Familia Hortelano-García In memoriam et ad honorem Mayte Hortelano
Este blog ha sido galardonado en los Premios 20Blogs 2010:
  • Categoría Gastronomía: Ganador
  • Premio del jurado: Ganador
  • Premio de los blogueros: Finalista

Posts tagged: fruta

May 29 2012

Bizcocho de manzana, con sacarina (Thermomix).

 

Este bizcocho está muy bueno, aunque la textura y su aspecto varian mucho con respecto a uno cocinado con azúcar. Es apto para el consumo por aquellas personas que  no pueden  tomar azúcar, o no quieren.

INGREDIENTES:

200 grs. de mantequilla en pomada.

3 cc. de sacarina líquida.

Ralladura de 1 limón

4 huevos.

3 1/2 cubiletes de harina.

1 sobre levadura Royal.

1 pellizco de sal.

1 manzana pelada y cortada en láminas gruesas.

Mantequilla templada para lustrar.

PREPARACIÓN:

Ponemos la mariposa en las cuchillas, agregar los huevos y la sacarina. Programar 2 minutos, temperatura 40º, velocidad 3.

Dejar batiendo sin calor, unos 2 minutos.

Incorporar la mantequilla y batir de nuevo 50 segundos a velocidad 2. Seguidamente incorporamos la harina, la levadura y la sal. Mezclar todo durante 15 segundos a velocidad 2.

Por último, engrasamos un molde ( yo usé papel sulfurado) y vertemos la masa. Adornar con la manzana e introducir al horno precalentado a 180º, durante 20-25 minutos.

Cuando salga del horno pincelar con la mantequilla caliente ( a mi se me olvidó).

May 19 2012

Chutney de membrillo, higos y pasas.

 

Los Chutney son unas salsa condimento de origen oriental. La palabra Chutney viene del término hindú  chatni

que define un alimento con mezcla de sabor fuerte y dulce.

Este Chutney es adecuado para  acompañar carne de cerdo y patés.

INGREDIENTES:

700 grs. de membrillo pesado y limpio.

300 grs. de cebolla dulce.

300 grs. de tomates verdes.

1/4 kg. de azúcar moreno.

200 ml. de agua.

1 cc de jengibre fresco rallado o  media cc de jenjibre en polvo.

1 cc de sal.

1/2 litro de vinagre de sidra.

150 grs. de pasas de Corinto e higos en almíbar, o pasas secas y dátiles.

PREPARACIÓN:

Pelar y trocear los membrillos y las cebollas. Lavar, secar y trocear los tomates.

Pasar las tres cosas por la trituradora añadiendo el agua.

En una cacerola amplia, esmaltada o de acero inoxidable, disolvemos,  a fuego lento, el azúcar con el vinagre y el jenjibre. Cocer 5 minutos, añadir las pasas y los higos troceados y cocer 5 minutos más, incorporar entones el resto de los ingredientes triturados y cocer a fuego lento sobre 2 horas (hasta que espese). Ir dando vuelta de cuando en cuando para evitar que se agarre.

Verter en tarros previamente esterilizados y tapar inmediatamente. Cocer al baño maría durante 8-10 minutos en la olla exprés.

Obtendremos unos 4-5 tarros de 250 grs. Esperar UN MES antes de consumir.

 

Abr 21 2012

Tarta helada de fresa y crujiente de avellana.

Con la proximidad del buen tiempo, vamos a ir haciendo postres fríos o semifríos aprovechando las frutas de temporada, en este caso las fresas.

INGREDIENTES:

Para el crujiente:

60 grs. de mantequilla.

100 grs. de copos de avena (la tostamos en una sartén).

50 grs. de avellana tostada y picada.

Para la tarta:

300 ml. de fresa triturada.

3 huevos grandes. (Separar claras de yemas).

4 CS de azúcar. (colmadas).

125 ml. de nata para montar.

1/2 pastilla de chocolate fondant (100 grs.)

Fresas para decorar.

1 molde desmontable.

PREPARACIÓN:

En un bol ponemos el chocolate y la mantequilla. Fundimos en el microondas en la función de descongelación. Batir para unir los ingredientes. Incorporamos la avena y la avellana, mezclando bien con ayuda de una cuchara.

