Pan Búlgaro con pollo, pera y albahaca
El pan que os traemos hoy está inspirado en la receta original de Moni, una chica búlgara que tiene un montón de recetas muy originales, os recomiendo a todos que os paséis: http://magiasmoni.blogspot.com/2011/11/weibrot-mit-cheddar-basilikum-und.html#comments. Para los que os esteís preguntando si hablo búlgaro os aclaro que desde que mi hija me instaló el traductor del google chrome soy un auténtico peligro, no tengo fronteras!! Digo que está inspirada porque cogí su idea pero acabe modificando unas cuantas cosas. El resultado es una especie de pan relleno, formado por unas doce empanadillas, con una miga compacta, perfecto para comer solo o como aperitivo. Si queréis ver la receta original coged un buen traductor y acercaos a su casita virtual. Yo os voy a poner la mía, que en casa gustó mucho y es una receta que sorprende bastante.
INGREDIENTES
– 480 g de harina
– 1/2 cc de sal
– 560 ml de leche templada
– 15 g de levadura prensada
– 2 muslos de pollo asados, deshuesados y a trocitos pequeños
– 1 pera rallada
– 1/4 de cebolla grande cortada en trozos muy pequeños
– albahaca seca
– semillas de sésamo de cultivo ecológico
– 2 huevos
ELABORACIÓN
En un bol deshacemos la levadura en la leche templada con la sal, añadimos la harina y amasamos hasta tener una bola homogénea; cuando la mezcla deja de ser pegajosa la masa está lista. Tapamos con un paño limpio y dejamos levar hasta que duplique su volumen. Pasamos esta masa a la mesa de trabajo y formamos 12 bolitas de igual tamaño, aproximadamente porque yo no las pesé

Enharinamos la superficie de trabajo y estiramos las bolitas lo más finas que podamos (incluir foto de bolita con círculo estirado)
En un bol ponemos los trocitos de pollo, la cebolla y la pera rallada y mezclamos bien. Colocamos una cucharadita del relleno sobre cada círculo de masa estirada, cerramos formando empanadillas y sellamos con un tenedor.

Engrasamos una fuente alta de horno y vamos colocando las empanadillas de pie, con la parte prensada con el tenedor hacia arriba, es importante buscar una fuente en la que no sobre mucho espacio una vez dispuestas las empanadillas, deben ajustarse bien pues luego apenas suben un poquito. Volvemos a tapar y dejamos levar n un sitio cálido por segunda vez durante unos 40 minutos; aunque como os he dicho antes, a mí no me subieron mucho más.

Transcurrido el tiempo, batimos dos huevos como si fuesen para tortilla, pincelamos todo el pan y vertemos el huevo sobrante. Adornamos con un poco de sésamo espolvoreado por encima y llevamos al horno precalentado a 180º, a altura media y, a ser posible, con aire. Tarda un ratillo en cocer, el mío se llevó unos 40 minutos, así que si veis que se tuesta demasiado podéis ponerle un trozo de papel albal por encima para que siga cociendo pero sin quemarse. Una vez dorado desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Cortar una vez frío, servir y disfrutar.







