Calamares rellenos de la Abuela María (2)

La Abuela María solía cocinar también esta variación de los calamares rellenos, en fechas señaladas, como Nochebuena, u ocasiones especiales.
Pero realmente, por la sencillez y precio de este plato, bien podemos utilizarlo como un segundo plato de menú diario, a continuación de un primero ligerito, como una ensalada, verduras o una crema ligera.
INGREDIENTES
2 Calamares limpios. De éstos, se cortan las aletas y los
tentáculos en trocitos pequeños y se reservan aparte, para
el relleno
Harina, para el rebozo
Aceite, para freír los calamares
Sofrito
1/2 Cebolla mediana, cortada en juliana
1 Tomate grande y maduro, rallado
1/2 copa de vino blanco
Agua
Sal
Relleno
1 diente de ajo
25 grs. de miga de pan duro, mojada en leche
1 huevo cocido
1 pimiento de Piquillo
25 grs. de taquitos de jamón serrano
15 grs de piñones
tentáculos y aletas de los calamares en trocitos, que teníamos reservados
1 Huevo batido
Sal, Perejil
Una pizca de pimienta blanca, molida.
Una pizca de nuez moscada rallada.
1 Trufa troceada con su jugo. ( En conserva)
150 grs. Carne picada (mitad cerdo y mitad ternera)
(Todos estos ingredientes se cortarán en trozos pequeñitos)
PREPARACIÓN:
Comenzamos preparando el relleno. Una vez tenemos todos los ingredientes cortados en trocitos bien pequeños, los ponemos en un bol, añadimos sal y las especias, los huevos batidos y mezclamos bien.

Rellenamos los calamares con ayuda de una cuchara, presionando para que el relleno llegue hasta el fondo y quede compacto. Es importante no rellenar todo el calamar: hay que dejar aproximadamente unos 3 cm libres, ya que, los calamares encogen con la temperatura y si los llenamos por completo, se nos saldría todo el relleno.

Enharinamos los calamares y los freímos, a fuego medio, hasta dorar por ambos lados. Sacar y reservar.
Del mismo aceite en el que hemos frito los calamares, reutilizaremos la mitad, para hacer el sofrito. Previamente, lo colaremos para eliminar los restos que hayan podido dejar los calamares y que pudieran quemarse durante la elaboración del sofrito.
En dicho aceite, a fuego medio, sofreiremos la cebolla hasta casi dorarla, añadiendo inmediatamente el tomate rallado y freír hasta que observemos que ha perdido los líquidos.
En este punto, incorporaremos los calamares y la copa de vino blanco, añadiendo la cantidad de agua suficiente para cubrir justo los calamares.
Cocer los calamares a fuego medio – suave (sin tapar el recipiente, a fin de permitir la evaporación), hasta que queden en su salsa. Justo antes, será el momento de probar y rectificar el punto de sal, si fuera necesario.
La presentación más vistosa es la que se aprecia en la fotografía, donde los calamares se han cortado en rodajas gruesas, de modo que el relleno siempre queda a la vista y, al mismo tiempo, permite que el interior del calamar se empape de los sabores de la salsa.
Como acompañamiento podemos añadir unos pocos piñones y unos tacos de jamón, que añadiríamos en los últimos momentos de la cocción de los calamares. Pero siempre hay otras alternativas..





