevo batido que incorporemos a la masa, ésta parecerá estar como cortada, cuando logremos integrarla del todo será el momento de añadir otro chorrito y así hasta finalizar. Calentamos una sartén con abundante aceite a fuego alto y cuando esté bien caliente vamos cogiendo porciones de masa con una cuchara sopera (la mitad de la cuchara) y las soltamos sobre el aceite ayudándonos con otra cuchara. Cuando veamos que están doraditos les damos la vuelta, pero no los sacamos de la sartén, esperamos a que se den la vuelta solos (sí, sí, se dan la vuelta ellos solitos!) Ahí es cuando están hechos, los sacamos uno a uno y los vamos poniendo sobre un papel absorbente para quitarles el exceso de aceite y dejamos enfriar.
Una vez enfriados les hacemos un pequeño corte con la punta de las tijeras y vamos rellenando, bien con una cucharilla de café, bien con una manga pastelera. Nosotros rellenamos unos de ganache de chocolate puro y otros de crema pastelera, pero se pueden rellenar de nata, confituras variadas, compotas o cualquier crema dulce que os guste.
Aunque esté mal que yo lo diga, estos buñuelos están deliciosos y además son muy sencillos de preparar, así que animaos y a cocinar!
Advertencia: con esta receta salen muchos buñuelos –a mí me salió una fuente grande llena- así que si queréis menos podéis hacer la mitad.


































