Suspiros de monja con mousse de foie-gras y confitura de cerezas.
Un entrante diferente y muy vistoso, para ocasiones especiales. El contraste de colores y sabores lo hace muy adecuado para lucir presentación, así como por su exquisitez.
INGREDIENTES:
Para la mousse:
100 grs. de foie-gras (pato, oca, cerdo, al gusto)
35 grs. de mantequilla a temperatura ambiente.
Sal.
Para la pasta choux:
1 vaso de agua lleno.
1 vaso de los de agua lleno de harina.
60 grs de mantequilla.
3 huevos.
Sal.
Para acompañar:
Confitura de cerezas casera. (En otra entrada facilitaremos la receta).
PREPARACIÓN:
En un cazo pequeño ponemos a hervir, a fuego fuerte, el agua ,la sal y la mantequilla. Cuando rompe a hervir incorporamos, de golpe, la harina y bajamos el fuego al mínimo. Con una cuchara de madera vamos removiendo sin parar, hasta que se haga una masa y se despegue de las paredes. Retirar del fuego y dejar templar.
Añadir un huevo e ir removiendo hasta que quede completamente incorporado. Hacer lo mismo con los dos huevos restantes, uno a uno.
Con la manga pastelera ( o con una cuchara, quien no la tenga) formamos pequeños suspiros de monja sobre una bandeja de horno, forrada con papel vegetal.
Hornear sobre 20 minutos a 180º. Dejar enfriar y reservar.
Hacer la mousse:
Mezclar la mantequilla, el foie-gras y la sal en la batidora.
Vamos abriendo los suspiros, sin separarlos del todo (con la tijeras de cocina es como mejor se hace) y los rellenamos con la mousse de foie-gras obtenida.
Emplatar y servir adornando con la confitura de cerezas, regando un poco con el jugo sobre los suspiros.






