Coste: Medio (según mercado) Dificultad: Fácil Tiempo: Medio, según hornos Estacionalidad: Todo el año
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS
2 piernas de Cordero Manchego. Pediremos al carnicero que les dé 3 cortes a cada una, pero sin llegar al fondo
1 puerro, en trozos grandes
6 tomates maduros partidos por la mitad
1 rama de apio, partida en trozos grandes
1 cebolla, partida en cuartos
6 ajos pelados y enteros
1 vaso (250 ml) de vino blanco
patatas peladas, a las que daremos unos cortes
sal y pimienta negra molida
1 buen chorreón de aceite de oliva
PREPARACIÓN
Poner todas las verduras y las patatas en el fondo de la bandeja de horno, salpimentadas y regadas con un generoso chorreón de aceite de oliva. Sobre éstas, colocar la carne, también salpimentada e introducir en el horno a 200ºC, a media altura, con calor arriba y abajo y sin aire.
Cuando veamos que la carne comienza a dorarse, agregaremos el vaso de vino blanco (cuidado con las salpicaduras!!). Si durante el horneado observamos que el asado se queda sin jugos, podemos ir añadiendo agua. Así, hasta que la carne y las patatas estén tiernas. El cordero ha de quedar doradito, pero no muy tostado, para que no pierda su punto jugoso.
Una vez horneado, este asado se puede servir con las patatas y las verduras como guarnición o bien, como mostramos en la fotografía, con una salsa elaborada con las verduras y parte de los jugos, que han sido trituradas y posteriormente pasadas por un chino, obteniendo así una salsa fina y muy rica.
Esta receta de pollo al curry es muy, muy fácil, para principiantes. Se hace en un santiamén y conseguiréis unos resultados muy buenos, con una salsa muy cremosa, gracias a la leche de coco. Si no encontráis la leche de coco, podéis utilizar Jugo de coco, pero tendréis que dejarlo un poco más de tiempo en la sartén para que evapore los jugos, ya que contiene más líquidos.
La leche de coco no es difícil encontrarla, yo suelo comprarla en Alcampo, en la sección de productos orientales y mexicanos. Viene en unos bricks rojos en dos tamaños.
Respecto a la fruta: esta vez le he puesto mangos a la receta, pués los tenía a mano, y ha quedado deliciosa; son mangos de gran calidad y soportan estupendamente la cocción. Sin embargo, podéis añadirle cualquier otra fruta, por ejemplo piña, manzana, incluso pera, porqué no.
Como guarnición, podemos ponerle una ración de arroz basmati, que es muy aromático y combina bastante bien con el plato o, mejor todavía (en mi opinión), una ración de cuscús, que se impregnará de los aromas y sabores de la salsa y estará también delicioso.
Coste: Medio Dificultad: Muy Fácil Tiempo: Muy Rápido, menos de 30 minutos Estacionalidad: Todo el año
INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS
400 g de pechuga de pollo, troceada a tacos medianos
1 Mango de pulpa firme (no nos servirá si está demasiado maduro)
1 cebolla mediana, picada fina
1 diente de ajo, picadito
1 tacita (de las del café), de tomate natural triturado
1 cucharadita rasa de canela
2 cucharaditas colmadas de curry (o al gusto)
1 brick pequeño de leche de coco
Medio vaso de agua
1 buen chorreón de aceite de oliva
Sal, pimienta negra
PREPARACIÓN
Salpimentamos los tacos de pollo y, durante unos 2 ó 3 minutos los freímos a fuego fuerte para que se doren un poco. Después, bajamos el fuego y dejamos que se vayan haciendo más despacio. Añadimos la cebolla y el ajo y, cuando estén transparentes, incorporamos el tomate. Se freirá rápidamente.
Agregar el mango y dar unas vueltas durante 1 – 2 minutos, siempre manteniendo el fuego bajo – medio.
Incorporar la leche de coco, el medio vaso de agua, la canela, el curry y una pizca de sal. Remover bien y dejar cocer a fuego medio, hasta que el agua se evapore y quede una salsa cremosa.
El escabeche es uno de los platos más antiguos de nuestra cultura, pues permitía conservar los alimentos durante mucho tiempo, sin que éstos se estropearan.
Se podían hacer de cualquier animal: de perdiz, de pollo, de conejo, de tordo, etc
Coste: Bajo Dificultad: Fácil Tiempo: Rápido
INGREDIENTES:
1 Perdiz
1 vaso de aceite crudo
1/2 vaso de vinagre
1 Cabeza de ajos
2 Hojas de Laurel
Pimienta negra en grano
2 Vasos de Agua
Sal
PREPARACIÓN:
Se pone a cocer todo en crudo, hasta que quede en el aceite.
