Muffins de Plátano y Nueces con Jengibre y Canela
Últimamente la vida en este Horno transcurre demasiado rápido. Tan rápido como pude, a propósito de una reunión informal improvisada, preparé estos Muffins de Plátano y Nueces con Jengibre y Canela que podría decirse que surgieron de la nada. No me entendáis mal, lo que pretendo decir es que cociné con lo que había en casa y nada más. A toda prisa (para no variar, como viene siendo habitual últimamente) y sin confiar mucho en los resultados.
Pero es curioso, cómo muchas veces estas recetas improvisadas acaban siendo sorprendentes, mientras que, otras de las que se espera unos super-resultados, terminan en total y absoluta decepción. Tal vez, sea solo cuestión de nuestras expectativas y no de los resultados finales.
Y sin más preámbulos, os dejo esta receta. Os recomiendo no prescindir ni una pizca de Jengibre ni de Canela, son parte importante de la receta y por ello aparecen en su título. Aunque creo que tendría que haberles llamado Esponjas de plátano o algo así… porque salen esponjosísimos… Espero que os gusten.
INGREDIENTES (20 Ud. Talla M)
- 250 g Harina de repostería (harina floja, fuerza cero; os dejo enlazada la que yo uso)
- 150 g de azúcar
- 120 – 130 g Huevos aprox. (2 ud. de tamaño grande)
- 120 g de mantequilla ablandada(utilicé una salada, holandesa)
- 1 sobre de levadura química (16 g = 2 tsp aprox.)
- 300 g de puré fino de plátanos maduros (me quedaron algunos trocitos en el puré, pero los dejé así y quedaron bien)
- 1 cdta. bastante generosa de canela en polvo, sin miedo (ó 1 tsp)
- 1 cdta. de jengibre en polvo al gusto (algo menos que de canela, pero también sin miedo)
- 1 pizca de nuez moscada
PREPARACIÓN
- Pesa bien y mezcla los ingredientes secos por una parte y resérvalos. Serían: harina, levadura, canela, jengibre , nuez moscada.
- En un cuenco aparte, pon la mantequilla ablandada con el azúcar y bate hasta obtener una crema bien homogénea. Incorpora los huevos poco a poco; baja la velocidad y bate solo lo justito para que queden integrados en la crema. Agrega el puré de plátano y haz lo mismo, bate, pero no en exceso.
- A esta crema, ve agregando los ingredientes secos poquito a poco (tamizándolos si quieres) por encima, mientras que vas mezclando de modo envolvente con una espátula. Procura no remover mucho la mezcla, solo lo suficiente para que todo quede de aspecto homogéneo. NOTA: en este paso, hay quienes lo hacen al revés, es decir, agregan los ingredientes húmedos sobre los secos (yo lo prefiero al revés, tú házlo como creas oportuno).
- Homogeneizada la mezcla, refrigérala una 1/2 hora. Observarás que en ese tiempo se oscurece. Es normal: el plátano se está oxidando. Nada por lo que debas preocuparte…. Espera un momento, ¿para qué refrigeramos la masa?. Para crear un contraste térmico entre la masa y la temperatura interior del horno, que provocará que haya una mejor subida de los muffins, más redondita, más homogénea (esto ya lo he comprobado varias veces). Y, ¿se puede prescindir de este paso?. Sí, claro. Solo haz la prueba.
- Saca la masa de la nevera y llena las cápsulas con ella, la cantidad no es mucha pues subirán bastante en el horneado. Fíjate en las fotografías. La masa, tras haber sido refrigerada es bastante densa pero esponjosa. Necesitarás un par de cucharas para ponerla en las cápsulas. Yo (y casi toda la gastrosfera) pongo las cápsulas sobre una bandeja metálica para muffins, a modo de prevención, por si éstas se abren durante el horneado. El que se abran o no, dependerá tanto de la calidad de las cápsulas (resistencia que ofrecen), como de la consistencia de las masas que usamos. Hablaremos de eso otro día.
- Mientras las vas llenando, ya estará el horno precalentándose a 200ºC, con calor arriba y abajo. Yo lo pongo con ventilación.
- Hornea 5 minutos a 200ºC. Después, baja a 180ºC y deja unos 10 – 15 minutos más, dependiendo de tu horno. Sácalos antes de que se doren ni una pizca, con aspecto tierno y esponjoso.




















