Milhojas de espinacas y queso feta.
Andábamos el otro día pensando en el menú navideño, cuando de repente caí en que lo que no tengo claro es lo que voy a hacer los días no señalados. Los festivos los pasamos comiendo en exceso y, con el frío que hace, no nos apetece andar comiendo ensaladas! Para colmo en casa no son muy de verduras, así que siempre tengo que estar inventando para que les resulten atractivas. Así fue como pensé en hacer esta receta que tenía en un libro (Cocina de Oriente Medio) aunque, como siempre, con mis variaciones. La llevé a la mesa con más miedo que otra cosa, y la respuesta fue unánime: está deliciosa!!! Las especias le dan un toque muy diferente que nos conquistó a todos, así que estas fiestas caerá seguro.
INGREDIENTES (6 personas)
– 700 g de espinacas frescas picadas
– 25 g de mantequilla
– 1 cebolla mediana picada
– 2 dientes de ajo machacados
– 200 g de queso feta desmenuzado
– 1 puñado de piñones
– 5 huevos batidos
– 4 hebras de azafrán disueltas en dos cucharadas de agua hirviendo
– 1 cucharadita de pimentón dulce
– 1/4 de cucharadita de cominos en polvo
– 1/4 de cucharadita de canela en polvo
– 14 hojas de pasta filo
– 4 cucharadas de aceite de oliva
– sal
– pimienta negra recién molida
PREPARACIÓN:
1. Lavamos las espinacas, las ponemos en un colador grande con un poco de sal y dejamos en reposo (mínimo una hora) para que suelten todo el líquido.
2. Derretimos la mantequilla en una sartén a fuego medio y doramos la cebolla y los ajos, cuidando que no se queme, añadimos las espinacas y salteamos. Retiramos del fuego y añadimos el queso, los piñones y el azafrán disuelto, condimentando con la sal y las especias y retiramos del fuego. Por último añadimos los huevos batidos (fuera del fuego para evitar que cuajen).
3. Engrasamos un molde grande rectangular y cubrimos el molde con cuatro hojas de pasta pintadas con aceite de oliva, dejando que un trozo sobresalga por cada uno de los lados (después lo cerraremos como si fuese un paquete)
4. Vertemos un tercio de la mezcla de espinacas sobre la pasta y alisamos. Cubrimos las espinacas con otras 4 hojas de pasta, y así hasta terminar con la última capa de espinacas.
5. Doblamos las capas de pasta que quedaban por los laterales por encima de las espinacas y añadimos otras dos capas. Pincelamos la superficie con un poco de aceite de oliva y llevamos al horno, previamente precalentado a 180º durante unos 30 minutos o hasta que la pasta esté dorada.
Variaciones: además del queso feta podemos añadir otro tipo de queso, como manchego o parmesano.





