Se conserva en botes metálicos o tarros de cristal hervidos al baño maría.
Esta receta, además de rica y completa es muy fácil y socorrida. Admite perfectamente la congelación, con lo que, puedes preparar varias raciones e ir sacándolas según las necesites. En ese caso, no haría falta ni que las gratines antes de congelar; simplemente las rellenas, las cubres y las congelas. Cuando vayas a consumirlas, las descongelas y gratinas.
Además, estas berenjenas son ideales para transportarlas, por ejemplo, al trabajo. Cada vez es más frecuente encontrar en las oficinas microondas y hornos para calentar las “comidas de tupper”. Pues esta es una de esas recetas con la que disfrutarás, aunque tengas que comer en el trabajo. Puedes hacer lo mismo, cocinas varias, las congelas y las distribuyes según las necesites.
Respecto a la bechamel, si se te da bien y tienes tiempo, hazla tú mism@!. ¿No tienes tiempo, no sabes, no quieres?. Pues cómprala hecha!. Coste: Medio Dificultad: Fácil Tiempo: Medio Estacionalidad: Temporada natural de la berenjena, de octubre a abril – mayo
INGREDIENTES (4 RACIONES GRANDES)
4 berenjenas grandes
1/2 kg de carne picada
1/4 de pimiento rojo, partido en trozos muy pequeños
1 puerro, solo la parte blanca, partida en trozos muy pequeñitos
1 zanahoria rallada
2 dientes de ajos partidos
100 g de tomate frito
50 ml de aceite de oliva
Sal, pimienta, orégano
Para el gratinado:
Salsa bechamel
Queso rallado
PREPARACIÓN
Comenzamos con las berenjenas: las cortamos por la mitad y hacemos cortes a lo largo, sin llegar a la piel. Les ponemos sal por encima y las dejamos “sudar” 30 minutos, tras los cuales retiraremos la sal bajo el chorro del agua fría.
Después, las horneamos a 180ºC durante 20 minutos o hasta que estén tiernas. Con ayuda de una cuchara retiraremos su pulpa de la piel, cuidando no romper esta última. Trocear la pulpa y reservar.
En una sartén grande, calentamos el aceite a fuego medio y ponemos a freir todas las verduras y el ajo.
Una vez hayan perdido todos los jugos, agregaremos la carne picada y la pulpa troceada de la berenjena. Salpimentar e incorporar el orégano.
Cuando todos los ingredientes estén hechos, agregar el tomate frito y mezclar bien. Retirar del fuego.
Ponemos las berenjenas en una bandeja para horno y, con un cucharón las vamos rellenando del sofrito de verduras con carne, que cubriremos con una capa de bechamel y queso rallado.
Ya solo nos queda gratinar las berenjenas a 200ºC, unos 20 minutos aproximadamente (este tiempo va a depender mucho de tu horno; recuerda no poner en este caso ninguna función con aire).
En este video, Mari Carmen nos muestra una de las técnicas más sencillas y rápidas para rellenar una cinta de lomo de cerdo, que habremos pedido al carnicero, que nos la abra para tal fin.
Aunque este método, desde el punto de vista culinario, no es que sea muy ortodoxo, sí que nos ahorrará complicaciones y tiempo, pues sólo hemos de preocuparnos de la elaboración del relleno que queramos.
En cuanto al relleno que hemos empleado, os daremos la receta a lo largo de esta semana.
Hoy, os queremos presentar una receta tradicional manchega, que es cocinada desde muy antiguo en nuestras tierras.
Pero esta vez, la sorpresa viene de la mano de nuestro magnífico Chef, Antonio García García, cuya amplísima experiencia durante largos años entre fogones y, sobre todo, su precoz y enorme pasión por la cocina, le permiten transformar todo aquello que pasa por sus pucheros en auténticos manjares.
Esta Caldereta de Cordero que os presentamos hoy, es la receta tradicional manchega, con algunas variaciones de nuestro Chef.
Solo podemos deciros que, si la caldereta ya es un plato riquísimo, esta receta es absolutamente impresionante. Probadla y juzgad por vosotros mismos.
Coste: Medio – Alto (según mercado) Dificultad: Media Tiempo: Medio Estacionalidad: Todo el año
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS
50 g de aceite de oliva
1250 g de falda de cordero, troceada (trozos para guisar, de unos 5cm, aproximadamente)
500 g de hígado de cordero, troceado en unos 5cm, aproximadamente (si no eres fanático del hígado, puedes reducir la cantidad, como máximo hasta la mitad, pero no sustituirla por otro ingrediente, ni prescindir del hígado, pues en esta receta es fundamental)
10 ajos enteros, a los que practicaremos un simple corte
1 cebolla grande, troceada menuda
1 tomate grande y maduro, pelado y partido en dados
1/2 pimiento verde, troceado
1/2 pimiento rojo, troceado
100 ml de brandy
250 ml de vino blanco
500 ml de agua
2 hojas de laurel
Sal
Pimienta negra molida
PREPARACIÓN
En una sartén grande, calentamos el aceite a fuego medio, donde doraremos ligeramente el hígado, los ajos y el cordero. Una vez hayan tomado algo de color, retirar y reservar.