Cubrir el fondo del molde con esta preparación ( no dejar mucho tiempo pues la mezcla se solidifica con cierta rapidez). Dejar en el frigorífico.

En un bol montamos las claras a punto nieve. Reservamos.

En otro bol montamos la nata. Reservamos.

En un tercer bol  batimos las yemas con el azúcar hasta que doble su volumen.

A las claras iremos añadiendo la nata montada con una lengua, poco a poco, para evitar que se bajen el merengue y la nata.

Por último, añadimos las yemas a la mezcla anterior.

Dividir en dos parte iguales la crema obtenida en el paso anterior.

Sacar el molde del frigorífico y con una de las partes de crema, hacemos una capa sobre el crocanti. Guardamos en el congelador media hora aproximadamente.

Añadir a la otra mitad de crema la fresa triturada y guardamos en el frigorífico hasta que transcurra la media hora citada.

Pasado el tiempo de congelador, añadimos la mezcla de crema y fresas, formando una capa superpuesta a la anterior.

Congelar 24 horas . Desmoldar y adornar con las fresas.

Mar 27 2012

Capricho de chocolate y fresa (Thermomix)

 

Aprovechando que es la época de las fresas, aquí os dejo una preparación superfácil pero que está muy rica y tasmbién aprovechando que tenía un bric de 1 litro de natillas, que me habían regalado.

INGREDIENTES: (Para la crema de chocolate)

600 ml. de natillas ( Yo usé insdustriales, pero podéis usar las que queráis).

3 CS de cacao en polvo.

4 hojas de geletina hidratadas.

Para la base:

1 paquete de galletas María.

60 grs. de mantequilla a temperatura ambiente.

3 CS de leche.

Fresas para adornar y 1 guinda.

PREPARACIÓN:

Trituramos en la Thermomix las galletas, junto con la mantequilla y la leche.

Cubrimos el fondo de un molde desmontable con la pasta obtenida y lo entramos al frigorífico para que enfríe.

Ponemos en el vaso las natillas y el cacao, 7 minutos a temperatura 100, velocidad 4.  Se agrega la gelatina escurrida sin temperatura 2 minutos, velocidad 4. Dejamos templar y vertemos sobre la base de galletas, dejamos que pierda temperatura y cubrimos con  flim  y enfriamos en el frigorífico, mínimo 12 horas.

Transcurrido ese tiempo, desmoldamos y decoramos al gusto con las fresas.

Se le puede dar brillo con gelatina, con mermelada de fresa, etc. Yo utilicé el jugo de las cerezas para dar brillo.

 

Mar 10 2012

Bizcocho integral de chocolate y mandarina.

Aprovechando que es la época de mandarinas y naranjas, para variar un poco y no utilizar, como siempre, ralladura de cítricos, decidí utilizar el almíbar de mandarinas y las propias mandarinas. El resultado fue realmente sorprendente, un bizcocho muy ligero y nada empalagoso.

INGREDIENTES:

400 grs. harina integral

100 grs. chocolate en polvo.

300 grs. mantequilla a temperatura ambiente.

1 sobre de levadura Royal.

100 grs. azúcar.

6 huevos.

250 grs. de almíbar de mandarinas. ( Ver aquí)

Rodajas de mandarina en almíbar. (Ver aquí)

PREPARACIÓN:

Mezclamos  la harina, el azúcar, el chocolate y la levadura.

En un bol grande batimos la mantequilla hasta duplicar su volumen, incorporamos los huevos y el almíbar de mandarina y batimos hasta homogeneizar la crema. Añadiremos, poco a poco, la mezcla de harina que hemos preparado anteriormente, hasta terminarla.

Engrasamos un molde, vertemos la masa obtenida y decoramos con las rodajas de mandarina en almíbar.

Introducimos al horno precalentado a 200º  y horneamos sobre 30 minutos más o menos, haciendo la prueba de siempre, introducir una aguja y que esta salga limpia.

