TARTA SNICKERS
El 22 de octubre es el cumpleaños de mi hijo, así que tocó tarta. Cuando hay cualquier celebración en casa, por mucho que nos haya gustado la tarta anterior, no podemos resistirnos a buscar una nueva que tenga aún mejor pinta -cosas que tiene el siglo XXI) Mis hijos son súper fan de los snacks dulces tipo kit-kat, mars y esas cosas, pero su preferida es, sin lugar a dudas la barrita Snickers: chocolate, cacahuete y caramelo salado, me entra hambre sólo de pensarlo; así que cuando vimos en un blog en inglés la Snickers Cake mi hija no pudo resistirse, la tradujo y me mandó a la cocina. Nunca había hecho caramelo salado, no tiene ninguna dificultad y es una auténtica delicia. Al resto de la receta le hice alguna pequeña variación, sobre todo en las cantidades y en las coberturas, así que os dejo mi tarta snickers, absolutamente recomendada y mucho más sencilla de lo que parece.
El bizcocho es delicioso, con un sabor profundo e intenso a cacao y muy jugoso, tanto que tenía preparado un almíbar y no le puse ni una gota, el resto de los rellenos y coberturas casan a la perfección resultando una tarta increíblemente rica.
INGREDIENTES:
Para el bizcocho
2 tazas y media + 1 cucharada sopera de harina
3 tazas de azúcar
1 taza + 1 una cucharada sopera de cacao
1 cucharada sopera de bicarbonato
1 y 1/2 cucharaditas de levadura
1 y 1/2 cucharaditas de sal
3 huevos a temperatura ambiente
1 y 1/2 tazas de café de caliente
3/4 de taza de aceite de girasol
4 y 1/2 cucharadas soperas de vainilla
1 y 1/2 tazas de buttermilk
Relleno nougat
2 cucharadas soperas de mantequilla
1/2 taza de azúcar
1/2 taza de leche evaporada
3/4 de taza de nubes
1/8 de taza de mantequilla de cacahuete
3/4 de taza de cacahuetes tostados cortados en trozos grandes
Caramelo salado
1 taza de azúcar
6 cucharadas soperas de mantequilla
1/2 taza de nata líquida
1 y 1/2 cucharaditas de sal en escamas (yo puse sal Maldon)
Buttercream de queso y caramelo
75 g de mantequilla a temperatura ambiente
150 g de queso crema para untar (cuanto más graso mejor)
150 g de azúcar en polvo (más fina que el azúcar glass, si no se nota al masticar)
1/2 taza de caramelo salado
Ganache de chocolate con leche
100 g de chocolate con leche
50 g de nata líquida
PREPARACIÓN
Comenzaremos por preparar el bizcocho, yo lo hice todo el día anterior. Precalentamos el horno a 170º y engrasamos y enharinamos (yo spray desmoldante, ya sabéis) 3 moldes bajo de 18 cm de diámetro de esta manera nos evitamos tener que cortar un bizcocho grande en tres discos, ahorrando a su vez tiempo de horno. Si no tenéis podéis comprar de los desechables que venden en todos los supermercados y que van en paquetes de tres. Con las varillas mezclamos a velocidad baja todos los ingredientes secos. En un bol aparte mezclamos todos los ingredientes húmedos, incorporamos a los secos y batimos unos dos minutos a velocidad media. Paramos la máquina, bajamos lo que haya quedado en las paredes y mezclamos 20 segundos más. Verter la masa en los moldes y hornear. Al pasar 20 minutos rotar la posición de los moldes en el horno y hornear por unos 12 minutos más. Comprobaremos que están hechos pinchando con un palillo, si éste sale seco el bizcocho está listo. Dejar enfriar a temperatura ambiente dentro del molde, desmoldar transcurridos 20 minutos y dejar enfriar en una rejilla por completo. Si no los vais a usar en el momento envolved bien con film y a la nevera, yo lo hago siempre porque el bizcocho se asienta y me cuesta menos montar la tarta.