Con la mitad del hígado y 5 de los ajos reservados, prepararemos una majada, machacando ambos ingredientes, procurando que queden finos y ligados (pero sin pasarnos, no buscamos la consistencia de una papilla, sino trocitos pequeños). Reservamos esta majada.
En el mismo aceite de haber frito los anteriores ingredientes, sofreimos la cebolla. Cuando esté transparente, añadimos el pimiento (el rojo y el verde), el tomate, el laurel y salpimentamos. Sofreiremos unos minutos a fuego medio-bajo.
Una vez terminado el sofrito, agregaremos a éste el cordero que teníamos reservado, junto el hígado restante, los 5 ajos, el vino blanco, el brandy, el agua y, finalmente, la majada que teníamos reservada.
Dejaremos que hierva el guiso, con el recipiente semi – tapado y a fuego medio, durante unos 30 – 40 minutos, aproximadamente. El punto de cocción exacto lo sabrás en cuanto detectes que la salsa prácticamente ha perdido la mayoría de los jugos acuosos y muestra un aspecto similar al que se aprecia en la fotografía superior, ni demasiado líquida, ni muy densa.
Este plato suele acompañarse con unas patatas fritas y, eso sí, con abundante pan para mojar, porque la salsa está deliciosa.
Coste: Bajo Dificultad: Media Tiempo: medio Estacionalidad: Todo el año.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS
(1 Pimiento/ Persona)
6 Pimientos Rojos para rellenar (color rojo intenso y bien carnosos)
3 chorizos caseros, troceados
500 g de carne de cerdo, troceada (lomo, magra… la parte que prefiera)
6 cucharadas soperas de aceite
10 ajos partidos al gusto, pero no en trozos demasiado finos
12 cucharadas soperas de tomate frito
6 tacitas pequeñas de arroz (de las del café)
sal
PREPARACIÓN
En el aceite caliente, sofreimos los ajos, junto con los trocitos de chorizo y los de carne.
Añadimos el tomate y removemos, para terminar el sofrito agregando el arroz, que dejaremos rehogar unos 2 – 3 minutos, moviéndolo para que no se nos peque. Salamos y reservamos.
A los pimientos, les cortamos la “coronilla”, en su parte superior, dejando un hueco suficiente que nos permita rellenarlos, sin que sea demasiado grande.
Los limpiaremos bien su interios, retirando las semillas y procedemos a rellenarlos con el sofrito de arroz y carne.
Una vez rellenos, les volvemos a poner su coronilla y los colocamos en una bandeja para horno.
Hornear a unos 180º, durante unas 2 horas aproximadamente (dependiendo del tipo de horno). Durante este tiempo, vigilar bien que no se quemen los pimientos por su parte superior y, a la vez, es recomendable ir comprobando el grado de cocción del arroz, hasta que adquiera su punto.
Dado que este es un plato muy completo, en cuanto a que contiene hidratos de carbono, grasas y proteínas, bien podría constituir una comida de plato único.
O, como mucho, podría ser el segundo plato, tras una ensalada ligera o unas verduras cocinadas al vapor, a la parrilla, horneadas y aderezadas con hierbas y especias, mejor que con salsas, que nos resultarias mas pesadas.
Coste: Bajo Dificultad: Fácil Tiempo: Medio Estacionalidad: Todo el año Calorías:
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS
1 pollo partido
1 cebolla grande, troceada
50 g de almendra picada
200 ml de aceite
3 huevos cocidos, partidos en cuartos
200 ml de vino blanco
harina
sal
agua
PREPARACIÓN
En una sartén grande, ponemos el aceite a calentar, para dorar el pollo. Mientras tanto, vamos salando el mismo y pasándolo por harina, procurando que los trozos queden cubiertos, pero sin excedernos (retiraríamos los excesos sacudiendo los trozos).
Una vez enharinado el pollo, los vamos dorando en el aceite caliente. Una vez tome color dorado, retiramos el pollo inmediatamente y lo reservamos.
Retiramos parte del aceite de esa misma sartén, bajamos el fuego y, a temperatura suave, freiremos la cebolla hasta que tome algo de color.