May 25 2011

Clafoutis o Tarta de cerezas

Ya hemos visto muchísimas versiones de este tipo de tartas, pero no podía faltar en El Horno de María nuestra versión de la Tarta de cerezas o Clafoutis. El pasado año os propusimos una Flaugnarde de ciruelas – fresa, y otra Flaugnarde de melocotón y almendras.

Y la más aclamada y disfrutada por todos los paladares, la de cerezas, no podía faltar entre nuestras recetas preferidas. Os recomendamos la lectura de nuestra entrada Tartas Clafoutis y Flaugnarde (o Flognarde), donde aprenderéis un poco más sobre estas tartas de frutas tan ligeras y apetecibles.

En esta ocasión hice algunas tartitas individuales, en formato «mini», que apenas tardaron 12 – 15 minutos en hacerse en el horno. También preparé una grande en un molde redondo de 26cm de diámetro.

INGREDIENTES

  • 280  – 290g de huevos
  • 100 g Harina de Repostería (harina floja, «00»)
  • 150g de azúcar
  • 200 g de nata líquida (35 % materia grasa)
  • 100 g de leche
  • 50 g de mantequilla fundida, más mantequilla para engrasar los moldes
  • unas gotitas de esencia de vainilla (muy poco)
  • azúcar glass, para espolvorear en el acabado)
  • 500 g de cerezas (pesadas sin deshuesar) en su punto óptimo de madurez. Las cerezas deben estar limpias, secas, sin rabitos, pero con su hueso.

PREPARACIÓN

  1. En un cuenco amplio batimos los huevos, añadiendo el azúcar poco a poco hasta tener una mezcla espumosa. Agregamos la nata, la leche y la esencia de vainilla, sin dejar de batir. Incorporamos la mantequilla fundida (que se haya atemperado un poco a temperatura ambiente) y batimos hasta que se integre. Esta masa se termina incorporando poquito a poco la harina repostera, en pequeñas cantidades, a fin de que no quede ni un grumo. Puedes hacerlo tamizando la harina sobre la crema, si quieres, ayudándote con una espátula de silicona o bien, de unas varillas manuales, lo que te haga «mejor apaño».
  2. Tapar el cuenco (con un trapo, por ejemplo) y dejar la masa en la nevera, para que repose al menos media hora.
  3. Engrasa con mantequilla un molde (o varios individuales), dispón la fruta sobre su base y cúbrela con la masa.
  4. Introduce en el horno precalentado a 180º C, durante unos 40 minutos aproximadamente. Sabrás cuando está en su punto al observar la superficie de la tarta dorada y su interior cuajado, lo que podrás comprobar pinchando con la punta de un cuchillo fino o un palillo. Los moldes individuales, obviamente, tardarán mucho menos.
  5. Desmóldala en templado – frío y espolvoréala de abundante azúcar glass. Sírvela a tu gusto, tibia o fría, acompañada de helados, compotas, frutas, etc… Y a disfrutar, que estas tartas son un auténtico vicio!!. Por cierto, las mini-tartitas quedan monísimas sin desmoldar.

Sep 28 2010

Muffins de Plátano y Nueces con Jengibre y Canela

Últimamente la vida en este Horno transcurre demasiado rápido. Tan rápido como pude, a propósito de una reunión informal improvisada, preparé estos Muffins de Plátano y Nueces con Jengibre y Canela que podría decirse que surgieron de la nada. No me entendáis mal, lo que pretendo decir es que cociné con lo que había en casa y nada más. A toda prisa (para no variar, como viene siendo habitual últimamente) y sin confiar mucho en los resultados.

Pero es curioso, cómo muchas veces estas recetas improvisadas acaban siendo sorprendentes, mientras que, otras de las que se espera unos super-resultados, terminan en total y absoluta decepción. Tal vez, sea solo cuestión de nuestras expectativas y no de los resultados finales.

Y sin más preámbulos, os dejo esta receta. Os recomiendo no prescindir ni una pizca de Jengibre ni de Canela, son parte importante de la receta y por ello aparecen en su título. Aunque creo que tendría que haberles llamado Esponjas de plátano o algo así… porque salen esponjosísimos… Espero que os gusten.