Para preparar el maravilloso relleno nougat pondremos la mantequilla a derretir en un cazo mediano a fuego medio. Una vez derretida añadimos el azúcar y la leche evaporada removiendo constantemente hasta que el azúcar se disuelva y llevamos a ebullición. Bajar a fuego suave y cocinar 5 minutos más. Fundimos las nubes al baño maría (podríamos hacerlo en el microondas a potencia media calentando por intervalos breves de tiempo, se queman con mirarlas!!) y las añadimos al cazo junto con la mantequilla de cacahuetes y la vainilla, removiendo hasta que esté todo integrado, echamos los cacahuetes y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Una vez ha perdido todo el calor, cubrimos con papel film y llevamos a la nevera.
Ahora vamos con el caramelo salado, que es lo único que tiene algo más de dificultad por el punto que hay que darle al caramelo, pero estando bien atento no tiene problema. Ponemos el azúcar en una olla grande (muy alta, salpicará) a fuego medio y vamos removiendo; cuando comienza a deshacerse veremos que forma pequeños grumos, es normal, continuamos removiendo hasta que se haya disuelto por completo, en ese momento dejamos de remover y lo dejamos cocinar hasta que el azúcar tenga un ligero colo dorado transparente, mucho cuidado porque en este punto se quema con muchísima facilidad en cuestión de segundos, añadimos toda la mantequilla y removemos con la varilla manual hasta que esté completamente integrada (MUCHO CUIDADO, salpicará y borbotoneará como el mismo infierno) Apartamos del fuego, añadimos la nata despacito (volverá a salpicar) y continuamos batiendo hasta tener una crema, añadimos la sal y terminamos de batir hasta que se integre todo.
La buttercream de queso la podemos hacer en el momento, pero yo prefiero tenerlo todo listo y el día de montarla con todo listo me resulta mucho más sencillo, pero vosotros hacedlo como mejor os organicéis. La buttercream (sea la que sea) la hago siempre en la Kitchen Aid con la pala, con la varilla le meteríamos aire y no es lo que queremos, pero si no tenéis una máquina del estilo se puede hacer sin problema con las varillas eléctricas. Primero batimos la mantequilla sola unos 3 minutos, paramos, bajamos lo que haya quedado en las paredes y añadimos el azúcar, batiendo de nuevo a velocidad media. Volvemos a parar y a recoger lo que haya en las paredes con una espátula, añadimos el queso y batimos a velocidad media-alta hasta que tener una crema perfecta. Añadimos el caramelo salado y volvemos a batir hasta que se integre. Un consejo: no la probéis o no podréis parar.
Lo último que podremos sobre nuestra majestuosa tarta será la ganache de chocolate con leche, para elaborarla llevaremos la nata a ebullición y la verteremos sobre el chocolate picado, removiendo hasta que esté completamente disuelto. Dejamos a temperatura ambiente. Este último paso os recomiendo que lo hagáis en el último momento, con la tarta ya casi montada, ya que necesitaremos que esté templado, de manera que corra y se escurra por la tarta.
Para montar la tarta lo ideal es tener todos los componentes a temperatura ambiente. Comenzaremos por poner una capa de bizcocho, la mitad del nougat y un par de cucharadas soperas de caramelo. Tapamos con otro bizcocho y repetimos con el resto del nougat y más caramelo; cubrimos con el tercer disco y presionamos tratando de que la tarta quede lo más nivelada posible. Llevamos a la nevera y dejamos que asiente durante una hora.
A continuación ponemos una capa generosa de buttercream de queso que cubra toda la tarta y refrigeramos otra media hora. En este momento es cuando yo hago la ganache.
Pasada la media hora vertemos el resto de caramelo por encima de la tarta, dejando que escurra por las paredes y a continuación hacemos lo mismo con la ganache.
Además de resultar una tarta preciosa sabe totalmente como un Snicker, es una preciosidad ¿no creéis?





