En ese momento, añadir el pollo, el vino blanco y la almendra. Añadiremos agua hasta cubrir y dejaremos hervir, a fuego suave, hasta que que quede en su salsa, momento en el que observaremos que “sube el aceite”.
Para terminar, solo nos queda adornar con el el huevo cocido y servir. Como guarnición, suele acompañarse con unas patatas al montón o bien, simplemente fritas.
En otras épocas, cuando la obtención de recursos era más que difícil, los pastores se las tuvieros que ingeniar, para aprovisionarse durantes intensos y largos días de pastoreo.
Una de las recetas a las que más recurrían los pastores manchegos y que se ha mantenido prácticamente intacta, hasta nuestros días (junto con las Migas Ruleras, Las Gachas y el Atascaburras), es la de los Gazpachos Manchegos.
Constituye una de tantas otras recetas de aprovechamiento, donde se recurre, principalmente, a los productos que ofrece la tierra en ese momento, el otoño.
Como curiosidad, comentaremos que, aquellos pastores, cocinaban la torta de pan en las ascuas. En esta torta, servian los gazpachos y utilizaban para comerlos, parte de la torta, que hacía las veces de pan y cuchara.
Y ya se sabe que….
A falta de pan… Buenas son Tortas
Coste: Medio Dificultad: Media Tiempo: Medio Estacionalidad: Todo el año Calorías:
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS
1 conejo de campo o de corral, partido a trozos pequeños
1 perdiz o 2 codornices, partidas en trozos pequeños
1 pimiento verde, en trozos grandes
1 pimiento rojo, en trozos grandes
1 cabeza de ajos
1/4 de níscalos, lavados y secos
3 hojas de laurel
8 hebras de azafrán
200 g de caracoles serranos limpios
3 tomates grandes maduros y triturados
tortas de gazpacho sin partir (opcional)
3 paquetes de tortas para gazpacho partidas, de 180 g cada una
1 rama de tomillo
1,5 litros de Agua
Sal
Aceite de oliva
PREPARACIÓN
En una sarten gazpachera (bien honda y ancha) ponemos a calentar el aceite a fuego moderado, donde freimos los níscalos y cuando esten dorados los apartamos y reservamos.
En el mismo aceite, añadimos la cabeza de ajos, la perdiz y el conejo y vamos friendo poco a poco. Antes de que llegue a dorar, agregamos los trozos de pimiento, removemos y dejamos hacer unos minutos más.
Añadiremos el tomate antes de que se nos dore el pimiento y seguiremos friendo, hasta que se vayan perdiendo los jugos y veamos que sube el aceite.
En este momento, se cubre todo con el agua y dejamos cocer durante 1 hora y media, a fuego más bien bajo.
Una vez terminada la cocción y damos el punto de sal.
Añadimos los paquetes de torta partida, los caracoles, el laurel, los níscalos reservados, el tomillo y el azafrán, previamente desleído en un poco del caldo.
Dejamos cocer los gazpachos, sobre 15 minutos, a fuego suave sin dejar de remover, pues fácilmente se agarran al fondo.
Al final, dejar reposar 5 – 10 minutos, ya con el fuego apagado.
Los gazpachos han de quedar con un punto meloso, nunca secos. Si veis que cuando estan cociendo, la torta está abosorbiendo mucha agua, podéis prevenirlo añadiendo algo de agua caliente, en cuyo caso, habría que rectificar un poquito el punto de sal.
Coste: Bajo Dificultad: Media Tiempo: Medio Estacionalidad: Todo el año
INGREDIENTES:
300 g de macarrones
1/2 Kg de carne picada
1/2 kg de tomate frito
1/2 zanahoria
1/2 pimiento verde
1/2 pimiento rojo
1 trozo pequeño de apio
1 trozo igual de puerro
1/4 de cebolla
1 diente de ajo
Bechamel al gusto
150 g de Queso manchego (semicurado o curado) rallado
Aceite
Sal y Orégano al gusto
PREPARACIÓN:
Cocer la pasta, escurrirla bien y reservarla en un recipiente apto para el horno.
En una sartén, calentamos el aceite a fuego medio y sofreimos la carne hasta que esta suelta, pero sin dejar que llegue a dorarse.
En ese punto, añadimos todas las verduras, que habremos picado, previamente muy finas. Las salamos ligeramente y dejamos que éstas se pochen, con la sartén semi – tapada, hasta que estén tiernas, durante unos 20 – 30 minutos.
Una vez que estén tiernas las verduras, añadir el orégano y el tomate frito y remover bien.
A los macarrones que habíamos reservado, agregamos la carne y las verduras y mezclamos bien.
Cubrimos con la bechamel, espolvoreamos con el queso rallado y, por último, gratinamos hasta dorar (el tiempo dependerá de cada horno).