 

 

INGREDIENTES (20 Ud. Talla M)

  • 250 g Harina de repostería (harina floja, fuerza cero; os dejo enlazada la que yo uso)
  • 150 g de azúcar
  • 120 – 130 g Huevos aprox. (2 ud. de tamaño grande)
  • 120 g de mantequilla ablandada(utilicé una salada, holandesa)
  • 1 sobre de levadura química (16 g = 2 tsp aprox.)
  • 300 g de puré fino de plátanos maduros (me quedaron algunos trocitos en el puré, pero los dejé así y quedaron bien)
  • 1 cdta. bastante generosa de canela en polvo, sin miedo (ó 1 tsp)
  • 1 cdta. de jengibre en polvo al gusto (algo menos que de canela, pero también sin miedo)
  • 1 pizca de nuez moscada

 

 

 

 

PREPARACIÓN

  1. Pesa bien y mezcla los ingredientes secos por una parte y resérvalos. Serían: harina, levadura, canela, jengibre , nuez moscada.
  2. En un cuenco aparte, pon la mantequilla ablandada con el azúcar y bate hasta obtener una crema bien homogénea. Incorpora los huevos poco a poco; baja la velocidad y bate solo lo justito para que queden integrados en la crema. Agrega el puré de plátano y haz lo mismo, bate, pero no en exceso.
  3. A esta crema, ve agregando los ingredientes secos poquito a poco (tamizándolos si quieres) por encima, mientras que vas mezclando de modo envolvente con una espátula. Procura no remover mucho la mezcla, solo lo suficiente para que todo quede de aspecto homogéneo. NOTA: en este paso, hay quienes lo hacen al revés, es decir, agregan los ingredientes húmedos sobre los secos (yo lo prefiero al revés, tú házlo como creas oportuno).
  4. Homogeneizada la mezcla, refrigérala una 1/2 hora. Observarás que en ese tiempo se oscurece. Es normal: el plátano se está oxidando. Nada por lo que debas preocuparte…. Espera un momento, ¿para qué refrigeramos la masa?. Para crear un contraste térmico entre la masa y la temperatura interior del horno, que provocará que haya una mejor subida de los muffins, más redondita, más homogénea (esto ya lo he comprobado varias veces). Y, ¿se puede prescindir de este paso?. Sí, claro. Solo haz la prueba.
  5. Saca la masa de la nevera y llena las cápsulas con ella, la cantidad no es mucha pues subirán bastante en el horneado. Fíjate en las fotografías. La masa, tras haber sido refrigerada es bastante densa pero esponjosa. Necesitarás un par de cucharas para ponerla en las cápsulas. Yo (y casi toda la gastrosfera) pongo las cápsulas sobre una bandeja metálica para muffins, a modo de prevención, por si éstas se abren durante el horneado. El que se abran o no, dependerá tanto de la calidad de las cápsulas (resistencia que ofrecen), como de la consistencia de las masas que usamos. Hablaremos de eso otro día.
  6. Mientras las vas llenando, ya estará el horno precalentándose a 200ºC, con calor arriba y abajo. Yo lo pongo con ventilación.
  7. Hornea 5 minutos a 200ºC. Después, baja a 180ºC y deja unos 10 – 15 minutos más, dependiendo de tu horno. Sácalos antes de que se doren ni una pizca, con aspecto tierno y esponjoso.

 

Sep 15 2010

Cortaditos Integrales Rellenos de Dátiles a la Sidra

Por fin regreso tras haberme ausentado unos días. Algunos más de lo habitual. Y no por haber estado celebrando el III Centenario de nuestra Feria. Bueno, vale, ¡pero sólo un poco!. Lo cierto es que he estado unos días demasiado migrañosa como para plantarle cara al ordenador. Uuuhhh…. ahí se han quedado esperándome todos esos mojitos, los vinicos, las tapejas, los conciertos a cascoporro, tó el ruidazo, los bocatas de morcilla, las Berenjenas de Almagro, los Miguelitos de La Roda, … Por lo que he podido leer, la afluencia de público durante el pasado fin de semana, ha sido espectacular.

