Mar 24 2010

La higiene en la cocina reduce las infecciones alimentarias

Las infecciones e intoxicaciones alimentarias son muy frecuentes y, muchas veces, el problema radica en nuestra propia cocina. Las intoxicaciones alimentarias, pueden deberse a diferentes agentes presentes en los alimentos (metales pesados, toxinas, etc…), pero lo más habitual es que estén causadas por agentes bacterianos, virus o parásitos.

Por eso, la mayoría de intoxicaciones alimentarias son realmente infecciones, es decir, Toxinfecciones alimentarias. El agente patógeno entra en contacto con el alimento en algún momento de su manipulación, preparación o conservación, luego no se habrían tomado las medidas adecuadas en el proceso.

Adoptar unas buenas prácticas de higiene antes, durante y después de la preparación de los alimentos, es indispensable para intentar reducir la probabilidad de sufrir toxinfecciones alimentarias. Y para ello, hay que extremar las medidas de higiene en la cocina.

dripping cocina

Los puntos clave de la cocina, a tener en cuenta para su limpieza y desinfección, son:

La encimera. Hay que mantener siempre su superficie limpia (ausente de suciedad visible) y desinfectada (ausente de gérmenes, porque hemos usado un desinfectante). Para ello, es necesario limpiarla frecuentemente con agua y jabón; y, de vez en cuando, con lejía diluida, para desinfectar, tras la limpieza.

El lavavajillas. Lo más importante de este electrodoméstico, es no acumular la vajilla sucia en su interior por mucho tiempo, ya que supone un excelente medio de cultivo para los gérmenes. Hay que asegurarse también de que no quedan acumulaciones en el filtro.

Bayetas, trapos, paños… Lo más higiénico es tener uno para cada uso. Por ejemplo, un trapo para las manos, otro para secar la vajilla, una bayeta para superficies, etc… Además, hay que lavarlos antes de que se manifieste la suciedad, casi después de cada uso, pues son un estupendo foco de contaminación. Las bayetas se desinfectan perfectamente si las metemos en lejía (con algo de agua) durante unas horas.

Tampoco hay que olvidarse de limpiar y desinfectar la campana de extracción, como mínimo, una vez al mes; el horno, según la frecuencia con que lo utilicemos, la placa de cocina , el microondas y los demás electrodomésticos. Se aconseja, además, no tener plantas ni mascotas en la cocina, pero si no queda más remedio, que sea lo más lejos posible de la zona de los alimentos y limpiando siempre.

Lo más importante: El frigorífico. Lo más indicado es limpiarlo antes de colocar la compra de la semana, con agua y jabón. Cada tres meses convendría realizar una limpieza más profunda, donde podríamos utilizar algún producto desinfectante, por ejemplo, el más universal, la lejía, diluida en agua.

Como recomendaciones generales, hay que evitar siempre que la temperatura interior del frigorífico supere los 8ºC ( en la parte central), que se produzcan acumulaciones de hielo y que se obstaculice la circulación del aire. La temperatura mínima del congelador, debe ser de -18ºC.

También es muy importante el cómo coloquemos los alimentos dentro del frigorífico. Para empezar, todos deberían estar envueltos o en recipientes cerrados, de modo que, si alguno de ellos estuviera contaminado, se impediría la propagación al resto de alimentos.

Además, hemos de saber cómo colocar los distintos tipos de alimentos, en función de las diferentes temperaturas que se dan en el interior del frigorífico. Porque la temperatura no es igual dentro de todo el aparato. En la parte baja, justo encima de los cajones para las verduras, es donde se alcanzan las menores temperaturas (2ºC). Ahí debemos colocar las carnes y pescados frescos, muy importante, porque son los que más frío van a necesitar.

Desde la parte central hacia arriba, la temperatura va de 5 a 8ºC. Aquí dispondremos los huevos, yogures, quesos y otros lácteos, restos de comidas (en recipientes tapados), etc.

La puerta es la parte menos fría de la nevera y ahí podremos poner las salsas, bebidas, mantequillas y otros productos que necesiten solo una pequeña refrigeración.

Para comprobar si tenemos nuestro frigorífico bien ordenado, solo tendremos que fijarnos en las etiquetas de los alimentos, y buscar la temperatura de conservación recomendada.

Como veis, si adoptamos estas sencillas normas y hábitos de higiene en la cocina, podemos reducir mucho nuestro riesgo de infecciones e intoxicaciones alimentarias.

FUENTES:

–   Intoxicacion alimentaria

–   Higiene en la cocina

–   Fuentes Propias

Un comentario to “La higiene en la cocina reduce las infecciones alimentarias”

  1. Llevo siguiendo el blog desde hace tiempo y no me habia animado aun a comentar. Sin duda, lo que dice el articulo es totalmente cierto, aunque algunas personas pueden opinar diferente.

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