Familia Hortelano-García In memoriam et ad honorem Mayte Hortelano
Este blog ha sido galardonado en los Premios 20Blogs 2010:
  • Categoría Gastronomía: Ganador
  • Premio del jurado: Ganador
  • Premio de los blogueros: Finalista
Nov 08 2010

Muffins de Dulce de Calabaza

Con la receta de Calabaza dulce asada, aproveché para elaborar unos muffins con yogur edulcorado, harina de trigo 50% integral, 50% blanca, unos huevos y algunas especias. ¿Habéis leído azúcar?. No, no les puse azúcar, ya que la calabaza estaba asada con azúcar, aunque para elaborar con ella un puré le quité muy bien todo el almíbar.

Salieron muy, pero que muy tiernos y esponjosos. Respecto al dulzor, son menos dulces de lo habitual, pero se compensa con el sabor de la calabaza y las especias. No obstante, si quieres que queden más dulces, prueba a agregar unos 50 – 75 g de azúcar.

 

Esta vez usé un molde para muffins de silicona, con las cavidades bastante profundas, con la intención de obtener la típica forma de seta (que no se parece al copete de nuestras magdalenas). En el horno crecen una barbaridad, así que es fácil que se desborden. Si vas a usar cápsulas, ten ésto en cuenta. En estas cavidades tan amplias, me salieron 12 muffins bastante grandes; corresponderían a una Talla L.

Respecto a su conservación, por fin pude esconder un par de ellos para comprobarla. Hacia el cuarto día comenzaron a resecarse, estando todavía comestibles. Entonces, alguien llegó, los descubrió y ¡se los comió!.

INGREDIENTES

  • 220 g harina de trigo de uso común
  • 220 g harina de trigo integral
  • 1 sobre de levadura química (tipo Royal, equivalente a 16 g de polvos de hornear)
  • 150 g aceite girasol
  • 300 g de puré de Calabaza dulce asada (pincha para ver receta)
  • 2 yogures naturales edulcorados
  • 3 huevos grandes
  • especias (en polvo): canela, jengibre, nuez moscada

 

PREPARACIÓN

  1. Prepara la Calabaza dulce asada, siguiendo los pasos de la receta y deja que enfríe. Escúrrela lo que puedas (que no quede muy impregnada de almíbar) y elabora un puré con ella. Lo harás sin problemas con un simple tenedor o cucharón, aplastándola.
  2. Pesa bien y mezcla los ingredientes secos y apártalos en un cuenco mediano: harinas, levadura, canela, jengibre , nuez moscada.
  3. En un cuenco grande, pon el puré de calabaza, el aceite y los yogures. Bátelos hasta obtener una mezcla homogénea. Unas varillas eléctricas te irán perfectas para ésto. Incorpora los huevos a la mezcla y vuelve a batir, pero no en exceso, solo hasta que queden integrados.
  4. Ahora, vierte la mezcla de ingredientes secos poco a poco, sobre la crema batida, mientras vas removiendo con una espátula de forma envolvente (y recuerda, no hay que remover demasiado). Así, hasta terminar con toda la harina.
  5. Una vez obtenida una mezcla homogénea, engrasa la bandeja para muffins (o sigue instrucciones del fabricante) y llena las cavidades dejando un borde de crecimiento.
  6. Introduce en el horno precalentado a unos 200ºC con ventilación los primeros 5 – 10 minutos y luego baja la temperatura a 180ºC. Déjalos alrededor de unos 30 – 40 minutos (tiempo muy variable, tendrás que ir observando). Sácalos inmediatamente en cuanto veas que empiezan a tomar una pizca de color.

 

 

Nov 08 2010

Calabaza dulce al horno

Estaba buscando una receta concreta de mi abuela que, finalmente no llegué a encontrar (otra vez será…). Así que, con las calabazas que compré y las que me llegaron, hice algo que no puede ser más simple y, al mismo tiempo más rico. En un principio, la intención era la experimentación para intentar llegar a aquella receta perdida, pero en el camino me quedé con este dulce de calabaza, o calabaza dulce asada, que he hecho de varias maneras y al que he sacado muchísimo partido, tal como os contaré en posteriores recetas.

Sé que en algunas zonas es frecuente comer la calabaza asada de esta forma (por aquí se asan en esta época los boniatos). Sinceramente, nunca la había probado así y es una delicia. La que véis en esta fotografía está asada solamente con azúcar y un poquito de agua, más los jugos de la misma calabaza. Esta vez la corté en trozos gordos, sin quitar su corteza, cubrí de azúcar y pelín de agua (proporciones e indicaciones al final) y tardó algo más de media hora en adquirir la consistencia que buscaba: blandita, pero no deshecha, que se pudiera pinchar al menos.

También probé a asar media calabaza cortada longitudinalmente, practicando unos cortes transversales (sin llegar a la corteza), la cubrí de azúcar moreno, canela y pelín de agua y tardó más del doble de tiempo, lógicamente. Esta vez buscaba que la calabaza estuviera más cocida, una textura más blanda, para elaborar otras preparaciones posteriormente.

En resumen, por cada unidad de peso de calabaza limpia (sin pepitas, pero con su corteza), pondríamos la mitad de azúcar y sólamente un dedito o dos de agua. Introduciríamos en un recipiente apto para el horno, colocaríamos a media altura, a unos 200ºC con ventilación los primeros 10 – 15 minutos. Después, quitamos el aire y dejamos finalizar la cocción a unos 180ºC. Durante el proceso, iremos regando la calabaza con el almíbar que se va formando, para que no se reseque. Si éste va quedando muy espeso, tendríamos que añadir más agua, pero POCA, tampoco queremos un caldo…

Y una vez cocida, está buenísima. Así sola, cortada en unos taquitos, a modo de postrecillo improvisado, tanto tibia, como fría. Acompáñala con el almíbar sobrante, con canela u otras especias, o utilízala para cualquier otra elaboración que se te ocurra.

 

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