Tendré que ponerme las pilas, porque este viernes 17, a las 00.30h (aproximadamente) en la Carpa Rock (Recinto Ferial)  tendrá lugar la presentación del nuevo disco (¡¡¡LO ESTÁBAMOS DESEANDO!!!) de SUPERGENN, «La Mirada del León», producido por Antonio Ferrara. ¡Chicos!, que estare(mos) allí, como siempre, mordiendo el escenario y, esta vez, puede que hasta rugiendo….

A todos los que os he ido avisando del esperado evento, deciros que estaré allí desde las 23,30h más o menos… supongo. 

Vamos al grano con la receta, ¿no?. La vi en la web de Martha Stewart e inmediatamente me puse manos a la obra con ella. Tuve que cambiar ligeramente algunas cantidades (lo suficiente como para obtener resultados coherentes), puesto que las que se daban en la web… ejem… También había un «olvido» de algún ingrediente… Al final conseguí hacer la receta sin problemas y aquí os la dejo. ¡Por cierto!, pasamos de cups, tsps y nos vamos a nuestras medidas, que nos entendamos en castellano.

Eso sí, advierto que puede resultar algo dificultosa para novatos o principiantes. Sobre todo a la hora de trabajar la masa. Aún así, os pongo bastantes fotografías para que veáis el proceso, porque merece la pena intentarlo, están que se salen de buenos!!.

 

INGREDIENTES (4 Barras de unos 30 cm de longitud)

  • 350 g de dátiles picados finos
  • 250 g de sidra (ten preparada más sidra, por si tuvieras que añadir un poco más)
  • 100 g de compota de manzana sin azúcar (yo la hice con 3 manzanas, 1 cdta de jengibre en polvo y 1 palo de canela)
  • 200 g de harina integral de trigo
  • 150 g de harina de uso común (más la que necesites para el papel sulfurizado, o de hornear)
  • 10 g de salvado de trigo
  • 2 g de sal
  • 2 g de Levadura química (yo, Royal)
  • 150 g de azúcar moreno
  • Ralladura muy fina de 1 limón (aprovecha el zumo de ese limón para hacer la compota) 
  • 200 g de mantequilla sin sal, ablandada a temperatura ambiente (estrújala con las manos si es necesario, tiene que quedar blanda)
  • 1 huevo grande

 

 

 

 

 

 

 

 

PREPARACIÓN

  1. Lo primero de todo, prepara la Compota de manzana. Si quieres puedes hacerlo de forma rápida en el microondas. Pon las 3 manzanas peladas y troceadas en dados de unos 4 – 5 cm en un recipiente apto para microondas, junto con el palo de canela. Rocíalas con el zumo de limón, tapa el recipiente, e introdúcelo durante 5 – 6 minutos a máxima potencia. Saca y remueve. Verifica que no se haya quedado sin jugo. Si así fuera, añade unas gotitas de agua. Aplasta las manzanas con un tenedor y vuelve a cocer otros 2 – 3 minutos, o hasta que las manzanas estén bien tiernas. Añade la cucharadita de jengibre, mezcla y ve aplastando con un tenedor, a fin de obtener un puré. O tritúralo. Deja enfriar totalmente.
  2. Prepara la masa. Por un lado, mezcla los ingredientes secos en un recipiente amplio: las harinas, el salvado, la sal y la levadura. Reserva. En un cuenco aparte, mezcla bien el azúcar moreno con la ralladura de limón. Agrega la mantequilla ablandada y, con ayuda de varillas eléctricas, a alta velocidad, mezcla hasta obtener una crema. Baja la velocidad, incorpora el huevo y bate lo justito para que la mezcla se esponje un poco (si bates mucho podría endurecer). Fotografía 1. Una vez que tienes esta crema, vas a añadirla a los ingredientes secos, pero separada en 3 partes y alternada con 2 partes de compota de manzana (completamente fría). Es decir, agregarás, por este orden: 1º) 1/3 de crema; 2º) 1/2 de compota; 3º) 1/3 de crema; 4º) 1/2 de compota; 5º) 1/3 de crema. En cada una de estas 5 incorporaciones de ingredientes húmedos a los secos, te recomiendo que uses las manos para mezclar. Al principio puede servirte alguna espátula, pero luego notarás que se hace difícil. Fotografía 2. Vé mezclando hasta obtener una masa que será algo pegajosa, difícil de trabajar a temperatura ambiente.
  3. Refrigeración de la masa. La dividimos en dos partes iguales, las ponemos entre dos trozos de plástico de cocina y aplastamos formando un rectángulo. Pero tampoco hay que esmerarse mucho ahora en la forma. Refrigerar como mínimo 2 horas. Fotografía 3
  4. Mientras tanto, vamos preparando la crema de dátiles, que ya los tenemos picados bien finos. En una cazuela mediana, los ponemos junto con la sidra a fuego medio – alto. En el momento en que casi rompa a hervir, bajamos a fuego bajo y dejamos que cuezan hasta que los dátiles estén bien tiernos y los jugos casi se hayan consumido. El aspecto y textura será el de una compota. Es posible que necesites agregar un poco más de líquido. No dudes en hacerlo, si ves que queda hecho una pasta. Enfriar totalmente la crema y una vez fría, triturar hasta obtener un puré.
  5. Damos forma y cortamos la masa. Pasadas las 2 horas de refrigeración, sacamos de la nevera una de las mitades de masa y le quitamos el plástico. Enharinamos 2 trozos de papel de hornear (medidas mínimas 24 x 33 cm) con bastante harina. Sobre una de las hojas de papel, ponemos la masa y la cubrimos con la otra hoja. Si fuera necesario, pondríamos más harina. Ahora, se trata de estirar la masa hasta que alcance la forma de un rectángulo de 22 x 28 cm. Al recortar, las piezas que nos sobren las vamos poniendo en otras zonas, al tiempo que apretamos con los dedos suavemente. Este rectángulo hay que cortarlo por la mitad longitudinalmente, quedándonos entonces 2 rectángulos de 11 x 28 cm (Fotografía 4). Si durante el proceso la masa se hubiera ablandado mucho, introdúcela en la nevera unos 10 minutos antes de rellenarla. Repetir el mismo proceso con la otra mitad de masa.
  6. Rellenar y formar las barritas. Con el puré de dátiles, hemos de llenar los 4 rectángulos. Házlo dejando un borde para que luego el relleno no se salga. Después, cuidadosamente, dobla el rectángulo tapando el relleno (como si doblaras un trapo por la mitad) y sella los bordes apretando suavemente con los dedos. Si quedan imperfecciones pueden arreglarse fácilmente con las manos. Haz lo mismo con los 4 rectángulos. Refrigéralos durante 20 minutos para que queden bien firmes antes de hornearlos (Fotografía 5).
  7. Precalentar el horno a 200 – 210º C, sin ventilación. Hornear las barritas refrigeradas, colocadas sobre una bandeja de horno situada en posición media – alta, durante unos 8 – 10 minutos (puede que algo más, dependiendo de tu horno). Sácalas justo cuando empiecen a tomar apenas un poquito de color. Deja que se enfríen sobre una rejilla. Cuando estén completamente frías, córtalas en cuadraditos. Consérvalas en recipientes herméticos o envases para galletas, hasta 3 días. Verás que la masa queda mate, blanquecina, pero muy suave y rica, deliciosa con la crema de relleno.

 

Sep 06 2010

Galletas de Frutas al Ron

Estas galletas están basadas (más o menos…) en una de las recetas de María Mestayer de Echagüe (conocida también como Marquesa de Parabere, su pseudónimo), autora de Enciclopedia Culinaria. Confitería y Repostería (1930), entre otros libros. De éste título concretamente, el que yo tengo es una sexta edición, de 1947. Sin duda alguna, uno de mis preferidos.

En la receta original, la autora propone realizar unas pastas finísimas, que se hornean a fuego fuerte en apenas 5 minutos y, al enfriarse, se van uniendo de dos en dos (por sus bases), untándolas para ello con miel blanca que sea muy densa. Yo he omitido este acabado, por el simple hecho de que estas galletas, ya de por sí son deliciosas. Les damos un poquito más de grosor (solo un pelín más), un par de minutos más de horno y los resultados son realmente buenos. La textura crujiente, el sabor de la fruta muy intenso y la preparación fácil y poco laboriosa.

Con esta base que os doy, podéis preparar múltiples combinaciones, tan solo variando las frutas (confitadas o secas), así el resultado será siempre diferente. Y si en alguna ocasión queréis probar con el acabado que propone la autora, tal vez os interese reducir un poco la cantidad de azúcar de la masa, teniendo en cuenta que luego les untaremos miel…

 

INGREDIENTES (Para unas 50 ud. aprox.)

  • 250 g de harina (puedes utilizar de uso común)
  • 125 g de azúcar
  • 125 g de mantequilla
  • 5 g de sal
  • 4 yemas de huevo
  • 125 g de frutas confitadas, picadas en trocitos pequeños y puestas a remojar en una copita de Ron
  • Leche, para barnizar antes del horneado

Puedes elegir las frutas confitadas (o deshidratadas) que más te apetezcan, naranjas, orejones de albaricoque, mango, frutos rojos, etc… Combínalas o ve probando diferentes sabores cada vez. En esta ocasión yo elegí arándanos, fresas y uvas pasas.

PREPARACIÓN

  1. Ponemos la harina sobre la superficie de trabajo en forma circular, abriendo un hueco en el centro, en el cual incorporaremos el resto de los ingredientes. Mezclamos y trabajamos bien con las manos hasta que obtener una pasta fina y compacta. Tardaremos apenas unos minutos. Notaremos que apenas se pega a las manos y su aspecto es liso y uniforme (ver fotografía superior). La tapamos con un cuenco o plato y la dejamos en la nevera unos 30 – 45 minutos. Podríamos dejarla un poco más, no pasaría nada.

  2. Tras dejarla reposar, vamos a estirar la masa y dar forma a las galletas. Si nos resulta más cómodo o no tenemos mucho espacio para estirar toda la masa, podemos dividirla en dos trozos. Enharinamos ligeramente la superficie de trabajo y el rodillo y estiramos la masa, según la autora: «hasta dejarla del grueso del canto de un duro». Yo las prefiero un pelín más gruesas, apenas unos milímetros (ver fotografía). Una vez estirada, cortamos discos de 5 cm de diámetro y los vamos depositando sobre el papel de hornear (o lo que utilices habitualmente). Si al despegar los discos éstos se deforman, se rompen o se estropean los bordes, verás que es muy sencillo volver a darles forma con los dedos, a base de ligeros toquecitos, o incorporando nuevos trocitos de masa y apretando.
  3. Píntalas con una brocha mojada en leche, introdúcelas en el horno, con calor arriba y abajo, sin aire, precalentado a 200ºC, a una altura media – alta y hornéalas unos 5 – 7 minutos. En cuanto veas que los bordes comienzan a dorarse, sácalas inmediatamente. Al sacarlas, notarás que están blandas: pónlas a enfriar sobre una rejilla, donde se endurecerán y terminarán la cocción.
Ago 11 2010

Tarta Flaugnarde (o Flognarde) de Melocotón con Almendras

Continuamos con nuestra sección de Cocina Básica con otra de estas maravillosas tartas de frutas, tan fáciles como deliciosas. Os adelantamos que próximamente trataremos de ir enfocando esta sección casi exclusivamente a nociones básicas de cocina, para que tanto los principiantes, como los que ya os desenvolvéis perfectamente,  podamos seguir las recetas al mismo ritmo. O al menos intentarlo.

La receta de hoy es una Tarta flaugnarde (flognarde, clafoutis o clafoutí) de melocotones y almendras. Para saber más sobre este tipo de tartas recomiendo consultar nuestro artículo Tartas Clafoutis y Flaugnarde (o Flognarde).

Es muy frecuente el uso de almendras en la elaboración de estas tartas. Algunos autores, incluso sustituyen íntegramente la harina de trigo por la de almendra. En su elaboración, yo he utilizado una parte de harina de almendras y además, he añadido almendras picadas, que aportan un crujiente delicioso. Para acentuar los matices almendrados, os sugiero añadir unas gotas de esencia de almendras a la masa. Podría ser interesante tostar ligeramente las almendras picadas, antes de incorporarlas, de este modo (como ocurre con frutos secos y especias) se potencian sus aromas.

Si comparáis con la Tarta Flaugnarde de Ciruelas, veréis que el aspecto es bastante diferente. Es completamente normal. El propio peso de la harina de almendras, en combinación con la harina de trigo, impide que la masa «suba». Por tanto, en este caso la tarta nos va a quedar más finita, más lisa, sin esos bordes rizados. Pero no es ni mejor ni peor. Tiene una estética diferente.

Por cierto, la harina de almendras no es más que almendras naturales, crudas, reducidas a polvo con cualquier de robot de cocina que tengáis en casa.

 

INGREDIENTES

  • 5 huevos (290 g en mi caso)
  • 100 g Harina de uso común
  • 50 g Harina de almendras (moler 50g de almendras peladas crudas, hasta reducirlas a polvo)
  • 50 g de almendras picaditas
  • 130 g de azúcar
  • 250 g de nata líquida (35 % materia grasa)
  • 50 g de leche
  • 50 g de mantequilla fundida
  • 300 g de pulpa de melocotón en daditos
  • esencia de almendras (opcional)
  • azúcar glass para espolvorear (si la presentas tal cual)
  • Si la vas a decorar:
    • 2 ó 3 melocotones laminados
    • 1 volumen de azúcar + 1 volumen de agua, para preparar un almíbar claro, con el que sellaremos las láminas de fruta y les aportaremos brillo

 

 

 

PREPARACIÓN

  1. Ponemos los huevos en un cuenco amplio y los batimos muy bien. Vamos agregando el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa. Incorporamos la nata junto con la leche sin dejar de batir, hasta lograr una crema. Añadir la mantequilla fundida (que se haya atemperado un poco a temperatura ambiente) junto con la esencia de almendras (si la vas a utilizar) y batir un poco más para que se integre. Sin dejar de batir y, en pequeñas cantidades, vamos incorporando la harina de trigo y la de almendras. Por último, agregar los trocitos de almendras y remover un poco.
  2. Tapar el cuenco y dejarla en la nevera que repose, ésta en concreto necesita reposar un poquito más: al menos una hora.
  3. Mientras reposa la masa, puedes ir troceando los melocotones.
  4. Cuando saques la masa de la nevera, tendrás que removerla, ya que los trocitos de almendra se habrán depositado todos en el fondo.
  5. Engrasa con mantequilla un molde, dispón la mitad de los dados de melocotón y cúbrelos con la mitad de masa. Repite la operación.
  6. Introduce en el horno precalentado a 180º C, durante unos 40 minutos aproximadamente. Sabrás cuando está en su punto al observar la superficie de la tarta dorada y su interior cuajado, lo que podrás comprobar pinchando con la punta de un cuchillo fino o un palillo. Si te parece que el interior está algo húmedo, no te preocupes, esta tarta necesita un cierto reposo en la nevera. Cuando esté dorada y la saques del horno, deja que tome la temperatura ambiente y después, pásala a la nevera. Déjala allí unas horas y la tendrás perfecta. Ah!, eso sí, desmoldar en frío. Comerla bien fresquita.
  7. Si no quieres molestarte mucho, cuando vayas a servirla, simplemente, espolvorea con azúcar glass y/o dale tu toque personal.
  8. Si lo prefieres, puedes cubrirla con láminas de melocotón (ver fotografías), sellándolas con un almíbar que prepararás con 1 proporción de agua + 1 proporción de azúcar (ejemplo: 1 tacita de azúcar + 1 tacita de agua). El agua con el azúcar se pone a hervir en un cazo hasta que espese un poco (no debe hervir mucho). Con esa mezcla y con ayuda de una brocha, vamos pincelando las láminas de melocotón y también la superficie de la tarta, para que queden adheridas.

 

 

Licencia Creative Commons
Recetas y Gastronomía por Familia Hortelano-García se encuentra bajo una Licencia
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España.
Basada en una obra en www.elhornodemaria.com.